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Con la Copa del Mundo en marcha, los inversores que apostaron al denominado “trade Mundial” comenzaron a monitorear si las expectativas de consumo, turismo y publicidad empiezan a reflejarse en las cotizaciones de las empresas más expuestas al evento deportivo más importante del planeta.
Cada Mundial suele despertar el interés del mercado por compañías vinculadas al consumo masivo, los pagos digitales, la publicidad y la indumentaria deportiva. ¿Quién efectivamente captura el negocio?
Ganadoras
Entre las compañías que mejor performance muestran aparece Coca-Cola, sponsor histórico de la FIFA y una de las marcas con mayor visibilidad durante el torneo. El papel acumula una sólida recuperación en las últimas semanas, impulsado por expectativas de mayores ventas y campañas globales de marketing asociadas al campeonato.
También sobresale Visa, socio oficial de pagos de FIFA. Los analistas destacan que el flujo de turistas que recorre Estados Unidos, México y Canadá por la copa podría traducirse en un incremento de las transacciones internacionales, uno de los segmentos más rentables para la compañía. La expectativa del mercado es que el Mundial impulse tanto el volumen de pagos como los ingresos por procesamiento.
En el segmento digital, Alphabet vuelve a posicionarse como una de las grandes ganadoras indirectas. Cada Mundial dispara búsquedas, visualizaciones de videos, consumo de contenido y actividad publicitaria en plataformas digitales.
Aunque no figura entre los sponsors principales, Google y YouTube concentran buena parte de la atención global durante la competencia y capturan una porción significativa de la inversión publicitaria asociada.
Las perdedoras
No obstante, no todas las acciones vinculadas al torneo muestran el mismo comportamiento. Nike continúa enfrentando desafíos vinculados a la desaceleración del consumo y la creciente competencia en el mercado deportivo global. Si bien el Mundial suele impulsar la venta de camisetas y productos asociados a las selecciones, los inversores mantienen cautela respecto de la capacidad de la empresa para transformar ese impulso comercial en una mejora sostenida de sus resultados.
Algo similar ocurre con McDonald’s. A pesar de ser restaurante oficial de la Copa del Mundo y contar con una fuerte exposición de marca durante el evento, la acción viene mostrando un desempeño más débil que el mercado en los últimos meses. Los analistas consideran que gran parte del impacto positivo esperado ya estaba incorporado en los precios.
Entre las compañías latinoamericanas, Ambev representa uno de los casos más ligados al consumo festivo que acompaña a cada Mundial. La cervecera, asociada a marcas globales como Budweiser, suele registrar picos de ventas durante los grandes eventos deportivos. Sin embargo, el comportamiento bursátil todavía no refleja plenamente esas expectativas.
Efecto descontado
La principal duda entre los inversores gira alrededor de cuánto del efecto Mundial ya fue descontado por los inversores. Históricamente, gran parte del movimiento suele producirse en la previa del torneo, cuando el mercado anticipa mayores ingresos, campañas publicitarias y aumentos en el consumo. Una vez iniciado el campeonato, las compañías necesitan mostrar resultados concretos para justificar nuevas subas.
La pelota ya empezó a rodar y el mercado exige resultados ahora. Por eso, más que apostar a una reacción generalizada de las acciones asociadas al evento, los analistas recomiendan seguir de cerca los próximos balances trimestrales. Allí comenzará a verse cuáles lograron transformar la atención global del Mundial en mayores ventas, ingresos y ganancias.
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