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El economista Carlos Melconian aseguró que el Gobierno carece de reservas necesarias para avanzar hacia una apertura total de las restricciones cambiarias. “Somos partidarios de un tipo de cambio libre y flotante, pero eso es un punto de llegada de un país dentro de un programa integral a la Argentina (…) No te da el cuero porque no tenés con qué”, afirmó.
En diálogo por LN+, el economista fue consultado sobre la reciente agenda del Gobierno: por un lado, el presidente Javier Milei buscando captar inversiones en el extranjero en compañía de gobernadores: por otro lado, la advertencia lanzada en inglés (“We prepare for the worst”) que lanzó el ministro de Economía, Luis Caputo, ante inversores sobre una posible dolarización de carteras.
“Yo no comparto este tipo de comunicación (…) Yo lo que no puedo creer es que les preocupe el año electoral y no les preocupe lo que viene ocurriendo, porque eso atenta contra el nivel de actividad”, aseveró.
El problema de la dolarización
Melconian sostuvo que el problema de la demanda de dólares no es solo un fenómeno comicial, sino un fenómeno macroeconómico continuado. Según el economista, las inconsistencias cambiarias actuales comenzaron en abril del año pasado, con la flexibilización de las restricciones cambiarias para las personas físicas.
“Hubo desesperación por liberar (el cepo), liquidar las retenciones y colocar deuda el primer día y se terminó con un control de cambio, las vueltas de las retenciones y el reperfilamiento de la deuda. Entonces, hay que calmar la ansiedad”, opinó.
Sostuvo que, aunque el país experimenta un “milagro exportador” que genera un superávit comercial considerable, este capital no logra consolidarse como un respaldo financiero para avanzar con la liberación total del mercado cambiario.
El drenaje de divisas y cero reservas: la advertencia de Melconian
De acuerdo a sus proyecciones, la dolarización por parte de los particulares —impulsada por gastos de turismo, consumos en el exterior y atesoramiento— alcanzará una suma cercana a los u$s 100.000 millones, un volumen que, según consignó Melconian, terminará absorbiendo la totalidad del superávit comercial acumulado.
“Todo ese superávit comercial termina en ´Margarita para los chanchos´. Estamos frente a un fenómeno donde 2 millones de personas compran dólares", insistió.
El panorama financiero se agrava al considerar los vencimientos externos del país. “Si un país tiene cero reservas y tiene que pagar u$s 10.000 millones al año de intereses de deuda, tenés que tener un régimen donde te permitís cumplir con ese objetivo”, subrayó.
El deslizamiento del dólar
Respecto al valor de la divisa, el economista se distanció de las posturas extremas. “Yo no pertenezco a ningún club de devaluadores”, aclaró enfáticamente al analizar la conveniencia de un ajuste discreto en el tipo de cambio.
No obstante, fundamentó la necesidad de permitir una mayor flexibilidad dentro del esquema actual. “Si el tipo de cambio desliza porque tiene dentro de una banda un espacio fenomenal para ir, lo puede hacer tranquilamente”.
Para Melconian, habilitar este movimiento dentro del margen operativo de la banda cambiaria no representa un peligro para la estabilidad. Al contrario, se trata de una corrección técnica oportuna que debe ejecutarse sin mayores demoras.

















