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Otra marca internacional vuelve a la Argentina. Esta vez es el turno de Mango, que abrirá su primer local en el país durante la primera semana de octubre. La española regresa después de más de dos décadas de haber cerrado las sucursales que tenía en el país.

El local estará ubicado en la planta baja de Alto Palermo y tendrá más de 500 metros cuadrados.

La operación estará en manos de Grimoldi, que firmó un acuerdo de franquicia para desarrollarla en la Argentina. La fabricante de calzado será la encargada de abrir los locales y manejar la venta de los productos.

Como adelantó El Cronista, el plan contempla cinco aperturas durante los próximos cinco años. Entre las ubicaciones que estuvieron en carpeta aparecen otros shoppings de IRSA, como DOT y Rosario.

Mango atraviesa un período de crecimiento a nivel global. En 2025 alcanzó una facturación récord de 3767 millones de euros, un 13% más que el año anterior. El EBITDA fue de 722 millones de euros y la ganancia neta llegó a 242 millones.

Durante el primer semestre de este año, las ventas aumentaron 7,2% interanual y 10,7% a tipo de cambio constante. Entre enero y junio hizo 127 aperturas y 37 reformas.

Actualmente, tiene más de 2960 puntos de venta en más de 120 mercados y cerca del 77% de sus ingresos proviene de fuera de España. En 2025 destinó alrededor de 225 millones de euros a inversiones, el mayor monto anual desde su creación.

La marca que fue ícono de los ‘90

La española desembarcó por primera vez en la Argentina en 1998, en plena convertibilidad, con locales en algunos de los principales shoppings del país. Pero no logró sostenerse durante mucho tiempo.

En 2003 se fue del país, golpeada por la crisis y la devaluación que siguió al colapso de 2001. Con precios en dólares, caída del consumo y ventas en baja, Mango empezó a bajar las persianas de sus locales hasta terminar con su operación en la Argentina.

Años más tarde volvió, pero con un formato diferente. En 2018, sus productos comenzaron a venderse dentro de Falabella, con presencia en algunas sucursales y sin una red propia. De esta manera, su continuidad en el país quedó vinculada a la operación del grupo chileno.

En 2020, Falabella anunció su decisión de buscar un socio para continuar con sus operaciones en la Argentina. Finalmente, no avanzó con esa alternativa y en 2021 cerró sus últimas sucursales en el país. Con su salida, Mango también dejó de tener presencia física en el mercado argentino.

Cuáles son las próximas marcas que abrirán

Bestseller también prepara su desembarco en la Argentina. El grupo danés, fundado en 1975, llegará de la mano de Grupo One, integrado por Manuel Antelo, Pedro Aguirre Saravia y Sabine Mulliez.

Los primeros locales estarán en Unicenter y corresponderán a tres de sus marcas: Jack & Jones, Only y Balmohk. El proyecto contempla una inversión de u$s 50 millones y una red de 40 tiendas durante los próximos cinco años.

Otra de las aperturas previstas es la de H&M, que confirmó su llegada al país a través de una franquicia otorgada al grupo panameño Hola Moda. La cadena sueca anunció inicialmente su desembarco para 2027, aunque los plazos podrían adelantarse.

Según fuentes del sector, negocia con IRSA para instalarse en Alto Palermo antes de fin de año.

H&M se prepara para abrir un local en el Alto Palermo
H&M se prepara para abrir un local en el Alto PalermoFuente: ShutterstockShutterstock

También habrá nuevas sucursales de cadenas que ya operan en la Argentina. Kiabi, que inauguró en agosto su primer local en la peatonal Florida, prepara una segunda ubicación en Portal Rosario. La cadena francesa tiene un plan de inversión de u$s 20 millones y proyecta alrededor de 20 locales durante los próximos cinco años.

Decathlon, en tanto, sumará sucursales en Portal Rosario y Abasto Shopping antes de fin de año. Para la primera mitad de 2027 está prevista otra apertura en Alto Palermo. La cadena apunta a alcanzar unas 20 tiendas en el país.

En el rubro premium, Armani negocia su regreso a la Argentina de la mano de Grupo Tucci. Las conversaciones continúan, aunque todavía no están definidos ni la fecha ni el lugar de la primera apertura.

El conflicto que envuelve a la familia dueña de Mango

Mango fue fundada en 1984 por Isak Andic, que estuvo detrás de la cadena durante cuatro décadas. El empresario falleció el 14 de diciembre de 2024, a los 71 años, tras caer por un precipicio mientras hacía una excursión en Montserrat, Barcelona.

Tras su muerte, el patrimonio familiar quedó en manos de sus tres hijos, Jonathan, Judith y Sarah. El mayor también tenía un rol dentro de la compañía y ocupaba la vicepresidencia del consejo de administración.

En un primer momento, la caída fue considerada un accidente. Sin embargo, la investigación cambió de rumbo y este año Jonathan quedó acusado de homicidio. Era la única persona que acompañaba a su padre durante la excursión.

En mayo, fue detenido y llevado ante la Justicia. Recuperó la libertad tras pagar una fianza de alrededor de u$s 1,16 millones, aunque debió entregar su pasaporte, tiene prohibido salir de España y debe presentarse semanalmente en el juzgado.

La causa también puso bajo la lupa la relación entre padre e hijo. Según publicó la BBC a partir del expediente judicial, existían diferencias por cuestiones patrimoniales. El fundador analizaba cambios en el manejo de su fortuna, entre ellos la creación de una fundación benéfica.

También trascendió que Jonathan le había pedido una “herencia en vida” y que ambos habían recurrido a una terapia familiar por los conflictos que mantenían desde hacía años. La última pareja de Isak, Estefanía Knuth, declaró además que el empresario quería que su hijo dejara sus responsabilidades ejecutivas en la empresa.

Después de la acusación, el hijo mayor decidió apartarse temporalmente de sus funciones en la compañía. En una carta pública negó cualquier tipo de participación y aseguró que necesitaba concentrarse en su defensa.

Sus hermanas, Judith y Sarah, respaldaron públicamente su inocencia. La investigación continúa abierta y todavía no hay una condena.