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El cobre está en el centro de la escena financiera internacional. El metal alcanzó nuevos máximos históricos en Nueva York y quedó a las puertas de otro récord en Londres, en medio de una combinación explosiva: oferta ajustada, demanda estructural vinculada con la electrificación y la inteligencia artificial y una fuerte distorsión de los inventarios provocada por la amenaza de nuevos aranceles de Estados Unidos.

El movimiento ya se trasladó con fuerza a Wall Street. Las principales compañías mineras vinculadas al cobre acumulan importantes ganancias y, para los inversores argentinos, varias de ellas pueden comprarse en pesos a través de Cedear.

También existe una alternativa para diversificar la apuesta entre decenas de productores mediante un ETF disponible en el mercado local.

Sin embargo, después de la velocidad de la última suba, los especialistas consultados por El Cronista coinciden en un punto: la historia de largo plazo sigue siendo atractiva, pero los precios actuales obligan a ser mucho más selectivos con el momento de entrada.

Por qué el cobre está en máximos

El cobre Comex para entrega en septiembre llegó a u$s 6,7270 por libra, equivalentes a unos u$s 14.830 por tonelada, y superó el récord anterior registrado el 12 de agosto.

En la Bolsa de Metales de Londres (LME), en tanto, el contrato a tres meses llegó a negociarse en u$s 14.343 por tonelada, apenas 1,3% por debajo del máximo histórico de u$s 14.527,50.

Una de las claves del movimiento está en Estados Unidos. La posibilidad de que Washington aplique aranceles de 15% al cobre refinado desde enero de 2027 y de 30% desde 2028 incentivó el traslado de enormes cantidades del metal hacia depósitos estadounidenses.

El fenómeno generó una brecha entre mercados: el cobre estadounidense llegó a cotizar alrededor de u$s 550 por tonelada por encima del precio de Londres, una prima cercana al 4%.

Los inventarios del Comex acumulan 46 jornadas consecutivas de crecimiento y alcanzaron el récord de 675.185 toneladas. Al mismo tiempo, comenzaron nuevamente fuertes retiros desde los depósitos de la LME.

La consecuencia es que, Estados Unidos acumula cobre récord mientras disminuye la disponibilidad en otras partes del mundo.

CRU había proyectado para 2026 un superávit mundial de 639.000 toneladas, pero ahora considera que el mercado se encuentra, en el mejor de los casos, equilibrado.

Robert Edwards, analista principal de cobre de la consultora, advirtió que, si las importaciones estadounidenses mantienen el ritmo actual, el mercado podría comportarse en la práctica como deficitario.

IA, electrificación y un problema de oferta

Pero los aranceles explican solamente una parte de la historia.

Facundo Barrera, socio de Fincoach, señaló en charla con El Cronista que el cobre está protagonizando “una de las subas más marcadas de los últimos años” y explicó que detrás del rally existe una combinación de factores tanto de oferta como de demanda.

“Del lado de la oferta, varias mineras redujeron su producción. Del lado de la demanda, el cobre es un insumo clave para la electrificación, los autos eléctricos, las energías renovables y, cada vez más, para los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial: todos consumen enormes cantidades de cable de cobre”, explicó Barrera.

Según el especialista, esta combinación lleva a que “varios analistas ya hablen de un déficit estructural del mercado, no de un pico coyuntural”.

A ese escenario agregó otros dos factores financieros:

  • un dólar más débil
  • y las expectativas de bajas de tasas de la Reserva Federal, condiciones que históricamente resultaron favorables para los commodities.

Leandro Monnittola, asesor financiero, coincidió en que los fundamentos respaldan la tendencia. “La demanda de cobre está siendo impulsada por redes eléctricas, vehículos eléctricos, energías renovables, infraestructura y centros de datos vinculados a la inteligencia artificial. Al mismo tiempo, las tensiones comerciales de Estados Unidos generaron una fuerte redistribución de los inventarios”, explicó.

Cómo invertir en cobre desde la Argentina

Para el inversor argentino existen fundamentalmente dos alternativas para posicionarse en esta tendencia sin necesidad de comprar directamente el metal: Cedear de compañías mineras o el Cedear de un ETF especializado en productores de cobre.

“En Argentina, quien quiere sumar exposición al cobre sin comprar el metal físico tiene dos caminos principales: acciones de empresas mineras vía Cedear o fondos que replican una canasta de mineras o el precio del metal vía Cedear de ETF”, explicó Barrera.

Entre las alternativas disponibles aparecen:

  • Southern Copper (SCCO)
  • Freeport-McMoRan (FCX)
  • BHP
  • Rio Tinto (RIO).
  • A ellas se suma el Global X Copper Miners ETF (COPX), que permite distribuir la inversión entre diferentes compañías del sector.

Emanuel Juárez, analista técnico financiero, resumió la estrategia: “Podemos sumar exposición al cobre vía ETF como COPX o Cedear de mineras como Freeport o Southern Copper”.

Según los números aportados por Juárez, medidos en dólares, COPX acumula alrededor de 32% en 2026, Freeport-McMoRan cerca de 54% y Southern Copper alrededor de 50%.

El especialista hizo además una distinción importante para el inversor local: el rendimiento del Cedear en pesos no depende exclusivamente de la evolución de la acción en Wall Street, ya que también está atravesado por el movimiento del contado con liquidación (CCL).

