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Un economista de la UCEMA descartó que el tipo de cambio esté atrasado y sostuvo que el dólar real tiene más margen para bajar que para subir, en medio de una jornada marcada por el desplome de las acciones asiáticas y el temor a una burbuja de inteligencia artificial.

Se trata de Alejandro Rodríguez, director de Economía en la UCEMA, quien brindó estas declaraciones en el programa El Cronista Stream, durante una entrevista centrada en el balance de la gestión económica y el estado actual del mercado cambiario.

Consultado sobre si el tipo de cambio está atrasado, Rodríguez explicó que existen dos preguntas distintas: la del tipo de cambio nominal, que se discute “en la mesa de casa”, y la del tipo de cambio real, que le interesa al empresario que exporta o importa.

El economista fue contundente al analizar los datos de comercio exterior: “Argentina acumuló un superávit equivalente a todo el año pasado”, un dato que, según explicó, contradice la idea de que el dólar esté significativamente atrasado frente a otras monedas.

“El tipo de cambio real tiene más potencial a bajar”

A partir de esa lectura, arriesgó una definición que generó atención: “el tipo de cambio real tiene más potencial a bajar que a subir”, en momentos en que el dólar oficial cotiza en 1.520 pesos y el mayorista en 1.497 pesos.

El dato cobra relevancia si se compara con el arranque de la gestión de Javier Milei, cuando el dólar libre operaba en torno a los 1.200 pesos. Para Rodríguez, ese recorrido no implica necesariamente atraso cambiario.

El economista también se refirió al rol del Banco Central en el mercado de cambios y remarcó que la entidad “está comprando dólares, no está peleando contra el mercado”, lo que consideró una señal de fortaleza relativa del esquema actual.

En ese contexto, Rodríguez analizó un gráfico que mostraba la suba simultánea de los dos principales commodities de exportación argentinos: la soja y el petróleo. Según explicó, esa combinación le da mayor tranquilidad al Banco Central y mayor oferta de dólares.

Sin embargo, advirtió que ese mismo fenómeno también genera un efecto no deseado sobre la economía real. El economista señaló que la suba conjunta de ambos commodities presiona hacia una mayor apreciación del tipo de cambio.

Rodríguez graficó el impacto desigual entre sectores con una frase que resume el dilema: “el exportador de gas va a estar bien, el de bicicletas no tanto”, en alusión a quienes no se benefician de los precios internacionales.

El economista también planteó un escenario de riesgo si se revierte el actual ciclo de precios internacionales. Advirtió que “si la soja se fuera a 150 dólares y el barril a 25”, la situación cambiaria del país podría complicarse seriamente.

Sobre la salida del cepo cambiario, Rodríguez fue autocrítico con el sector económico en general y reconoció que “se puede discutir si se hizo bien o si se apuraron”, aunque remarcó que el proceso se dio de manera gradual y sin generar una corrida cambiaria.