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Los commodities volvieron a ganar protagonismo en los mercados internacionales. Soja, trigo, maíz y petróleo registran fuertes subas en un contexto marcado por la incertidumbre económica, la volatilidad financiera y el recrudecimiento de los conflictos geopolíticos.

Para un país como la Argentina, cuya economía depende en gran medida de las exportaciones agroindustriales y energéticas, este escenario abre una ventana de oportunidad que podría traducirse en mayores ingresos por exportaciones y un alivio para las cuentas externas.

En diálogo con El Cronista, el asesor financiero Leandro Monnittola explicó cuáles son los factores detrás de este fenómeno, qué impacto puede tener sobre la economía local y de qué manera los inversores pueden posicionarse para aprovechar el nuevo contexto.

Por qué suben los commodities

Según Monnittola, el principal foco de atención vuelve a estar puesto sobre el mercado energético. “El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán mantiene bajo amenaza al Estrecho de Ormuz, un paso clave por el que circula una porción muy relevante del petróleo y el gas natural licuado que se comercia en el mundo”, explicó.

La preocupación por posibles interrupciones en el suministro energético elevó la cotización internacional del petróleo, que volvió a ubicarse cerca de los u$s 90 por barril tras haber superado ampliamente los u$s 100 durante marzo.

Sin embargo, el impacto del crudo va mucho más allá del sector energético. Cuando su precio aumenta, también mejora la rentabilidad de los biocombustibles. “Eso empuja hacia arriba tanto a la soja, usada para biodiésel, como al maíz, utilizado para etanol”, señaló el especialista.

A esto se suma una situación particular en el mercado del trigo. Los nuevos ataques rusos sobre puertos e infraestructura estratégica en Odesa volvieron a generar incertidumbre sobre las exportaciones ucranianas, uno de los principales abastecedores mundiales del cereal.

Además, Europa debió incrementar sus compras externas tras una campaña agrícola menos favorable que la esperada, lo que agregó presión adicional sobre los precios.

En el caso de la soja, otro factor determinante es la demanda proveniente de China. “China volvió a comprarle fuerte a Estados Unidos, lo que le dio un empuje extra a la demanda”, destacó Monnittola.

Los números reflejan este escenario. En Chicago, la soja cerró en US$ 484,19 por tonelada tras avanzar más de US$ 10 en una sola rueda, mientras que el trigo alcanzó los US$ 287,5 por tonelada. El maíz, por su parte, llegó a US$ 214,95 por tonelada.

Cómo impacta la suba de los commoditties en la economía argentina

Para Argentina, una mejora en los precios internacionales de las materias primas puede tener un impacto directo sobre las exportaciones y el ingreso de dólares. Sin embargo, no todos los efectos son positivos.

El caso del petróleo es el más evidente. Un crudo más caro puede beneficiar a los productores y exportadores de energía, pero también puede aumentar los costos internos de los combustibles.

“Un petróleo más caro también encarece las naftas locales, algo que ya se sintió con fuerza en marzo, cuando los combustibles acumularon una suba notable en pocas semanas por el conflicto en Medio Oriente”, explicó Monnittola.

Para el sector agropecuario, en cambio, Una mejora sostenida en los precios internacionales incrementa el valor de las exportaciones, fortalece el ingreso de divisas y mejora la capacidad de generación de dólares de la economía, un aspecto clave para un país que históricamente enfrenta restricciones externas.

La soja ocupa un lugar central. Según Monnittola, representa cerca del 71% de todo lo que el agro aporta en retenciones, por lo que una mejora en su cotización puede tener un impacto relevante sobre la generación de divisas y la recaudación.

Además, la campaña 2025/26 avanza con una cosecha récord. Esto significa que Argentina podría beneficiarse por dos vías al mismo tiempo: mayores precios y un mayor volumen disponible para exportar.

La oportunidad que se abre para la Argentina

Para Monnittola, el escenario actual no debería ser visto únicamente como una mejora coyuntural en los precios internacionales, sino como una oportunidad estratégica para ampliar la matriz exportadora del país.

“Aparece la oportunidad de diversificar la matriz exportadora. Además de los granos tradicionales, la Argentina tiene con qué capturar el boom de minerales críticos ligado a la transición energética”, sostuvo.

En este sentido, consideró que los principales beneficiarios serían, en primer lugar, la agroindustria, especialmente el complejo sojero; luego el sector energético, favorecido por el impulso de los biocombustibles; y, en una segunda etapa, la minería vinculada a minerales estratégicos como el litio y el cobre.

“La Argentina tiene un rol creciente en litio, cuyo precio viene de una recuperación muy marcada este año, impulsada por la demanda de autos eléctricos y de sistemas de almacenamiento de energía. Y participa, aunque todavía de forma incipiente, del boom del cobre”, señaló.

Cómo pueden invertir los argentinos en el boom de los commodities

En un escenario de incertidumbre económica y tensión geopolítica, Monnittola considera que los commodities recuperan su función histórica como activo refugio y herramienta de diversificación de cartera.

Para quienes buscan exposición al sector desde la Argentina, una de las alternativas más accesibles son los Cedears.

Dentro del universo minero, mencionó a Southern Copper (SCCO), Freeport-McMoRan (FCX), Vale (VALE), BHP y Rio Tinto (RIO), compañías que permiten capturar la creciente demanda global de cobre y otros minerales necesarios para la electrificación de la economía.

En metales preciosos, destacó los Cedears del ETF GLD, que replica el comportamiento del oro, y del ETF SLV, vinculado a la plata.

Fuente: ShutterstockShutterstock

Por el lado del agro local, señaló a Cresud (CRES) como una de las opciones para quienes buscan exposición directa al sector agropecuario argentino.

Además, adelantó que próximamente el mercado local incorporará nuevas herramientas para acceder de manera más directa a los granos.

“El mercado local está por sumar como Cedear al CORN (Teucrium Corn Fund) y al SOYB (WisdomTree Soybeans), que replican directamente el precio de futuros de maíz y soja en Chicago. Todavía no están operando, pero es una herramienta a seguir de cerca para quien quiera tomar posición en granos de forma más directa”, concluyó.