En esta noticia

La jubilación mínima que paga la ANSES asciende en julio a $ 481.989 con el bono, un monto que continúa lejos del costo de vida de buena parte de los adultos mayores. Frente a ese escenario, cada vez más especialistas coinciden en que depender únicamente del sistema previsional ya no alcanza para mantener el nivel de vida después del retiro.

Por eso, construir un fondo de jubilación propio dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad. La buena noticia es que no hace falta contar con un gran patrimonio para empezar, sino que el factor que más influye en el resultado es el tiempo.

“Por más que empiece con una bolita muy chiquitita arriba de la montaña, si esa montaña es larga, es decir, si tengo tiempo para que esa bola de nieve crezca, las chances de que al final del camino tenga un capital acumulado alto es mayor”, explica Gastón Lentini, asesor financiero y fundador de Doctor de tus Finanzas.

Por qué ya no alcanza con la jubilación estatal

El sistema previsional argentino funciona bajo un esquema de reparto, en el que los trabajadores activos financian las jubilaciones de quienes ya se retiraron. Sin embargo, ese modelo fue diseñado en un contexto demográfico muy distinto al actual.

“Las personas vivían mucho menos años, entonces había cada vez más ingresando al sistema de trabajo y muchas menos personas para mantener, pero eso cambió”, explica Gastón Lentini, asesor financiero y fundador de Doctor de tus Finanzas.

Shutterstock

Hoy ocurre exactamente lo contrario. La caída de la natalidad y el aumento de la expectativa de vida redujeron la cantidad de trabajadores por cada jubilado, lo que pone cada vez más presión sobre el sistema. De hecho, cuando se creó había alrededor de cuatro trabajadores activos por cada jubilado. Actualmente, esa relación cayó a aproximadamente 1,5.

El resultado es un sistema que reparte entre muchos lo que aportan pocos”, resume Nahuel Bernués, fundador y CEO de Quaestus Advisory.

En ese contexto, Bernués advierte que “depender únicamente del sistema previsional estatal para sostener la calidad de vida en la vejez es una apuesta, y es justamente lo que menos se busca para esa etapa”.

Lentini coincide y sostiene que “si entendemos hacia dónde va el mundo y la actualidad, vamos a entender que no tiene sentido pensar en jubilarse solamente con el sistema estatal, porque lo que vamos a asegurarnos es de tener una jubilación de unos 200 dólares que claramente no es suficiente para mantener una vida digna”.

El tiempo vale más que ahorrar grandes sumas

Cuando se habla de planificar la jubilación, el principal aliado no es el dinero sino el tiempo. El motivo es el interés compuesto, es decir, la posibilidad de que las ganancias generadas por las inversiones produzcan nuevas ganancias con el paso de los años.

Bernués asegura que “el tiempo es la herramienta más poderosa que tiene un inversor”. Por eso recomienda comenzar a ahorrar desde el primer ingreso laboral. Incluso con aportes pequeños, quien empieza a los 25 o 30 años puede terminar acumulando un patrimonio mucho mayor que quien comienza una década más tarde con un esfuerzo mensual considerablemente superior.

De todos modos, aclara que nunca es tarde para empezar: “Los 40 o incluso los 50 años no cierran la posibilidad de construir un fondo relevante, simplemente exigen más disciplina de ahorro y una gestión más activa”.

Cuánto dinero hay que ahorrar por mes para llegar a la jubilación

Los expertos coinciden en que no existe un monto universal para todos. La cifra dependerá del estilo de vida que cada persona quiera mantener una vez que deje de trabajar.

“Respecto de los montos, tenemos que entender que en este negocio y en las finanzas mucho y poco es relativo. Habrá personas que necesitan 10 millones de pesos para jubilarse tranquilas y vivir con el nivel de vida que tienen sin trabajar y hay otras que con un millón están más que satisfechas”, señala Lentini.

Como ejemplo, se toma el objetivo de acumular u$s 250.000 al momento de la jubilación. Invertido con una rentabilidad anual estimada del 6%, ese capital permitiría generar alrededor de u$s 15.000 por año, es decir, unos u$s 1.250 mensuales, que complementarían la jubilación estatal.

La diferencia está en cuándo se empieza:

  • Si comenzás a los 20 años, deberías invertir aproximadamente u$s 68 por mes durante 40 años. En total habrás aportado u$s 32.640, mientras que el interés compuesto habrá generado alrededor de u$s 217.360.
  • Si empezás a los 30 años, el esfuerzo mensual sube a u$s 162 durante 30 años. En ese período aportarás u$s 58.320 y las ganancias acumuladas alcanzarán unos u$s 191.680.
  • Si recién comenzás a los 40 años, necesitarás invertir alrededor de u$s 415 mensuales durante 20 años. En total habrás aportado u$s 99.600 y el rendimiento representará cerca de u$s 150.400.
  • Si esperás hasta los 50 años, el ahorro necesario asciende a u$s 1.352 por mes durante apenas diez años. En ese caso aportarás u$s 162.240 y las ganancias generadas rondarán los u$s 87.000.

En qué invertir para construir un fondo de retiro

Ahorrar es solo el primer paso. Para que el capital crezca, los especialistas remarcan que es indispensable invertirlo.

“Mi principal recomendación va a ser no invertir en Argentina porque la historia muestra que las crisis no le hacen bien a los precios de los activos que cotizan en nuestro país”, afirma Lentini.

Como estrategia de largo plazo, propone invertir todos los meses en CEDEARs que repliquen el S&P 500, aprovechando el crecimiento histórico de las principales empresas de Estados Unidos.

“Si bien tienen momentos alcistas y momentos bajistas, la estrategia más simple tiene que ver con que todos los meses compremos el mismo dinero del mismo activo. Si sube, seguiremos comprando el mismo dinero y si baja, seguiremos comprando la misma suma. Pero vamos a poder comprar más porque están más barato”, explica.