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A poco más de un año de volver a la Argentina, Hunter abrió su primer local exclusivo en el país.

La histórica marca británica de botas de lluvia eligió Rosario y ya prepara nuevas aperturas. El espacio, de 60 metros cuadrados, está a cargo de los mismos franquiciados que trabajan con Perramus en la ciudad y ofrece la colección completa de botas, indumentaria, accesorios y calzado.

Hunter regresó al país en 2025, después de más de cinco años de ausencia.

En los locales en los que comenzó a venderse, generó un 20% adicional de ventas, un resultado que llevó a avanzar con el primer espacio exclusivo, según explicó Francisco Vaca Arenaza, gerente comercial de Hunter, Perramus y Náutica, en diálogo con El Cronista.

La empresa firmó un contrato por seis años para desarrollar la etiqueta en la Argentina. El acuerdo incluye la importación de sus tradicionales botas y accesorios y la licencia para fabricar la línea textil localmente.

El año pasado, el desembarco demandó una inversión inicial de u$s 300.000 y un primer pedido de mercadería por u$s 500.000.

Para este verano, además, duplicarán el surtido de sandalias y ojotas, después de agotar varios modelos durante la temporada anterior.

El plan para llegar a 30 locales

La empresa comenzó a desarrollar un modelo que reúne a Hunter, Perramus y Náutica en un mismo espacio y que utilizará para crecer mediante franquicias.

Ya hay dos puntos bajo este esquema y otros cuatro abrirán antes de fin de año.

Actualmente, el grupo cuenta con 18 locales y proyecta alcanzar los 30 en dos años.

En Hunter, el ticket ronda los $ 200.000 durante el invierno y baja a unos $ 120.000 en los meses de calor. En Perramus, el promedio es de $ 290.000. Y en Náutica ronda los $ 100.000.

El modelo de franquicias

Para abrir uno de los nuevos espacios se necesita una inversión que parte de los u$s 40.000. A eso se suma un canon de ingreso de u$s 5000.

No cobra regalías mensuales y calcula que el recupero de la inversión puede alcanzarse en alrededor de dos años.

A diferencia de otros negocios, la mercadería es entregada en consignación y se paga a medida que se vende. El abastecimiento y la rotación quedan en manos de la empresa.

“Hoy hay comerciantes que tienen mercadería que no están vendiendo y parte de la ganancia les queda en ese stock inmovilizado. Nosotros ponemos los productos y, si sobran, vuelven y mandamos los de la nueva temporada”, explicó el ejecutivo.

El plan se desarrolla en un momento en el que el sector atraviesa una caída del consumo y una mayor competencia. “La demanda se mantuvo, pero creció mucho la oferta. Hay más jugadores compitiendo por el mismo consumidor”, señaló.

En paralelo, la compañía mantiene presencia a través del canal multimarca. Hunter ya se vende en unos 50 puntos del país y Náutica en alrededor de 70.