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Con el dólar “barato” y el mercado cambiario sin sobresaltos, el paradigma de crecimiento y posibilidades para muchas empresas, principalmente Pymes, cambió. Hasta hace poco tiempo, endeudarse en pesos era un “negocio seguro” frente a una inflación en alza. Pero ahora, según la mirada del analista financiero, Salvador Di Stefano, esa situación cambió.
El también conocido como el Gurú del Blue sostuvo que el nuevo escenario exige una gestión diferente del capital. "En el pasado, la inflación corregía errores y la devaluación corregía errores“, sostuvo.
En diálogo con el canal de streaming de La Voz, hizo sus recomendaciones acerca de cuándo y a quiénes les conviene tomar crédito.
El “semáforo” del crédito: ¿Cuándo conviene endeudarse?
Para Di Stefano, la viabilidad de un crédito ya no depende de la tasa nominal del banco, sino de la rentabilidad comparada del negocio. El analista planteó que el error común es tomar financiamiento para “aguantar” stock en los negocios, cuando lo que hoy premia el mercado es la rotación.
“Si tenés un servicio de estética o peluquería donde hacés color y tenés una rentabilidad del 50% mensual, podés sacar un crédito a una tasa del 40% anual sin problemas", ejemplificó. “El negocio genera el flujo necesario para cubrir el costo financiero holgadamente”, dijo.

En tanto, advirtió la situación de un comercio con bajo margen. “Si tenés un maxikiosco que gana un 3% mensual, al año tenés un 36%. Si el crédito es al 40%, no lo saques porque te fundís. En este nuevo esquema, el que no se mide, pierde", sentenció.
El analista indicó que el modelo de “abrir la persiana y esperar” se terminó. En un contexto donde no hay beneficio por especulación de stock (comprar hoy para vender caro mañana gracias a la inflación), hizo una recomendación. “No es lo mismo despachar que vender. Hoy hay que trabajar con la rotación de la mercadería. Si tengo stock parado, estoy perdiendo plata por el costo de oportunidad”, señaló Di Stefano.
En esta línea, hizo hincapié en la automedición. En un entorno donde ya no se puede esperar que una devaluación “limpie” el balance, se refirió a la necesidad de “profesionalizarse” de acuerdo con el rubro.
“Lo que me desvela es cómo ayudar a que la gente gane más dinero. Y para eso, tienen que invertir en ellos mismos y en asesoramiento. Tienen que saber cuánto ganan y cuánto gastan exactamente antes de golpear la puerta de un banco”, concluyó.


