Southern Copper: una de las grandes ganadoras

Southern Copper se transformó en uno de los nombres centrales del rally.

La minera posee operaciones principalmente en México y Perú y proyecta superar el millón de toneladas de producción anual hacia 2029. En las últimas cinco ruedas en Wall Street llegó a avanzar alrededor de 15% y tocó un máximo histórico de u$s 220,78.

El salto llevó su capitalización bursátil hacia los u$s 183.000 millones, por encima de Rio Tinto y solamente detrás de BHP entre los gigantes mineros considerados en el ranking de MINING.COM.

Barrera destacó que Southern Copper es “una de las opciones más líquidas en el mercado local” y agregó que la compañía “reparte dividendos de forma consistente”, otro elemento que puede resultar atractivo para quienes buscan exposición al sector.

El fuerte rally, sin embargo, también elevó considerablemente su valuación. El consenso de Wall Street mencionado en el informe ubica el precio objetivo cerca de u$s 166, más de 20% por debajo de la cotización alcanzada por la acción.

Freeport-McMoRan: una apuesta más directa

Otra de las alternativas destacadas por los especialistas es Freeport-McMoRan (FCX), uno de los mayores productores de cobre del mundo.

La compañía acompañó incluso con mayor intensidad el último movimiento del metal: sus acciones avanzaron casi 19% durante la última semana y quedaron muy cerca de sus máximos históricos.

Para Monnittola, es una alternativa para quienes buscan asumir mayor riesgo específico a cambio de una exposición más directa.

“Para quienes buscan una exposición más directa al cobre y están dispuestos a asumir mayor riesgo específico, vemos atractiva a Freeport-McMoRan, uno de los principales referentes del segmento y con Cedear disponible en Argentina”, sostuvo el estratega.

Juárez también la ubicó entre sus principales alternativas y destacó que la acción acumula aproximadamente 54% de ganancia en dólares durante 2026, según sus cálculos.

COPX: diversificar la apuesta entre unas 40 mineras

Para aquellos inversores que no quieren depender del desempeño de una única compañía, los especialistas destacaron especialmente al Global X Copper Miners ETF (COPX).

El fondo reúne alrededor de 40 compañías vinculadas con la minería del cobre de diferentes países y también puede operarse mediante Cedear en BYMA.

“Para quien prefiere no apostar a una sola empresa, la alternativa es el Global X Copper Miners ETF”, explicó Barrera. Según indicó, el instrumento acumula una suba superior al 30% durante 2026 y prácticamente duplicó su valor en los últimos doce meses.

Monnittola también lo ubicó como su opción preferida para una estrategia diversificada.

“Para quienes buscan una exposición más diversificada y balanceada, nuestra alternativa preferida es COPX, porque permite acceder a un conjunto amplio de compañías mineras en lugar de asumir el riesgo de una única empresa”, explicó.

El asesor advirtió, sin embargo, que esa diversificación no convierte al instrumento en una inversión conservadora: el ETF mantiene una elevada concentración sectorial en materiales y presenta una volatilidad considerable.

BHP y Rio Tinto: exposición con mayor diversificación

La otra posibilidad pasa por gigantes mineros como BHP y Rio Tinto, que también cuentan con Cedear en Argentina.

A diferencia de Southern Copper o Freeport, en estos casos la exposición al precio del cobre es menos pura, porque se trata de grupos mineros diversificados con negocios importantes en otros minerales.

Monnittola incluyó a ambas entre las compañías relevantes para posicionarse en la temática. Esa diversificación puede reducir la dependencia exclusiva del cobre, aunque también significa que una suba del metal puede trasladarse de manera menos directa a sus resultados y cotizaciones.

Teck Resources también aparece entre los productores internacionales relevantes y viene aumentando el peso del cobre dentro de su estrategia, pero no cuenta actualmente con Cedear, según precisó el especialista.

¿Es momento de comprar después del rally?

Este es el principal punto de cautela.

El escenario estructural puede seguir siendo favorable para el cobre y sus productores, pero la velocidad de la última suba dejó a varias acciones en niveles técnicos exigentes.

“En el corto plazo somos cautos. La fuerte suba reciente del sector deja a varios activos con indicadores técnicos en niveles de sobrecompra”, advirtió Monnittola.

Por eso, sostuvo que no considera conveniente “perseguir los precios después de una suba tan vertical” y prefiere esperar una eventual corrección o consolidación antes de sobreponderar el sector.

Juárez planteó una estrategia similar. “Yo lo encararía como una temática de largo plazo, entrando de a poco, dado el movimiento vertical”, explicó.

Así, la discusión entre los especialistas ya no pasa tanto por identificar la tendencia. La electrificación, la expansión de las redes eléctricas, las energías renovables y el crecimiento explosivo de los centros de datos vinculados con inteligencia artificial plantean una demanda creciente de cobre, mientras que aumentar la producción minera requiere inversiones y plazos prolongados.

La pregunta para el inversor pasa ahora por cuánto de esa historia ya incorporaron los precios.

Como sintetizó Monnittola: “La tesis de largo plazo sigue siendo interesante: el mundo necesita cada vez más electricidad y, con la expansión de redes, electrificación e inteligencia artificial, el cobre se vuelve un insumo estratégico. El desafío para el inversor hoy no es tanto encontrar la tendencia, sino elegir el punto de entrada después de una suba tan importante”.