

Matías Alberti es el flamante gerente general de Binance para la Argentina y el Cono Sur. Con sólida experiencia en el mercado en la Argentina, llegó en una etapa de transformación para el sector. Y es que, para él, la industria llegó a un “momento de inflexión” en el que las criptomonedas dejaron de ser una promesa para comenzar a consolidarse como parte de la infraestructura financiera global.
En la Argentina, en tanto, la combinación de inflación, restricciones históricas en el acceso a servicios financieros tradicionales y una temprana adopción de activos digitales convirtió al país en uno de los mercados más relevantes de la región.
Según las cifras citadas por Alberti, la adopción cripto alcanza al 20% de la población y durante 2025 se registraron transacciones por u$s 93.900 millones. Las stablecoins, en tanto, ya concentran el 62% del volumen cripto local.
En ese contexto, aseguró que “el objetivo principal es que Binance sea la primera app que un argentino abra cuando se levante para ver sus pesos, sus cripto, mandar una transferencia o pagar un servicio”, aseguró en esta entrevista exclusiva con El Cronista en la que analizó el nuevo ciclo de la industria y adelanta los planes de la firma.
-¿Cómo describe el momento que atraviesa hoy la industria cripto a nivel global?
Estamos en un momento de inflexión. La industria cripto dejó de ser una promesa lejana para convertirse en una infraestructura financiera real. En 2025, las empresas compraron 50.351 bitcoins, el mayor volumen de compra corporativa trimestral de la historia.
Hoy el 5,47% del supply total de bitcoin está en tesorerías corporativas. Los ETF spot de Bitcoin ya superan los u$s115 billones en activos combinados, con BlackRock y Fidelity liderando el mercado. Se proyecta que los flujos netos hacia ETF cripto en EE.UU. superarán los u$s 50 billones en 2026. Eso es adopción estructural.

-¿Cuáles cree son las principales oportunidades y desafíos?
La principal oportunidad es la tokenización de activos reales. Ya no es solo Bitcoin o Ethereum: hoy instituciones usan blockchain para tesorerías, fondos y crédito privado. En Estados Unidos, la sanción de la GENIUS Act en julio de 2025 creó el primer marco federal para stablecoins de pago, con requisitos de respaldo 1:1, disclosures mensuales y supervisión de la FDIC y el OCC.
Ese tipo de marcos claros es el que permite que la adopción escale de forma segura. El desafío es la claridad regulatoria. Los mercados que avancen en marcos claros van a captar la mayor parte de la innovación y el capital. La educación financiera también es clave: todavía hay una brecha importante entre las personas que usan cripto y las que entienden realmente cómo funciona.
La Argentina es uno de los países con mayor adopción de criptomonedas del mundo. ¿Qué factores explican ese liderazgo y qué falta para que el ecosistema dé el próximo salto?
La Argentina es el escenario más interesante del mundo para las finanzas digitales. Hay tres factores que explican el liderazgo: primero, una necesidad concreta. Con una inflación crónica y limitaciones de acceso a servicios financieros tradicionales, los argentinos encontraron en las cripto una herramienta real para preservar valor y operar; segundo, una adopción que ya llegó al 20% de la población, la más alta de Latinoamérica, según datos de Chainalysis; tercero, un volumen de transacciones de u$s 93.900 millones en 2025, el segundo más alto de la región. Lo que falta para el próximo salto es profundizar la integración entre cripto y la economía cotidiana.
Que un argentino pueda abrir una app y desde ahí pagar un servicio, mandar una transferencia, invertir y preservar valor, todo en un mismo lugar. Ese es exactamente el concepto de superapp financiera que estamos construyendo en Binance.
-¿Cómo cambió el perfil del inversor argentino en criptomonedas durante el último año y qué lo diferencia del resto de América latina?
El inversor argentino dejó de ser exclusivamente el que busca especular con Bitcoin. Hoy hay un perfil mucho más práctico: usa stablecoins como cuenta de ahorro funcional, usa cripto para enviar y recibir dinero internacionalmente, hace pagos con la tarjeta o el código QR vinculado a su cuenta cripto y busca rendimientos en productos como Binance Earn. Ese uso cotidiano es lo que diferencia a la Argentina del resto de LatAm: en otros mercados cripto sigue siendo principalmente inversión, acá es una herramienta financiera del día a día. En la Argentina, las stablecoins son las que más se usan en el día a día: representan el 62% del volumen de transacciones cripto. A nivel global, Bitcoin sigue siendo la puerta de entrada para inversores institucionales y retail, y los ETF reforzaron ese rol. Ethereum mantiene su interés por la capa de infraestructura: DeFi, tokenización, smart contracts.
La Argentina avanzó con un registro para proveedores de servicios de activos virtuales. ¿Cómo evalúan el marco regulatorio local?
Valoramos muy positivamente el avance. Binance fue incorporada al Registro de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) de la CNV, lo que habilita el acceso completo a la plataforma para usuarios locales y permite operar bajo estándares internacionales de seguridad y transparencia. Fue un paso importante que da legitimidad al ecosistema y protege al usuario. Seguir avanzando en el diálogo entre industria y reguladores es clave. El objetivo compartido es claro: un marco que proteja al usuario, genere certidumbre al ecosistema y deje espacio para que la innovación se desarrolle.
-¿Cuáles son sus principales objetivos para esta gestión y qué metas concretas se propuso alcanzar en el corto y mediano plazo?
En el corto plazo, estamos enfocados en expandir Binance Pay y profundizar la propuesta de stablecoins para uso cotidiano. En el mediano plazo, queremos consolidar a Binance como la app financiera integral de referencia no solo en Argentina sino en todo el mundo. Nuestras metas concretas son ampliar el acceso a productos de rendimientos, integrar más casos de uso de pago del día a día, y seguir trabajando con las autoridades locales para construir un ecosistema más seguro y transparente. Binance tiene hoy más de 320 millones de usuarios globales y un volumen acumulado de u$s 34 billones en 2025, y América latina es una de las regiones de mayor crecimiento. La Argentina puede liderar ese crecimiento si construimos la infraestructura correcta.















