La FIFA planea vender una participación cercana al 20% de una nueva sociedad comercial valuada en alrededor de u$s 20.000 millones, en una iniciativa con la que el presidente del organismo, Gianni Infantino, busca seguir capitalizando el éxito económico del Mundial disputado este verano, pese a las controversias que rodearon al torneo.

La organización sin fines de lucro, con sede en Suiza, informó este martes que trabaja junto a banqueros de JPMorgan para captar hasta u$s 4.200 millones durante este año mediante la incorporación de inversores externos a la nueva estructura, denominada FIFA Forward Enterprise (FFE).

Joshua Kushner, inversor tecnológico y hermano menor de Jared Kushner, esposo de Ivanka Trump, hija del presidente Donald Trump, mantiene conversaciones para liderar la operación a través de su fondo Thrive Eternal.

El plan, revelado por primera vez por el Financial Times, representa un nuevo paso en la estrategia de Infantino para ampliar los ingresos de la FIFA. Durante la última década al frente del organismo, el dirigente impulsó una profunda transformación que convirtió a la entidad en una potencia comercial.

La FIFA planea crear una sociedad comercial y vender cerca del 20% a inversores externos para financiar su expansión.
La FIFA planea crear una sociedad comercial y vender cerca del 20% a inversores externos para financiar su expansión.Fuente: AFPMANDEL NGAN

El controvertido dirigente suizo ha cultivado una estrecha relación con el presidente Donald Trump. En diciembre le entregó el primer “Premio de la Paz” de la FIFA, una decisión que, según sus críticos, contravino las normas de neutralidad política del organismo.

La FIFA informó que buscará incorporar inversores minoritarios de largo plazo para FIFA Forward Enterprise (FFE), una subsidiaria que concentrará sus operaciones comerciales y la organización de eventos. En el diseño de la iniciativa cuenta con el asesoramiento de Greg Maffei, exdirector ejecutivo de Liberty Media.

La UEFA, organismo rector del fútbol europeo, cuestionó el proyecto y afirmó que “el fútbol no está en venta por parte de la FIFA”.

“Esto cruza una línea que las instituciones que gobiernan el fútbol nunca deberían cruzar. La UEFA se toma este asunto con la máxima seriedad”, señaló la entidad. “El alma y la gobernanza del fútbol no son activos para comercializar, especialmente cuando no existe ninguna transparencia sobre quién obtiene beneficios económicos”.

La FIFA indicó que los fondos obtenidos con la operación se distribuirán entre sus 211 asociaciones miembro mediante un pago extraordinario de u$s 20 millones para cada una. Además, el organismo prevé elevar las transferencias anuales de u$s 2 millones a u$s 5 millones por asociación durante el período comprendido entre 2027 y 2030.

La propuesta, en la que la FIFA trabaja desde hace varios meses, deberá ser aprobada por la mayoría de las asociaciones miembro.

El enfoque más comercial adoptado por la FIFA para el Mundial de este año, que incluyó un fuerte aumento en el precio de las entradas y el cobro de una comisión sobre las ventas en el mercado secundario, generó el rechazo de grupos de aficionados y despertó el escrutinio de varios estados de Estados Unidos.

El lunes, Jamie Raskin, principal representante demócrata en el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, envió una carta a Gianni Infantino para exigirle que comparezca en una entrevista como parte de una investigación sobre los vínculos entre la FIFA y la administración de Donald Trump.

Durante el Mundial, el comité disciplinario de la FIFA levantó de manera unilateral la sanción que pesaba sobre el futbolista estadounidense Folarin Balogun, tras presiones de la Casa Blanca. La Federación Noruega de Fútbol informó la semana pasada que evalúa presentar una denuncia ante el comité de ética del organismo por ese episodio.

La FIFA prevé generar al menos u$s 13.000 millones en ingresos durante su actual ciclo de cuatro años, impulsada por el éxito comercial del Mundial disputado este verano. Parte de esos recursos se destinará a recomponer las reservas de la entidad, que pasaron de u$s 3.900 millones tras el Mundial de Qatar 2022 a u$s 2.700 millones en diciembre de 2025.

El torneo celebrado este año en Estados Unidos, México y Canadá permitió elevar los ingresos desde los u$s 7.600 millones obtenidos en el ciclo anterior. Para el próximo período, que culminará con el Mundial de España, Portugal y Marruecos, la FIFA proyecta recaudar al menos u$s 14.000 millones.

Infantino ya profundizó la expansión de la FIFA en el fútbol de clubes con el relanzamiento del Mundial de Clubes, una decisión que generó tensiones con las federaciones nacionales y las confederaciones regionales, que históricamente han administrado esa competencia. Ahora, el organismo analiza ampliar el torneo y aumentar su frecuencia para que se dispute con mayor regularidad que cada cuatro años.

Al mismo tiempo, la FIFA estudia la posibilidad de ampliar la Copa del Mundo de 48 a 64 selecciones. La decisión de pasar de 32 a 48 equipos en el Mundial de este año ya dio lugar a acciones legales impulsadas por varias ligas europeas, que sostienen que el organismo está llevando al límite un calendario de competiciones cada vez más saturado.