Irán e Israel pausaron sus operaciones militares mutuas, en lo que parece ser el fin del ciclo de ataques de represalia que había amenazado con obstaculizar los esfuerzos de paz en Medio Oriente.
La Guardia Revolucionaria Iraní anunció el cese de sus ataques, pero advirtió que cualquier nuevo golpe de Israel u hostilidades contra el Líbano desencadenaría “una respuesta mucho más contundente y poderosa”.
Una fuente al tanto de la situación indicó que Israel también decidió suspender sus ataques contra Irán, sin precisar si la medida respondió a un pedido del presidente Donald Trump.
Más temprano, Trump había escrito en su plataforma Truth Social: “Israel e Irán deben dejar de ‘disparar’ de inmediato”, y agregó: “Ambos lados están buscando un alto al fuego inmediato. Las negociaciones finales de paz avanzan, siempre que la ignorancia o la estupidez no se interpongan”.
El lunes por la mañana se escucharon explosiones en el centro de Teherán, horas después de que Irán lanzara una andanada de misiles contra el norte de Israel en represalia por un ataque israelí previo en el sur de Beirut, dirigido contra el grupo militante Hezbollah, aliado de Teherán.
Fue la primera andanada que Irán lanzó contra Israel desde que entró en vigor un frágil alto al fuego en abril. Irán había insistido en que el conflicto israelí-Hezbollah debía integrarse en la tregua más amplia y advertido que respondería si Israel atacaba Beirut.
Trump negocia un acuerdo con Irán para extender la tregua y reabrir el estrecho de Ormuz —arteria clave para el suministro energético mundial—, cerrado desde que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán por primera vez en febrero.
Tras el anuncio de la Guardia Revolucionaria Iraní, los precios del petróleo cayeron. El Brent, referencia internacional, que cotizaba por encima de los u$s 98 por barril a comienzos del lunes, bajó a cerca de u$s 94,70.

















