
En esta noticia
- Turismo receptivo en alerta: “Argentina es cara para el turista extranjero”
- “La propuesta de valor debe justificar el precio”
- Turismo y burocracia: “La desregulación todavía no llegó”
- Conectividad aérea y rutas: el reclamo por más vuelos
- Mundial 2026 y turismo premium: un nuevo desafío
- “El potencial no viaja solo”
El debate por la competitividad turística argentina volvió a instalarse entre empresarios del sector. Esta vez, la advertencia llegó desde la Patagonia: Sebastián Tuvio, gerente general de Las Balsas Relais & Châteaux, cuestionó el presente del turismo receptivo y alertó sobre la ausencia de una estrategia integral para posicionar al país en el mercado internacional.
Bajo el título “Argentina tiene los paisajes. Le falta la estrategia”, el ejecutivo sostuvo que el país enfrenta un escenario donde los desafíos estructurales del sector ya impactan de forma directa en la competitividad frente a otros destinos de la región.
Turismo receptivo en alerta: “Argentina es cara para el turista extranjero”
Uno de los principales ejes del análisis fue el encarecimiento relativo de Argentina frente a otros mercados sudamericanos. Según Tuvio, la apreciación del peso ubicó al país en una “zona incómoda”: más costoso que destinos como Brasil, Chile o Perú, pero todavía sin el mismo nivel de inversión en promoción, infraestructura y conectividad.
En ese contexto, señaló que destinos tradicionalmente vinculados al turismo internacional —como Villa La Angostura, El Calafate y Cataratas del Iguazú— aún no recuperan plenamente los niveles de visitantes previos a la pandemia.
“La mejora del riesgo país es real y es un logro. Pero una moneda más fuerte también vuelve más cara a Argentina para quien viene de afuera a gastar”, afirmó.
“La propuesta de valor debe justificar el precio”
Para Tuvio, la discusión no puede quedar limitada únicamente a la macroeconomía. El empresario planteó que el sector privado debe avanzar en experiencias diferenciadas y de mayor valor agregado para sostener la competitividad.
“No hay solución simple a esta tensión. Pero sí hay algo que el sector puede hacer sin esperar que la macro se resuelva: construir propuesta de valor que justifique el precio”, sostuvo.
En esa línea, remarcó la necesidad de apostar por experiencias exclusivas, servicios de estándar internacional y narrativas capaces de competir dentro del turismo premium global.
Turismo y burocracia: “La desregulación todavía no llegó”
El directivo también apuntó contra las trabas administrativas que, según describió, continúan afectando la operación y las inversiones turísticas.
“El discurso oficial prometió menos Estado y más libertad para los privados. En turismo, esa promesa todavía es más discurso que realidad”, señaló.
Entre los principales obstáculos mencionó habilitaciones demoradas, regulaciones desactualizadas y procesos administrativos que “procesan el siglo XXI con herramientas del siglo XX”.
Aclaró además que el sector no reclama subsidios, sino reglas más ágiles y previsibles.
“Cada trámite innecesario tiene un costo real: tiempo, dinero y, sobre todo, inversiones que se van a otro destino donde operar es más simple”, indicó.
Conectividad aérea y rutas: el reclamo por más vuelos
La conectividad aérea y terrestre apareció como otro de los puntos críticos del diagnóstico.
“Sin vuelos accesibles y frecuentes, el resto de la conversación es teórica”, aseguró.
Según explicó, un visitante internacional que busca llegar desde Europa o Estados Unidos hacia destinos patagónicos enfrenta múltiples conexiones, costos elevados y escasas alternativas.
A esto sumó el deterioro de las rutas nacionales, que —según advirtió— incrementa costos operativos y afecta la experiencia del viajero incluso antes de arribar al destino.
Mundial 2026 y turismo premium: un nuevo desafío
Tuvio también introdujo un factor emergente que comienza a generar preocupación dentro del segmento premium: el impacto del Mundial FIFA 2026 sobre la demanda doméstica de alto poder adquisitivo.
De acuerdo con su análisis, parte del viajero argentino premium priorizará viajes a Estados Unidos, México y Canadá para seguir a la Selección argentina, en detrimento de escapadas locales durante la temporada baja.
“No es una hipótesis: ya se ve en las reservas”, afirmó.
Frente a este escenario, sostuvo que la estrategia turística no puede depender únicamente de una recuperación posterior al torneo, sino acelerar la diversificación hacia mercados internacionales.
“El potencial no viaja solo”
Sobre el cierre, el gerente de Las Balsas retomó una idea que atraviesa todo su planteo: Argentina dispone de recursos naturales y paisajes con capacidad de competir a escala global, pero todavía carece de una política turística sostenida y coherente.
“Argentina tiene los paisajes. Lo que le falta no es potencial. Lo que le falta es una estrategia de turismo coherente, sostenida y a la altura de lo que el país tiene para ofrecer”, concluyó.
Y resumió el mensaje con una frase contundente: “El potencial no viaja solo. Alguien tiene que llevarlo”.












