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Cuando el petróleo pega un salto, la reacción del inversor suele ser buscar una forma de acompañar ese movimiento. La duda aparece cuando dos instrumentos vinculados al crudo registran rendimientos diferentes, aunque ambos parezcan ofrecer la misma exposición.

El precio del barril de petróleo es apenas el punto de partida. Entre esa referencia y el resultado que obtiene cada inversor intervienen los contratos de futuros, el costo de renovarlos, la estructura legal del producto y, cuando se trata de una empresa, sus ingresos, su deuda, sus márgenes y sus decisiones de gestión.

Entender esas diferencias permite comparar ETFs, ETCs y acciones petroleras con una mirada más precisa. Veámoslo más de cerca.

La diferencia entre el petróleo spot y los futuros

El precio spot es la cotización de referencia para una entrega inmediata del petróleo. Los futuros, en cambio, son contratos estandarizados que establecen las condiciones de una operación para una fecha posterior.

Roll, un movimiento clave

Un inversor minorista que compra un ETF o un ETC basado en futuros obtiene exposición al comportamiento de esos contratos. Como los futuros vencen, el fondo o producto debe vender los contratos próximos a vencer y comprar otros con una fecha posterior para mantener la posición. Ese proceso se denomina roll o renovación.

La forma de la curva de futuros modifica el resultado

Existe contango cuando los contratos con vencimientos posteriores cotizan más caros que los contratos cercanos. Por ejemplo, si el contrato próximo vence a US$ 70 y el siguiente cotiza a US$ 73, el producto vende el primero y compra el segundo a un precio superior. Esa diferencia genera un costo.

Fuente: Freepik.
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Hay backwardation cuando los contratos más lejanos cotizan por debajo de los contratos cercanos. En ese escenario, la renovación puede aportar un rendimiento positivo.

Por eso, el precio spot y el rendimiento de un producto basado en futuros pueden tomar caminos diferentes. Además del movimiento del crudo, importan la curva de contratos, la metodología, los gastos y el rendimiento de las garantías.

ETF de petróleo: futuros y acciones ofrecen exposiciones distintas

Un ETF, sigla de Exchange Traded Fund, es un vehículo que cotiza en bolsa y reúne una cartera de activos. El inversor compra y vende sus participaciones durante la rueda, como ocurre con una acción.

En el universo petrolero, la denominación ETF puede referirse a productos con exposiciones diferentes. Algunos siguen índices de futuros sobre el crudo, otros invierten en acciones de empresas energéticas.

Un ETF basado en futuros busca seguir el mercado de contratos. Su resultado depende de la variación de esos futuros, del efecto del roll, de los gastos del fondo y, en ciertos casos, del rendimiento del efectivo utilizado como garantía.

Un ETF de acciones energéticas sigue una cartera de compañías vinculadas con el sector. Puede incluir empresas de exploración y producción, compañías integradas, refinerías y firmas de servicios petroleros. La cotización depende del precio del petróleo, aunque también de los balances, la deuda, los costos, los dividendos y las decisiones de gestión.

La estructura regulatoria también debe revisarse. En algunos mercados, ciertos productos cotizados sobre commodities se organizan como fondos, fideicomisos, commodity pools u otros vehículos. Por eso, el prospecto permite identificar qué activos mantiene el producto y qué estrategia utiliza.

El costo de un ETF incluye la comisión de compraventa y los gastos internos, que suelen expresarse mediante el TER, sigla de Total Expense Ratio. En un ETF basado en futuros, el resultado del roll puede tener un impacto mayor que la diferencia entre dos fondos con gastos similares.

Esta alternativa suele ser analizada por inversores que buscan una exposición diversificada mediante un instrumento cotizado.

  • Quien elige un ETF de futuros debe comprender la curva de contratos.
  • Quien elige un ETF de acciones debe analizar la composición de la cartera y el negocio de sus empresas.

ETC: una nota de deuda vinculada al petróleo

Un ETC, sigla de Exchange Traded Commodity, es un producto cotizado diseñado para seguir una materia prima individual, como petróleo, oro o gas natural. Se opera en bolsa y permite obtener exposición al commodity sin comprarlo, almacenarlo ni ocuparse de su logística.

Reuters

La diferencia central frente a un ETF está en la estructura jurídica

El ETC suele ser una nota o título de deuda, muchas veces respaldado por activos o por contratos financieros. La Bolsa de Londres los describe como bonos respaldados por activos que siguen una materia prima o un índice de commodities.

El inversor adquiere un derecho frente al emisor y, por eso, el ETC incorpora riesgo de emisor. Si la entidad emisora enfrenta problemas financieros, la inversión queda expuesta a su capacidad de cumplir con las obligaciones asumidas.

Protección

Algunos ETC utilizan garantías o estructuras de respaldo para reducir ese riesgo. La protección depende del tipo de activo, la custodia, la valuación y los derechos del inversor en caso de incumplimiento. Una garantía reduce el riesgo de crédito, aunque su existencia no elimina la necesidad de analizar la documentación.

En los ETC de petróleo, la exposición suele obtenerse mediante futuros u otras estructuras financieras. El rendimiento queda afectado por el contango, el backwardation, el roll, los gastos y las condiciones del emisor.

Los ETC tienen una presencia especialmente extendida en Europa y, por eso, para un inversor argentino, el acceso depende de la plaza de negociación, la regulación, la moneda de liquidación y la oferta del agente o bróker.

Esta vía puede ser considerada por quien busca exposición a una materia prima individual y comprende tanto el funcionamiento del petróleo como el riesgo de la entidad que emitió el producto.

Acciones petroleras: invertir en una empresa

Comprar una acción petrolera significa adquirir una participación en una compañía. El inversor obtiene exposición al negocio energético, no al precio del barril de manera directa.

Las empresas de exploración y producción suelen sentir con mayor intensidad las variaciones del crudo. Cuando el precio sube, sus ingresos pueden mejorar, aunque el resultado también depende del volumen producido, los costos, las reservas y las inversiones necesarias para desarrollar nuevos proyectos.

Empresas integradas y refinerías

Las compañías integradas combinan producción, transporte, refinación y comercialización. Esa diversificación modifica la relación entre el precio del barril y las ganancias de la empresa.

Las refinerías presentan otra dinámica: sus márgenes dependen de la diferencia entre el costo del petróleo y el precio de los combustibles y otros productos refinados. Una suba del crudo puede favorecer a una productora y elevar los costos de una refinería.

La acción incorpora riesgo empresarial, financiero, regulatorio y político. También puede distribuir dividendos, aunque esos pagos dependen de las ganancias, la política de la compañía y las decisiones de su directorio.

Petróleo: qué debe analizar un inversor minorista

El primer paso consiste en definir la exposición buscada. Para seguir el mercado de futuros, hay que estudiar los vencimientos y el efecto del roll.

Para invertir en un ETC, además, hay que analizar la solvencia del emisor y las garantías.

Para comprar una acción, el foco debe estar en la empresa y en su capacidad para transformar el precio del petróleo en ingresos y ganancias.

El horizonte también cambia la decisión

En una operación de corto plazo pesan especialmente la liquidez, el spread y los costos de entrada y salida. En una posición más extensa adquieren mayor importancia los gastos acumulados, la renovación de futuros y la evolución del negocio o del emisor.

Para un inversor argentino también importan la plaza, la moneda de liquidación, la jurisdicción, el acceso ofrecido por el agente y el tratamiento impositivo aplicable.