

El Gobierno de Javier Milei celebró que Halliburton Company, una de las principales empresas de servicios petroleros del mundo, ratificó que no prestará servicios para el proyecto Sea Lion ni participará en actividades de exploración o producción de hidrocarburos en las Islas Malvinas.
Lo informó la Oficina del Presidente en un comunicado del 2 de octubre, que Milei compartió este sábado en su cuenta de Instagram. Según el texto, ninguna de sus filiales trabajará en esos proyectos “tanto en el país como en el resto del mundo”.
Qué cambió respecto de septiembre
La postura de Halliburton no es nueva. El 5 de septiembre, su filial argentina había informado que no participaba de Sea Lion ni de actividades de exploración y producción en torno a las islas.
La novedad es que ahora lo confirma la casa matriz y la decisión alcanza a todas sus subsidiarias, según informó la agencia Reuters. En septiembre, SLB (antes Schlumberger) y Baker Hughes habían difundido comunicados en el mismo sentido.
Las tres compañías concentran la mayor parte de la capacidad técnica mundial para perforaciones mar adentro de la escala que requiere Sea Lion.

Las presiones del Gobierno
La Cancillería, a cargo de Pablo Quirno, envió alrededor de 180 notificaciones a empresas de servicios petroleros de todo el mundo. Allí se les advirtió que colaborar con Sea Lion las dejaría sin poder operar en Vaca Muerta.
A mediados de septiembre, la jueza federal de Tierra del Fuego Mariel Borruto ordenó a Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum suspender cualquier acto material vinculado al proyecto. Esto incluye perforaciones, infraestructura submarina y extracción comercial.
En paralelo, Milei presentó un proyecto de ley para endurecer las sanciones contra las firmas que operen de forma ilegal en Malvinas. El comunicado anticipa que el Gobierno seguirá usando las “herramientas legales, diplomáticas y administrativas a su alcance”.
Sea Lion sigue en pie
La decisión de Halliburton no significa que el proyecto Sea Lion haya sido suspendido. Rockhopper mantiene como objetivo comenzar la producción de petróleo en el primer trimestre de 2028.
El yacimiento está en la cuenca Malvinas Norte, a 225 kilómetros al norte de las islas. La Argentina lo rechaza desde su descubrimiento, en 2010, y se estima que tiene reservas por 1.700 millones de barriles de crudo.


















