En esta noticia
Elegir una inversión capaz de generar rendimientos sostenidos durante décadas es uno de los es uno de los mayores desafíos para quienes priorizan la construcción de patrimonio a largo plazo. Sin embargo, existe un tipo de instrumento que recomiendan muchos especialistas por su capacidad para combinar diversificación, bajos costos y exposición al crecimiento de la economía global.
En diálogo con El Cronista, Nahuel Bernués, economista y asesor financiero, fundador y CEO de Quaestus Advisory, analizó cuál es el ETF que elegiría para mantener durante décadas, los riesgos que deben considerarse antes de invertir y cómo complementarlo dentro de una cartera más diversificada.
Qué es un ETF y por qué ganó popularidad entre los inversores
Un ETF es un fondo de inversión que cotiza en bolsa y que reúne una canasta de activos, como acciones, bonos u otros instrumentos financieros. La mayoría de estos fondos busca replicar el comportamiento de un índice determinado.

Al cotizar en mercados como cualquier acción, los ETF pueden comprarse y venderse, ofreciendo liquidez y flexibilidad para los inversores. Su popularidad creció de forma exponencial durante los últimos años debido a varias ventajas:
- Permiten diversificar el riesgo con una sola operación.
- Suelen tener costos de administración bajos.
- Ofrecen transparencia sobre los activos que los componen.
- Facilitan la reinversión automática de dividendos.
Además, para los inversores argentinos existe la posibilidad de acceder a muchos de estos instrumentos a través de CEDEARs de ETFs, que pueden negociarse tanto en pesos como en dólares desde el mercado local.
Cuál es el ETF ideal para invertir “para toda la vida”, según los especialistas
“Si fuera uno solo y para siempre, elegiría un ETF de índice amplio como S&P 500. La razón es sencilla, es un índice que se autodepura: salen las empresas que pierden relevancia y entran las que crecen, con un costo mínimo y el interés compuesto trabajando a favor en horizontes largos”, explicó Bernués.

La principal ventaja de este enfoque es que elimina la necesidad de seleccionar acciones individuales y reduce el riesgo de apostar por compañías que puedan perder protagonismo con el paso del tiempo.
A lo largo de las últimas décadas, el S&P 500 fue incorporando a las empresas que lideraron cada etapa económica, desde gigantes industriales hasta compañías tecnológicas que hoy dominan Wall Street.
Sin embargo, el especialista señaló que el índice atraviesa un período de fuerte concentración en grandes tecnológicas y valuaciones por encima del promedio histórico, por lo que recomendó prestar atención al momento de ingreso.
Además, sostuvo que “‘mantener para toda la vida’ solo funciona si se toleran las caídas sin vender. Un único ETF de índice amplio es la respuesta más defendible para quien quiere tomar una sola decisión y tener la disciplina de no tocarla”.
Cómo armar una cartera de ETF más diversificada
Aunque considera al S&P 500 como la mejor alternativa para quien busca una única inversión de largo plazo, Bernués sostiene que una cartera más completa puede incorporar otros ETFs para diversificar riesgos.

Según explicó, el núcleo estaría compuesto por renta variable estadounidense de gran capitalización mediante SPY, complementado por VIG, un ETF enfocado en empresas con historial de crecimiento de dividendos.
A nivel internacional, sumaría VEA para obtener exposición a mercados desarrollados fuera de Estados Unidos y EEM para diversificar geográficamente.
En cuanto a las tendencias de largo plazo, el especialista destaca el potencial de la inteligencia artificial y de la infraestructura energética necesaria para sostener su expansión. Por ese motivo menciona a AIPO, un ETF lanzado en 2025 que invierte en compañías vinculadas a inteligencia artificial y centros de datos.
“El componente real lo expresaría por metales y mineras: GLD (oro) y COPX (mineras de cobre) que capturan tanto la cobertura clásica de refugio de valor como la tesis de electrificación.”, indicó.
Por último, considera razonable incluir bonos de corto y mediano plazo a través de ETFs como SHY e IEI, una alternativa que permite capturar rendimientos de renta fija mientras la Reserva Federal mantiene la tasa en rango 3,50%-3,75%.
Los sectores con mayor potencial para invertir
Según el asesor financiero, uno de los segmentos con mayor potencial es la intersección entre la inteligencia artificial y la infraestructura eléctrica. “El cuello de botella del boom de IA ya no son los modelos, es la energía para alimentar los data centers, y eso tracciona generación, redes y equipamiento”, señaló.
En ese contexto, destacó a AIPO, un ETF enfocado en compañías estadounidenses que obtienen una parte significativa de sus ingresos de actividades vinculadas a la inteligencia artificial y a la infraestructura energética necesaria para sostener su crecimiento. El fondo incluye empresas relacionadas con centros de datos, equipamiento de red, hardware y soluciones de energía descentralizada.

El especialista también mantiene una visión positiva sobre el oro a través del ETF GLD. “Funciona como diversificador y cobertura ante una inflación que sigue pegajosa, un cuadro fiscal y geopolítico por momentos incierto y un DXY que parece llegar al fin de su apreciación”, afirmó.
En contraste, Bernués se muestra más cauto respecto del sector energético tradicional. Según indicó, evitaría actualmente la exposición a petróleo y gas mediante ETFs como XLE, ya que considera que gran parte del desempeño reciente del sector estuvo impulsado por factores geopolíticos extraordinarios. Un eventual acuerdo entre Estados Unidos e Irán podría favorecer una mayor oferta de crudo y reducir parte de las presiones que impulsaron los precios durante los últimos meses.
¡Queremos conocerte!
Registrate sin cargo en El Cronista para una experiencia a tu medida.















