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En un contexto en el que el crédito apunta a recuperarse en la Argentina, los préstamos con garantía aparecen como una alternativa para quienes buscan financiamiento con tasas más bajas que las de un préstamo personal tradicional. La lógica detrás de este tipo de productos es simple: al respaldar el crédito con un activo, el riesgo para la entidad financiera disminuye y eso puede traducirse en un menor costo para el cliente.
De esa manera, los créditos con garantía permiten acceder a mejores condiciones para obtener dinero, siempre que se posean los activos necesarios para ofrecer como respaldo.
Qué es un préstamo con garantía
Se trata de una línea de financiamiento en la que el solicitante ofrece un bien o activo como respaldo del préstamo. Esa garantía puede adoptar distintas formas según la entidad financiera: desde depósitos en dólares hasta avales otorgados por SGR (Sociedades de Garantía Recíproca) o garantías específicas para empresas.
A diferencia de un préstamo personal convencional, donde la aprobación depende principalmente del historial crediticio y de los ingresos del solicitante, en este caso el análisis también contempla el valor del activo ofrecido como respaldo.
Como consecuencia, el riesgo de incumplimiento para la entidad financiera disminuye y eso le permite ofrecer mejores condiciones.


Por qué suelen tener tasas más bajas
La principal ventaja de este tipo de financiamiento es el bajo costo.
Al contar con una garantía, la entidad reduce significativamente la posibilidad de sufrir pérdidas en caso de incumplimiento. Esa menor exposición al riesgo suele reflejarse en una tasa de interés más competitiva que la de un préstamo personal sin respaldo.
En algunos productos disponibles en el mercado, como el que ofrece Reba, las tasas nominales anuales (TNA) parten desde el 20%, mientras que el promedio de los préstamos personales a sola firma informado por el BCRA se ubica considerablemente por encima de ese nivel.
Vanesa Di Trolio, Business Manager de Reba, explica que “el préstamo con garantía es una herramienta clave. Al respaldar el crédito con dólares, el riesgo de la operación disminuye drásticamente, lo que significa un beneficio directo para el bolsillo del usuario: tasas más bajas y más competitivas”.
La ejecutiva agrega que hoy el acceso al financiamiento ya no depende únicamente del historial crediticio tradicional, sino también de la posibilidad de presentar un respaldo que reduzca el riesgo de la operación.
En las líneas respaldadas con dólares, el cliente inmoviliza sus ahorros como garantía mientras dura el préstamo.
Es importante aclarar que esos fondos no se utilizan para cancelar automáticamente la deuda ni se venden para entregar el dinero prestado. Permanecen bloqueados como respaldo y, siempre que el cliente cumpla con el pago de las cuotas, se liberan una vez cancelado el crédito.
A cambio, la entidad entrega el préstamo en pesos, generalmente con cuotas fijas previamente pactadas, lo que brinda previsibilidad sobre el monto a pagar durante toda la vida del crédito.
Antes de contratar el préstamo, además, el usuario puede simular la operación y conocer de antemano el valor de cada cuota.

Cuáles son las principales ventajas
Los préstamos con garantía reúnen una serie de características que los diferencian de otras líneas de financiamiento:
- Tasas más competitivas, gracias al menor riesgo que asume la entidad financiera.
- Montos más elevados, ya que el crédito suele definirse en función del valor del activo presentado como garantía.
- Cuotas fijas en pesos, incluso cuando la garantía está constituida en dólares.
- Mayor acceso al crédito, especialmente para personas que no cuentan con un historial crediticio sólido o suficiente.
En otras palabras, los ahorros pueden convertirse en una herramienta para obtener liquidez sin necesidad de desprenderse definitivamente de ellos.
Aunque este tipo de préstamos comienza a difundirse entre personas humanas, el esquema de financiamiento con garantía lleva varios años siendo utilizado por empresas, especialmente por las pequeñas y medianas.
En ese segmento son habituales los créditos respaldados por Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), que actúan como avalistas ante los bancos y permiten mejorar las condiciones de financiamiento. Por caso, entidades como Santander ofrecen líneas para empresas Pyme con aval de SGR a una tasa nominal anual (TNA) del 61%.
En tanto, el Banco Nación también dispone de programas de garantías digitales. En una de sus opciones, la entidad permite tomar un crédito online para monotributistas con garantía de una SGR por un monto máximo de $ 20 millones y TNA del 41%.
En todos los casos, el objetivo es el mismo: reducir el riesgo de la operación para que el crédito resulte más accesible.
Con el mercado de crédito recuperando dinamismo, las líneas con garantía aparecen como una opción cada vez más atractiva para quienes necesitan financiamiento y cuentan con un activo que puedan ofrecer como respaldo.
A fin de cuentas, los préstamos con garantía no reemplazan a los personales tradicionales, pero sí amplían el menú de alternativas disponibles.
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