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La tasa de caución en pesos volvió a mostrar ayer una volatilidad intradiaria significativa y esa dispersión es en sí mismo lo que inquieta al mercado.

El cierre a un día quedó en 18,50%, pero ese número esconde una rueda que llegó a tocar un máximo de 29,80% y un mínimo de 16,10%, es decir, casi 14 puntos de diferencia entre las puntas.

La tasa promedio ponderada por volumen, que mejor refleja lo que realmente pagó el grueso de las operaciones, se ubicó en 27,5% anual, muy por encima del cierre y mucho más cerca del máximo que del mínimo de la jornada.

Ese dato es el que mejor explica el verdadero costo del fondeo en pesos hoy: pese a que el cierre parece descomprimir, la mayoría del volumen operó en altos niveles.

Barrera al dólar

La explicación de fondo no cambió respecto de las últimas ruedas: el BCRA sigue empujando tasas hacia arriba con el objetivo de mantener al dólar mayorista por debajo de la barrera de los $1.500.

La lógica es la de siempre: pesos más caros desalientan la demanda de cobertura cambiaria y le restan combustible a cualquier traspaso hacia el dólar.

Es una estrategia que, hasta ahora, viene funcionando en el frente cambiario, pero que tiene una contracara ineludible en el mercado de renta fija en pesos.

La lógica es la de siempre: pesos más caros desalientan la demanda de cobertura cambiaria y le restan combustible a cualquier traspaso hacia el dólar. Por ahora, sigue funcionando

Contracara

Esa contracara es la caída de los bonos en pesos. Cuando la tasa de caución se dispara y se sostiene en niveles como los de hoy, el costo de oportunidad de mantener posiciones en bonos sube en la misma proporción, y eso empuja a muchos tenedores a desarmar posiciones para fondearse o directamente para migrar hacia instrumentos de tasa más corta y líquida.

El resultado es una curva de pesos que sigue castigada, con vendedores que no encuentran del otro lado compradores dispuestos a convalidar los precios actuales. Es el mismo fenómeno que se viene observando en las últimas ruedas, con la diferencia de que hoy la brecha entre tasa máxima y mínima fue particularmente amplia, señal de un mercado que todavía no logra encontrar un nivel de equilibrio claro.

El dilema de fondo es conocido pero no por eso menos relevante: el Banco Central enfrenta un trade-off directo entre estabilidad cambiaria y estabilidad de la curva de pesos. Cada vez que el mercado empieza a mostrar señales de mayor demanda de cobertura, la respuesta del BCRA pasa por convalidar tasas más altas en el mercado de pesos, ya sea de manera directa o dejando que la caución encuentre su propio nivel en un contexto de liquidez más ajustada.

El Banco Central enfrenta un trade-off directo entre estabilidad cambiaria y estabilidad de la curva de pesos. Cada vez que el mercado empieza a mostrar señales de mayor demanda de cobertura, la respuesta del BCRA pasa por convalidar tasas más altas en el mercado de pesos,

El problema es que esa misma suba de tasas es la que después se traslada a la curva de bonos, generando el círculo que se viene repitiendo: tasas arriba, bonos abajo, y una tensión que no termina de resolverse en ninguna de las dos puntas.

Licitaciones y dólar

Para el Tesoro, este escenario no es un dato menor de cara a sus próximas licitaciones. Un mercado de pesos que opera con semejante dispersión de tasas —y con una tasa ponderada bien por encima del cierre— es un mercado que exige primas más altas para renovar vencimientos, que la semana próxima ascienden a $16,6 billones.

“En el mercado de cambios, el mayorista volvió a operar demandado, alcanzó un máximo de$ 1498 y cerró en $ 1497 (+0.13%) en un rango de 1494-1499, un volumen en el Mercado Libre de Cambios de u$s 440 millones y el BCRA con compras moderadas por u$s 15 millones.

Por otro lado, el dólar futuro corto comprimió la tasa implícita desde cerca del 24% hacia el 20%. La brecha se mantiene contenida en torno al 5.5%: el MEP operó en 1522 y el CCL en 1582, con el canje CCL/MEP en 3.75%”, destacó un informe al cierre de Proficio Investment.

Agregó que “en el universo de títulos en pesos, el fondeo siguió tensionado con la caución en 28%, disminuyendo su nivel luego del cierre del mayorista. Los bonos continuaron pesados: la curva CER cedió 0.6% con rendimientos reales del 2.9% al 9.8% para el tramo post 2026, mientras la tasa fija cayó 0.25% operando en torno al 2.25% efectivo mensual y el tramo largo de la curva TAMAR opera en niveles 10%. adicionales”.

Mantener al dólar mayorista debajo de $1.500 no es gratis. El mercado sigue buscando, sin encontrarlo del todo, un nuevo punto de equilibrio.