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El petróleo atraviesa un nuevo período de volatilidad impulsado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. El barril se mantiene apenas por encima de los u$s 90 y acumula varias semanas de subas en un mercado condicionado por la incertidumbre alrededor del Estrecho de Ormuz y la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán.

El segundo trimestre de 2026 ya mostró hasta qué punto los acontecimientos en la región pueden alterar las cotizaciones. Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), el Brent llegó a negociarse cerca de los u$s 118 por barril a fines de abril y luego cayó hasta alrededor de u$s 72 a fines de junio.

Ahora, con las tensiones nuevamente en aumento, el crudo recuperó terreno. Sin embargo, los especialistas advierten que la volatilidad continúa siendo elevada y que los movimientos recientes no garantizan que la tendencia alcista vaya a sostenerse en el tiempo.

¿Es un buen momento para invertir en petróleo?

En diálogo con El Cronista, el asesor financiero Leandro Monnittola explicó que el contexto actual exige prudencia antes de tomar posiciones en el sector.

“Estamos atravesando un escenario de alta volatilidad, marcado por factores geopolíticos, cambios en las rutas de suministro y señales de desaceleración de la demanda”, explicó Monnittola.

A esto se suma la reciente reducción de las previsiones de consumo de la Agencia Internacional de Energía (AIE), un dato que puede limitar el recorrido del precio si la demanda mundial pierde fuerza.

Por eso, el asesor considera que no es conveniente tomar una decisión únicamente porque el petróleo haya subido. “En este contexto, creo que lo más prudente es no apresurarse. Esperaría a que el petróleo encuentre mayor estabilidad y consolide un canal de precios definido”, sostuvo.

Entre los indicadores que recomienda monitorear aparecen la evolución de los precios del Brent y del WTI, los inventarios de Estados Unidos, las perspectivas de demanda global y cualquier evento geopolítico que pueda afectar la oferta mundial.

Las tres petroleras argentinas que recomiendan los especialistas

Monnittola identifica tres compañías argentinas que hoy presentan oportunidades interesantes para quienes buscan exposición al sector energético: YPF, Vista Energy y Pampa Energía.

“YPF y Vista tienen una fuerte exposición a Vaca Muerta, mientras que Pampa ofrece una posición diversificada dentro del sector energético argentino”, señaló.

YPF

YPF aparece como una de las principales alternativas para quienes buscan exposición al crecimiento de Vaca Muerta. La compañía es uno de los actores centrales del desarrollo de la formación y viene aumentando su producción de shale oil.

En el segundo trimestre de 2026, la petrolera registró una ganancia neta de u$s 1.205 millones, frente a los u$s 58 millones del mismo período del año anterior. Además, la producción de shale oil aumentó 47% interanual hasta un promedio de 213.000 barriles diarios.

La compañía también elevó su estimación de inversiones para 2026 hasta u$s 6.200 millones y proyectó un EBITDA anual de u$s 8.000 millones, impulsado en buena medida por el aumento de la producción y los precios internacionales.

Vista Energy

La compañía viene mostrando un fuerte crecimiento de su producción. En el segundo trimestre de 2026 alcanzó los 156.000 barriles equivalentes de petróleo por día, mientras que sus ingresos netos llegaron a u$s 1.103,7 millones, lo que representó un aumento del 86% interanual.

Además, Vista concretó durante 2026 la adquisición de activos de Equinor en Vaca Muerta, una operación que la convirtió en la mayor petrolera privada de la zona.

La compañía también ganó visibilidad entre los inversores internacionales. Este mes, el fondo de inversión de Peter Thiel adquirió una participación cercana al 1% de Vista por unos u$s 76 millones.

Pampa Energía

Pampa Energía completa el grupo de empresas preferidas por el especialista. “Pampa ofrece una posición diversificada dentro del sector energético argentino”, explicó Monnittola.

La compañía tiene exposición al petróleo a través de Vaca Muerta, pero también participa en generación eléctrica y producción de gas. Uno de sus principales proyectos petroleros es Rincón de Aranda, en Neuquén.

En el segundo trimestre de 2026, Pampa alcanzó una producción hidrocarburífera récord de 107,5 mil barriles equivalentes de petróleo por día, un 28% más que en el mismo período del año anterior. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por el desarrollo de Rincón de Aranda, donde la producción de petróleo llegó a 23.400 barriles diarios, casi el triple que un año atrás.

A su vez, la empresa avanzó con dos proyectos de gran escala que podrían ampliar su potencial de crecimiento. Por un lado, anunció la Decisión Final de Inversión para la construcción de una planta de urea, con una inversión estimada en u$s 2.700 millones. Por otro, Rincón de Aranda ingresó al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con un proyecto que contempla inversiones por u$s 4.522 millones.

Invertir en petróleo: qué riesgos hay que tener en cuenta antes de comprar

Invertir en una petrolera no implica solamente mirara el precio del crudo. También hay que estudiar la situación particular de cada compañía. “Hay que analizar el endeudamiento de la compañía, generación de flujo de caja, rentabilidad, producción y perspectivas de crecimiento”, señaló Monnittola.

Sin embargo, el especialista explicó que el principal factor a tener en cuenta es la volatilidad. La cotización del petróleo puede reaccionar ante una noticia geopolítica, un cambio en las negociaciones entre países o una modificación de las perspectivas de demanda.

Por eso, una suba del petróleo puede beneficiar a las compañías productoras, pero una caída abrupta también puede impactar sobre sus ingresos, márgenes y expectativas de crecimiento.

¿Cuál es la mejor forma de invertir en petróleo hoy?

Los inversores pueden acceder al sector a través de distintos instrumentos financieros, cada uno con características y niveles de riesgo diferentes.

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La alternativa más directa es comprar acciones de empresas petroleras. En este caso, el rendimiento dependerá tanto de la evolución del precio del petróleo como de los resultados específicos de cada compañía.

“Una acción individual concentra tanto el riesgo del petróleo como los riesgos propios de la empresa”, explicó Monnittola.

Otra opción es invertir mediante ETF sectoriales, que permiten diversificar la exposición entre varias compañías. Entre ellos, el especialista destacó al fondo XLE, que reúne a algunas de las principales empresas energéticas del mundo.

También existen vehículos más vinculados al comportamiento de la materia prima, como el USO. “Tiene una exposición más directa al precio del petróleo y, por lo tanto, suele presentar mayor volatilidad”, indicó.

En este contexto, el asesor considera que las inversiones relacionadas directamente con el petróleo son más adecuadas para perfiles con alta tolerancia al riesgo.

El sector sigue siendo atractivo para el mediano y largo plazo, pero creemos que es importante ser selectivos y esperar mejores niveles de estabilidad antes de tomar posición”, concluyó.