En un mercado que comenzó a recuperar previsibilidad tras dejar atrás los tipos de cambio diferenciales y otros incentivos extraordinarios, el complejo agroexportador liquidó u$s 2750 millones en agosto, un 33% más que en el mismo mes de 2025.
El ingreso de divisas retrocedió un 6% frente a julio, pero se mantuvo por encima del registrado un año atrás, según el informe de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).
En los primeros ocho meses de 2026, las empresas del sector ingresaron u$s 19.047 millones. El acumulado todavía se encuentra 12% por debajo del mismo período de 2025, un contraste que modera la mejora observada durante agosto.
Desde la entidad que representa el 48% de las exportaciones argentinas, atribuyeron el movimiento del último mes al incremento de los embarques de maíz, favorecido por una buena cosecha, y a la intensificación de las ventas de los productores a la exportación.

“La campaña agrícola de 2026 tiene un perfil normal gracias a la ausencia de esquemas temporales”, destacó CIARA -CEC en el comunicado difundido este martes.
La referencia apunta a la falta de mecanismos extraordinarios como el denominado “dólar soja”, utilizado en años anteriores para acelerar la comercialización de granos y el ingreso de divisas mediante un tipo de cambio diferencial.
Sin esos estímulos, el sector resalta que la oferta y la demanda comenzaron a encontrarse dentro de las condiciones habituales del mercado, lo que permite proyectar un flujo de dólares más estable y menos concentrado en los períodos de vigencia de los programas especiales.
Los dólares que vienen
El analista agropecuario Javier Preciado Patiño destacó la estabilidad que muestra la liquidación y anticipó que el complejo agroexportador todavía cuenta con un volumen importante de mercadería para comercializar durante el segundo semestre.
Fabuloso lo que pasa cuando no hay "dólar #soja" ni cosas raras. La estabilidad y previsibilidad del flujo de #dólares del #agro a la economía #argentina es notable. Vamos a un 2do semestre con mucho #maíz, soja e incluso #trigo por exportar. pic.twitter.com/bWk7QhlZQP
— Javier Preciado Patiño (@jpreciadopatino) September 1, 2026
“Es fabuloso lo que pasa cuando no hay ‘dólar soja’ ni cosas raras. La estabilidad y previsibilidad del flujo de dólares del agro a la economía argentina es notable”, señaló.
Según el especialista de RIA Consultores, el país encara la segunda mitad del año con importantes volúmenes de maíz, soja e incluso trigo pendientes de exportación, lo que permitiría sostener el aporte de divisas en los próximos meses.
El maíz aparece como uno de los principales motores inmediatos. El comunicado de CIARA-CEC señaló que los embarques de ese cereal aumentaron durante agosto como consecuencia de la buena cosecha y de una mayor disposición de los productores a concretar ventas.
La expectativa de un flujo más sostenido resulta relevante para la cartera que conduce Luis Caputo, dado el peso del complejo cerealero y oleaginoso en la generación de dólares comerciales y en la oferta de divisas en el mercado cambiario.
Un récord en el mercado agrícola
La normalización también se reflejó en la actividad del mercado de futuros. De acuerdo con los datos difundidos por Preciado Patiño, durante agosto se operaron en A3 Mercados 12,8 millones de toneladas agrícolas, el mayor volumen mensual de la serie presentada.
Lo más fabuloso @FernandoMarull @jordobra es que vuelan las coberturas en @a3mercados Agosto record total con 12.8 MMT operadas. Y no hizo falta el dólar soja del año pasado para llegar a ese volumen, solo el encuentro entre oferta y demanda, en un mercado global picante. pic.twitter.com/naqqYzRrIu
— Javier Preciado Patiño (@jpreciadopatino) September 1, 2026
“No hizo falta el dólar soja del año pasado para llegar a ese volumen, solo el encuentro entre oferta y demanda, en un mercado global picante”, sostuvo el analista.
Estas operaciones no representan un ingreso directo de divisas, pero muestran una mayor utilización de instrumentos que permiten fijar precios y reducir la exposición a las oscilaciones del mercado internacional.
De esta manera, agosto dejó dos señales clave. Por un lado una liquidación mensual 33% superior a la de un año atrás y, a la par, un récord de operaciones agrícolas.
El desafío para lograr un mayor aporte en la economía será sostener ese ritmo durante los próximos meses y revertir la caída del 12% que todavía registra el ingreso acumulado de divisas en 2026.
La continuidad de la oferta del agro cobra mayor relevancia en un contexto de creciente demanda de la divisa estadounidense que, en julio, alcanzó a 1,7 millones de personas por u$s 3319 millones, el volumen más alto desde las elecciones de 2025, según los últimos datos del BCRA.
Esa presión coincidió con un leve deslizamiento del tipo de cambio mayorista, que superó los $1500 luego de que el Banco Central flexibilizara el límite informal que había sostenido durante las semanas anteriores.
En este escenario, un flujo más estable de agrodólares podría contribuir a equilibrar el mercado y moderar nuevas presiones cambiarias.

















