El sector de la construcción atraviesa una crisis profunda que lo ubica como uno de los rubros más golpeados por el cambio de modelo económico planteado por el Gobierno, y las proyecciones a mediano plazo no son alentadoras.

Durante su participación en Cuentas Claras, el programa de El Cronista Stream, el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), Gustavo Weiss, trazó un crudo diagnóstico del escenario actual.

“¿Cómo está el sector? Está mal, caímos 25% en actividad entre mediados de 2023 y mediados de 2024, y a partir de ahí nos estabilizamos, no seguimos cayendo pero no crecemos, perdimos 120 mil puestos de trabajo, somos el sector que más despidió”, sentenció Weiss.

Y agregó: “La explicación es la casi nula inversión en obra pública nacional, y la actividad privada no repunta ni va a repuntar hasta que no haya créditos hipotecarios en volumen suficiente para que la clase media pueda acceder a su vivienda”.

El parate de la actividad privada encuentra su correlato directo en el brusco encarecimiento de los costos en moneda dura, dejando atrás lo que el empresario calificó como una etapa de profunda distorsión.

“El costo de la construcción se incrementó un 200%, cuando yo divido el costo de la construcción hoy por un dólar a $ 1500, me da un costo de 1600 y 1700 dólares por metro cuadrado, hace dos años esa cuenta me daba 600. Antes era muy barato construir, y eran buenas noticias para la actividad, pero formaba parte de una irrealidad económica”, detalló Weiss.

En ese sentido, reconoció que “la sociedad en su conjunto entendió que hay que tener una macro ordenada, inflación de un dígito” para fomentar el desarrollo general, pero advirtió que “cuando miramos la micro tenemos algunas objeciones”.

Para destrabar el mercado inmobiliario, desde la entidad señalan que la clave pasa exclusivamente por fondear a los bancos a largo plazo.

Weiss dimensionó la urgencia al contrastar el “déficit habitacional argentino de 3 millones y medio de viviendas” con el hecho de que “desde que está este Gobierno se entregaron 40 mil créditos hipotecarios, en volumen es muy poco”.

Frente a este escenario, el titular de CAMARCO fue categórico sobre el rol que debe adoptar el Poder Ejecutivo: “El problema es de una gravedad tal que necesitamos que el Gobierno realmente se ponga al frente del problema, no le estamos pidiendo que ponga plata, pedimos que use fondos privados”.

Con ese objetivo, la cámara diseñó alternativas de financiamiento que ya están sobre las mesas del equipo económico. Además de apuntar al Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES, para que funcionen como organismos de descarga de hipotecas por parte de los bancos, Weiss sumó una propuesta vinculada al flamante esquema laboral.

Pedimos que el FAL, en lugar de utilizar cuentas individuales, vaya a una cuenta general y que esos montos sirva para fondeo de créditos, para financiar a la gente. Le hemos enviado esa idea al ministro Caputo, se lo hemos planteado rápidamente a Sturzenegger. El Gobierno lo está analizando, pero todavía está verde ese tema”.

De cara al corto y mediano plazo, las perspectivas no son alentadoras para una reactivación masiva del ladrillo. “La recuperación de la construcción la veo todavía más verde”, admitió Weiss, argumentando que incluso si el plan crediticio avanza, su impacto real en la actividad demorará.

A su vez, el empresario proyectó que por el desarrollo de ciertas industrias, Argentina “va a ser un país caro en dólares, y es probable que el costo de la construcción medido en dólares aumente, no disminuya”. Bajo estas condiciones, concluyó que “de acá a los próximos meses no tiene sentido comenzar un desarrollo inmobiliario”.