Andy Burnham se convirtió hoy en el séptimo primer ministro del Reino Unido desde el referéndum del Brexit de 2016 y prometió construir un “nuevo sentido nacional de unidad, propósito común y optimismo”.

Burnham sucedió a Sir Keir Starmer tras ser designado por el rey Carlos III y anunció de inmediato que reorientará el gobierno laborista para centrarlo en las necesidades de los ciudadanos.

El nuevo primer ministro presentará mañana un plan para reducir el costo de vida. También se comprometió a transferir más poder desde Londres hacia las regiones, impulsar de forma significativa la construcción de viviendas sociales y mejorar el sistema de asistencia social.

“Hagamos de este el momento en que Gran Bretaña vuelva a creer; el momento en que recuperemos la esperanza”, dijo a sus seguidores desde las escalinatas de Downing Street.

Burnham asume el liderazgo de un Gobierno laborista que llegó desmoralizado a esta etapa tras el mandato de Starmer, después de sufrir duras derrotas en las elecciones locales de mayo. Las próximas elecciones generales deberán celebrarse, como máximo, en 2029.

Muchos diputados laboristas creen que Burnham, exalcalde de Gran Mánchester, tiene una mayor conexión con los votantes y podrá frenar el avance del partido Reform UK, liderado por Nigel Farage.

Burnham comenzó hoy a conformar su gabinete. Una de las primeras bajas fue la ministra de Hacienda, Rachel Reeves, quien anunció su renuncia y confirmó que abandonará el Gobierno.

El nuevo primer ministro, perteneciente al ala de centroizquierda del Partido Laborista, afirmó que aprovechará la “flexibilidad” de las actuales reglas fiscales para financiar parte de su programa, aunque insistió en que “nada de esto implica poner en riesgo la economía”.

John Healey, hasta ahora ministro de Defensa, reemplazó a Reeves al frente del Ministerio de Hacienda. Shabana Mahmood continuará como ministra del Interior, mientras que el exministro de Energía Ed Miliband fue nombrado ministro de Asuntos Exteriores.

Healey renunció el mes pasado como ministro de Defensa en medio de una disputa por el gasto militar. Había reclamado públicamente que el Gobierno fijara una fecha concreta para alcanzar un nivel de inversión en defensa equivalente al 3% del producto interno bruto (PIB).

Pese al reciente aumento del presupuesto anunciado por Keir Starmer, el Reino Unido sigue encaminado a destinar solo el 2,7% del PIB a defensa en 2030. El país, sin embargo, se comprometió a cumplir con el objetivo de la OTAN de elevar ese gasto al 3,5% del PIB para 2035.

Andy Burnham pronunció su primer discurso como primer ministro frente al número 10 de Downing Street, tras asumir el cargo en reemplazo de Keir Starmer.
Andy Burnham pronunció su primer discurso como primer ministro frente al número 10 de Downing Street, tras asumir el cargo en reemplazo de Keir Starmer.Fuente: EPAANDY RAIN

Previamente, Burnham dejó abierta la posibilidad de restablecer la tasa máxima del impuesto sobre la renta del 50% para los contribuyentes de mayores ingresos, pese a que esa medida había sido descartada expresamente en el último programa electoral del Partido Laborista.

La alícuota adicional del 50% fue eliminada en 2013 por George Osborne, entonces ministro de Hacienda del gobierno conservador. Burnham afirmó ante la prensa que era “prematuro” pronunciarse sobre una eventual restitución del gravamen.

Starmer renunció tras dos años en el cargo, luego de perder la confianza de ministros y diputados laboristas. Al abandonar Downing Street, sostuvo que el Reino Unido se encontraba en una mejor situación que cuando asumió el poder.

El ex primer ministro asumió el liderazgo del Partido Laborista en 2020, tras la contundente derrota sufrida por la fuerza en las elecciones generales de 2019, en un contexto marcado por las acusaciones de antisemitismo que pesaban sobre el partido.

Starmer logró recuperar al Partido Laborista y, en 2024, obtuvo una amplia victoria en las elecciones generales. Sin embargo, nunca consiguió conectar plenamente con la opinión pública y su paso por el Gobierno estuvo marcado por una serie de errores políticos.

Burnham afirmó que una de sus prioridades será aliviar de inmediato el costo de vida de los hogares. Entre las medidas que estudia figuran un límite a las tarifas de los autobuses, ayudas para afrontar las facturas de energía y una posible congelación de los alquileres.

En un discurso pronunciado sin notas y de pie frente al número 10 de Downing Street, Burnham aseguró: "Pondré el cuidado de las personas en el centro de todo lo que haga".