El precio del oro cayó el jueves a su nivel más bajo en seis meses, ante la confluencia de las tensiones en Oriente Medio, las crecientes expectativas de suba de tasas de interés en EE.UU. y la inminente salida a bolsa de SpaceX, que acumularon presión sobre el metal precioso.
El oro retrocedió más del 1% hasta los u$s 4.022 la onza troy el jueves por la mañana, su nivel más bajo desde finales de noviembre, y quedó encaminado hacia su peor desempeño trimestral en casi una década. Más tarde en el día cotizaba con una leve recuperación, a u$s 4.085.
El metal amarillo acumula una caída de más del 20% desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, que obligó a algunos bancos centrales a vender oro para defender sus monedas. El conflicto también desencadenó un éxodo de los inversores especulativos que habían alimentado la fiebre compradora de lingotes a fines del año pasado y comienzos de este año.
“Cuando estalló la situación en Irán, la gente redujo el riesgo de sus carteras”, afirmó Peter Kinsella, director de servicios de inversión de UBP. “Están vendiendo oro para financiar otros activos que no rinden, con posiciones apalancadas. Cualquier movimiento de reducción de riesgo va a derivar en ventas de oro.”
Varios bancos centrales se han visto obligados a vender oro en los últimos meses, entre ellos Turquía, que vendió y canjeó u$s 20.000 millones en oro para defender su moneda. Rusia también vendió oro para sostener sus arcas fiscales.
Un freno importante para el oro durante la guerra ha sido el desplazamiento al alza en las expectativas de tasas de interés en EE.UU., que aumentó el atractivo relativo de los bonos del Tesoro y otros títulos públicos. Un brote inflacionario impulsado por el alza del precio del petróleo llevó a los operadores a pasar de esperar dos o tres recortes de un cuarto de punto para fin de año a anticipar ahora una suba de un cuarto de punto. Eso elevó el costo de oportunidad de mantener oro, un activo que no genera rendimientos.
La gigantesca salida a bolsa de SpaceX el viernes podría hundir aún más el precio del oro, señaló Tom Price, analista de Panmure Liberum. Las empresas de inteligencia artificial Anthropic y OpenAI también están planificando sus cotizaciones bursátiles.
“Es un potencial lastre para el oro, porque los inversores están buscando otro lugar donde mantener viva la fiesta”, dijo. “El oro está en un momento difícil, y están mirando la próxima gran novedad. Y SpaceX es la próxima gran novedad.”

Mohit Kumar, analista de Jefferies, considera que las megasalidas a bolsa que se avecinan son “un evento de drenaje de liquidez en el corto plazo”, lo que ha pesado sobre los precios del oro y los activos cripto.
El auge del interés minorista en el oro y la plata contribuyó a impulsar una carrera alcista histórica que, en su pico, vio duplicarse el precio del oro en dos años. Sin embargo, los inversores minoristas dieron marcha atrás desde entonces, y los flujos de salida de los fondos cotizados respaldados en oro contribuyeron a la baja.
Los ETF de oro registraron salidas netas de 55 toneladas entre marzo y mayo, revirtiendo la tendencia tras nueve meses consecutivos de entradas, según datos del Consejo Mundial del Oro.
A nivel global, los bancos centrales siguen siendo compradores netos de oro, que desplazó a los bonos del Tesoro de EE.UU. para convertirse en el activo de reserva de mayor valor a fines del año pasado, según un informe reciente del Banco Central Europeo.
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