El 92% de las transacciones online ocurre en hasta medio segundo. El otro 8%, demora entre 3 o 4. Y, a esos desafíos de procesamiento, ahora se suma uno adicional. Tal vez, el más grande que hubo en mucho tiempo: la Inteligencia Artificial.

“Los pagos agénticos ya están sucediendo. Cuando se ven grandes marcas y distintos países, están yendo para ese lado: que una plataforma, con IA, elija por mí un medio de pago. Pero eso es porque, antes, yo le di instrucciones. Eso va a ser cada vez más”, explica Atilio Velaz, CEO de Coelsa, la administradora de la infraestructura central del sistema de pagos en la Argentina.

“Vamos a tener que aprender y entender a esos usuarios. Que serán tecnología pensante, no personas pensantes”, plantea. Eso, además de un desafío, implica la otra cara de esa moneda: los riesgos. “También a través de eso podrá seguir evolucionando el fraude informático”, vaticina, en diálogo con APERTURA.

-¿Podría explicar qué es Coelsa “for dummies”?

-El año próximo cumplimos 30 años. Nació a fines de los ’90, para tener una solución de digitalización de los cheques, que eran 100% físicos. En ese momento, fue digitalizar por imagen para compensar con imagen. Con mi llegada en 2020, en pandemia, se decidió una nueva estrategia. Una identidad más acorde al ecosistema que existía y que se venía, más a tono con cómo fueron transformándose los medios de pago en la Argentina y América latina. Eran 60 millones de transacciones mensuales en ese momento y, hoy, esos 60 millones son diarias.

-¿Qué función juega Coelsa en ese ecosistema?

-Hoy, es la infraestructura crítica que da servicio a todo el ecosistema financiero y de medios de pagos, 7x24. Es lo que está detrás de las transacciones. En cualquier operación -salvo, el efectivo-, está detrás Coelsa. Incluso, en tarjetas de crédito y de débito, que la liquidación final se da en Coelsa. Gracias a esta infraestructura, hacemos que las cosas sucedan. Para eso, invertimos u$s 10 millones anuales.

-¿Cuáles son los principales desafíos actuales?

-Uno es la ciberseguridad. Hoy está más de moda el fraude informático. Hace unos años, era más tema el ciberataque. En ese momento, teníamos que hacer robusta la solución para que no nos agredan a nosotros y entren por ahí al ecosistema. Hay un desafío ahí. Y estamos pensando ya en los próximos: qué va a pasar con los ciberataques hechos con IA e, incluso, computación cuántica. Si tenemos una buena ciberdefensa para Coelsa, es un escudo para el sistema.

-¿Cuál es la estrategia contra el fraude?

-En 2022, decidimos ir con una estrategia fuerte de prevención. Con IA aplicada, hicimos una solución. Cuanto más inmediatas son las cosas, más riesgo. Pero, a su vez, menos tiempo para reaccionar. Quienes hacen fraude son organizaciones que se dedican a robar con guantes blancos. Entran con el cuento del tío, con fishing a las personas, para poder hackearlas de alguna manera y vaciarles la billetera. Cómo se mueven los delincuentes te hace ver para dónde vas. No teníamos en cuenta la matemática cuántica y, ahora, sí porque, cuando la empiecen a ver los delincuentes, tenemos que estar preparados. A veces, estamos antes de la normativa.

-Una de las exigencias, cada vez mayor, es la velocidad de la transacción. ¿Cómo responde Coelsa a eso?

-Hemos hecho acuerdos con tecnológicas para tener fuerte capacidad y alta disponibilidad. Una transacción como la transferencia inmediata requiere inmediatez de verdad. El 92% sucede en hasta medio segundo, incluido el score de riesgo. El 8%, en 3 o 4 segundos. La normativa exige 15 segundos. El desafío es la capacidad: mucho volumen para procesar pero alta disponibilidad. Disponibilidad de la transacción para que respondan inmediatamente. Y escalabilidad. Porque es como si formaras distintas filas para atender a todos.

-En esta dinámica de cambios, cada vez más acelerados, ¿Cómo se planifica un plan de negocios a largo plazo?

-La Coelsa a 2030 va a ser muy distinta a hoy. Lo difícil es planificar qué va a cambiar. Pero tomamos de base lo que no va a cambiar. Lo que sabemos que no va a cambiar.

-¿Qué es eso que no va a cambiar?

-Sabemos que tenemos que tener que ser cada vez más eficientes. Tampoco va a cambiar que debemos ser seguros. O que tenemos que serlo 7x24. También debemos entender los comportamientos. Por eso, tenemos un área que se dedica a Ciencia del Comportamiento: para entender a los usuarios de nuestros clientes y ayudarlos (a nuestros clientes) a dar un servicio mejor.

-¿En qué ayuda la IA para eso?

-La IA se aplica para contrarrestar la que usan los delincuentes para hacer fraude. Pero lo más importante es que, detrás, hay expertos que conocen el accionar de un delincuente. El talento experto le da un input constante a la IA. En lo que ayuda es a la inmediatez, a reaccionar rápidamente el accionar de otra IA que está usada para hacer daño. Para nosotros, el gran diferencial es el equipo. Con un equipo formado, comprometido, talentoso, casi nada es imposible. Pero solo no puede; las manos no alcanzan. Necesitan tecnología. En la Argentina, empezamos a usarla.