En esta noticia

El oficialismo dio este miércoles un paso clave para avanzar con una de las reformas económicas que Javier Milei pretende dejar como legado de su gestión. En una reunión conjunta de las comisiones de Finanzas y de Presupuesto y Hacienda de Diputados, La Libertad Avanza consiguió dictamen de mayoría para modificar la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) y ahora buscará llevar el proyecto al recinto el próximo 26 de agosto.

El despacho reunió 42 firmas sobre 73 diputados presentes, con el respaldo de La Libertad Avanza, PRO, UCR, Producción y Trabajo, Independencia e Innovación Federal.

La amplitud del acompañamiento dejó al oficialismo con buenas perspectivas para conseguir la media sanción, aunque la negociación continuará durante las próximas dos semanas.

La iniciativa forma parte del paquete de reformas estructurales que Milei presentó por cadena nacional a fines de julio y apunta a limitar las posibilidades de que futuros gobiernos utilicen al Banco Central para financiar al Tesoro.

El Presidente había definido la reforma como una herramienta para terminar con el financiamiento monetario del déficit y reforzar la independencia de la autoridad monetaria.

El dictamen que salió de las comisiones introdujo modificaciones sobre el proyecto original del Ejecutivo e incorporó también iniciativas que ya estaban presentadas en Diputados. De hecho, el despacho unifica el expediente enviado por el Gobierno con proyectos de Marcela Campagnoli y del radical Lisandro Nieri.

Qué cambia en el Banco Central

El corazón de la reforma está en el artículo 3 de la Carta Orgánica. Allí se establece que la misión “primaria y fundamental” del BCRA será exclusivamente “preservar el valor de la moneda”, dejando atrás el mandato más amplio incorporado en 2012, que contempla también la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social.

Otro punto central es el cierre de las vías de financiamiento directo al sector público. El Banco Central no podrá conceder préstamos al Gobierno nacional, las provincias, la Ciudad de Buenos Aires o los municipios, y se incorpora expresamente entre sus prohibiciones la compra de títulos públicos nacionales en el mercado primario.

Cámara de Diputados

La reforma también busca darle mayor estabilidad al directorio. Para remover a sus integrantes, el Poder Ejecutivo necesitará la aprobación previa de las dos cámaras del Congreso con una mayoría de dos tercios de los presentes.

Además, cambia el régimen de utilidades. Solo podrán distribuirse ganancias realizadas y líquidas y no aquellas originadas simplemente por movimientos del tipo de cambio o del precio del oro. Las ganancias transferidas al Tesoro, a su vez, deberán destinarse exclusivamente a cancelar deuda pública.

El texto establece también que, hasta cancelar los adelantos transitorios y las letras intransferibles existentes, determinados resultados contables del Central serán destinados exclusivamente a extinguir esas obligaciones.

Apoyos, diferencias y una discusión por los invitados

Durante el debate, Daiana Fernández Molero, del PRO, sostuvo que la reforma es “fundamental para el progreso de Argentina”. También acompañó Jorge Araujo Hernández, de Unión por la Patria, quien consideró que el dictamen permite avanzar hacia una Carta Orgánica “mucho más solvente”.

Eduardo Falcone, del MID, planteó diferencias con el mandato único que impulsa el Gobierno: propuso que entre los objetivos del Central figuren también sostener la producción y el pleno empleo. A la vez, reclamó que tanto la designación como la remoción de sus autoridades requieran intervención de las dos cámaras. Falcone fue uno de los que se quejó por redes sociales sobre el tenor de los invitados, pese a ser cercano al Gobierno.

“Abram y Rubini, 2 señores. Explicaron con altura y profesionalismo lo que creen. No comparto 100% lo que dijeron pero los respeto. A los otros dos pelotudos no”, dijo el diputado del MID en redes sociales.

Antes de firmar el despacho fueron escuchados Miguel Boggiano, Ramiro Castiñeira, Héctor Rubini y Aldo Abram, cuatro economistas identificados con posiciones favorables a una mayor independencia del Banco Central y, en distintos grados, cercanos a las ideas económicas que sostiene el oficialismo.

Boggiano y Castiñeira, incluso, integraron el consejo de asesores económicos creado durante la administración de Milei. La conformación del panel alimentó cuestionamientos sobre la falta de voces críticas de la reforma.

Boggiano, por ejemplo, sostuvo que distintos gobiernos habían usado el Banco Central para “estafar sistemáticamente a la sociedad argentina” y “destruir el valor de la moneda”, lo que generó molestia opositora. Por caso, el santafesino Agustín Rossi se acercó para increpar al economista y generó revuelo en la sala. Varios referentes de su bloque, Unión por la Patria, tildaron de “streamers” a los invitados que llevó el oficialismo.

Para justificarse, los libertarios comentaron que ya había informado a la oposición sobre la mecánica de la reunión y que no habían propuesto invitados.

Rubini defendió la independencia de la autoridad monetaria y comparó el desempeño argentino con el de Brasil y Perú. Según expuso, entre 2017 y 2026 esos países tuvieron una inflación mensual promedio de 0,4%, frente a 4,2% en la Argentina. “La discrecionalidad en la emisión sin límite lleva al deterioro de la credibilidad en los bancos centrales y al aumento permanente de la inflación”, sostuvo.

Con el dictamen ya firmado, la discusión pasa ahora al recinto. La intención de La Libertad Avanza es convocar a una sesión el miércoles 26 de agosto y tratar la reforma junto con otras iniciativas económicas, entre ellas el proyecto de Inocencia Fiscal II.

Los 42 respaldos conseguidos este miércoles representan una señal favorable para el Gobierno: si logra conservar esa coalición cuando llegue la votación, el proyecto tendrá altas probabilidades de obtener media sanción y pasar al Senado.