

En esta noticia
El presidente Javier Milei realizó este jueves un extenso repaso de su programa económico y ratificó que el ancla del Gobierno seguirá siendo el déficit cero.
Durante una entrevista concedida al canal de streaming Neura, el mandatario detalló el funcionamiento interno de su Gabinete a la hora de habilitar partidas presupuestarias y reveló la estricta directiva que pesa sobre el ministro de Economía, Luis Caputo, para contener las demandas de financiamiento del resto de las carteras y sostener el superávit financiero.
Ante la consulta sobre posibles refuerzos para jubilaciones o asignaciones por discapacidad, el jefe de Estado fue tajante respecto a las limitaciones de la caja. “No es que vamos a un árbol y nos da la plata para pagarlo. El ministerio que más gasta es Capital Humano, no es que no se puso el foco en dar contención. Uno reasigna partidas a medida que puede, pero hoy por hoy tenemos que pagar con lo que tenemos", aclaró.
Y subrayó: “Nadie puede tocar un mango extra si no tiene la autorización de Toto Caputo, tiene una orden de que tiene prohibido tener déficit fiscal. Los ministros van y evalúan con el secretario de Hacienda si están los recursos o no, y ahí deciden. Pero de ninguna manera me pueden violentar el equilibrio fiscal”, sentenció.
En la misma línea fiscal, el Presidente descartó que el sector privado deba soportar un mayor peso del ordenamiento de las cuentas públicas en esta etapa del plan. “Antes de seguir ajustando, hay que seguir creciendo. El ajuste lo hace el crecimiento a partir de ahora”, explicó.
Asimismo, adelantó la hoja de ruta impositiva a mediano plazo: “El plan de Toto (Caputo) es que, si llegamos a 2031, le podamos devolver a los argentinos 500 mil millones de dólares en baja de impuestos”.
No obstante, sobre los tributos provinciales y municipales aclaró que, al ser un país federal, “lo que haga un gobernador es cuestión de él”, aunque advirtió que las provincias que se alineen “van a mejorar sustancialmente más”.

“La inflación va a empezar a ceder”
Al analizar la herencia y los primeros meses de gestión, Milei defendió la política monetaria y aseguró que “hacia adelante la inflación tendría que empezar a ceder”.
Sin embargo, reconoció el duro impacto en la actividad, recordando que tras las elecciones se generó un ataque contra la moneda por el “riesgo kuka” que obligó a subir la tasa de interés.
“El nivel de actividad se frenó en seco, veníamos creciendo al 6, en el segundo nos expandimos al 8 y se frenó. Imaginen la frustración de esas personas que se empezaron a comer la caja. Por eso los argentinos se sienten como se sienten”, admitió.
Pese a esa recesión inicial, el Presidente se mostró optimista sobre los indicadores actuales, minimizando el impacto de las últimas contracciones registradas en el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE).
“Veníamos de dos datos muy altos en diciembre y enero, pero además hubo menos días hábiles, se perdieron tres días, y tuvo un impacto enorme en un mes relativamente más corto”, justificó. Para respaldar su visión de repunte, destacó que “hoy salió el índice líder de Di Tella y salió para arriba”, y que “el crédito para el sector privado no financiero también está repuntando fuertemente, se está reconstruyendo el capital de trabajo”.
Otro de los ejes de la entrevista fue la apertura comercial y la competencia industrial, un tema que genera persistentes tensiones en el círculo rojo. “Es falso hablar de apertura comercial indiscriminada”, retrucó Milei, y apuntó contra el proteccionismo,
“Hay sectores que se acostumbraron a cazar en el zoológico, y cuando se abre la competencia hay algunos que se animan a competir, como Lumilagro, y hay otros que si no cazan en el zoológico, cierran, como Fate. Es la actitud que toman los empresarios en la vida", aclaró.
Y agregó: “Restringir el comercio es peor para los argentinos de bien. Cerrar la economía es violentar el derecho a elegir. Entiendo que algunos sectores que vivieron toda su vida de prebendas y sobornos para poder sobrevivir, ahora estén así. Eso también es algo que venimos a cambiar”.

En materia de ingresos, el Presidente ató la recuperación de los salarios estrictamente a la productividad laboral y a la consolidación macroeconómica, enviando un mensaje al sector privado.
“A las pymes les digo que si baja el riesgo país, las tasas de interés bajan, y eso significa que van a poder financiar el capital de trabajo”, indicó.
Y sobre las remuneraciones, argumentó: “La única forma de que crezcan es por productividad, con la economía creciendo. Si la tasa de interés baja, yo tengo más inversión, y si soy más productivo, tengo más salarios. Los que más crecieron y por escándalo, son los informales, porque nosotros heredamos una situación del mercado laboral donde la mitad de la gente estaba en la informalidad”.
De cara al escenario político e institucional, Milei proyectó un horizonte de estabilidad atado a la fortaleza de los activos argentinos y confirmó su intención de buscar la reelección.
“La economía argentina está sólida, la garantía para pasar el 2027 sin sobresaltos es cerrar el financiamiento, nos falta ponerle el moño a eso”, concluyó, para luego ratificar: “Si sigo en la Presidencia va a depender de los argentinos, yo me voy a presentar para seguir un próximo mandato”.















