En esta noticia

Los créditos hipotecarios volvieron a instalarse en el radar de quienes sueñan con comprar una vivienda. En este escenario, distintas entidades financieras comenzaron a reactivar su oferta de préstamos con condiciones más competitivas.

Al analizar una solicitud, los bancos no solo evalúan el nivel de ingresos, sino que también ponen especial foco en el historial crediticio del solicitante, un aspecto que puede resultar decisivo a la hora de aprobar o rechazar el financiamiento.

Por eso, entender cómo funciona el score crediticio y qué hábitos ayudan a mejorarlo se volvió una cuestión clave para quienes planean solicitar un crédito hipotecario en el corto o mediano plazo.

Qué miran los bancos antes de otorgar un crédito hipotecario

Si bien cada entidad define sus propios criterios, existen algunos requisitos básicos: la edad del solicitante, su situación laboral, el nivel de ingresos y la relación entre la cuota y los ingresos del grupo familiar.

Pero existe una condición clave que muchos pasan por alto, pero es decisivo a la hora de otorgar el préstamo: el historial crediticio.

Se trata de el registro de la conducta financiera de una persona a lo largo del tiempo. Allí quedan reflejados los préstamos obtenidos, el uso de tarjetas de crédito, las deudas pendientes y, especialmente, el cumplimiento o incumplimiento de los pagos.

A partir de esa información, los denominados burós de crédito, como Veraz o Nosis, elaboran un puntaje conocido como score crediticio. Ese indicador permite a los bancos estimar la probabilidad de que una persona cumpla correctamente con sus obligaciones futuras.

Para construir ese puntaje se consideran variables como:

  • Nivel de ingresos.
  • Edad y situación personal.
  • Historial de préstamos.
  • Cantidad de productos financieros utilizados.
  • Nivel de endeudamiento.
  • Cumplimiento de pagos anteriores.
  • Cantidad de entidades financieras con las que opera.

Cuál es considerado un buen score

En Argentina, uno de los indicadores más utilizados es el score de Veraz, que se mueve dentro de una escala que va de 1 a 999 puntos. Aunque cada entidad financiera realiza sus propias evaluaciones, habitualmente los puntajes se interpretan de la siguiente manera:

  • Entre 850 y 999 puntos: perfil excelente.
  • Entre 700 y 849 puntos: perfil medio bueno.
  • Entre 500 y 699 puntos: perfil regular.
  • Menos de 499 puntos: perfil de alto riesgo.

Tener una calificación elevada puede mejorar significativamente las condiciones ofrecidas por el banco. Entre los beneficios se encuentran tasas de interés más competitivas, mayores montos de financiación, procesos de aprobación más ágiles y una mayor capacidad de negociación.

Estrategias para mejorar el score crediticio

Mejorar un score crediticio no suele ser un proceso inmediato. Requiere construir antecedentes positivos de forma sostenida, reducir deudas y demostrar capacidad de pago a lo largo del tiempo.

Entre las medidas que pueden ayudar a mejorar la calificación, se destacan las siguientes:

  • Pagar siempre a tiempo
  • Evitar pagar solo el mínimo de la tarjeta
  • Mantener un uso moderado del crédito
  • Cancelar deudas pendientes
  • Utilizar productos financieros de manera responsable
  • Revisar periódicamente el informa crediticio
  • Mantener actualizada la información personal