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YPF volvió a captar la atención de la City luego de presentar resultados récord durante el segundo trimestre de 2026. La petrolera registró fuertes mejorar en ingresos, rentabilidad y generación de caja, impulsadas por el crecimiento de Vaca Muerta y un contexto favorable para el mercado petrolero.
El desempeño superó las expectativas de muchos analistas y reforzó el optimismo sobre las perspectivas de la compañía para los próximos meses. Además de consolidar el avance de su negocio no convencional, YPF mostró mejoras operativas y financieras que llevaron a bancos y firmas de inversión a elevar sus recomendaciones sobre la acción.
En diálogo con El Cronista, especialistas coinciden en que la compañía atraviesa un momento de fuerte crecimiento y explican cuáles son los factores que hoy sostienen una visión positiva sobre el papel.
Resultados récord: cómo le fue a YPF en el segundo trimestre
Los números que presentó la petrolera superaron las expectativas del mercado. Durante el período, YPF alcanzó ingresos por u$s 6.574 millones, un EBITDA ajustado récord de u$s 2.804 millones y una ganancia neta de u$s 1.205 millones.
“El segundo trimestre no solo que fue muy sólido sino que fue récord en la compañía. Sobre todo, mostró que el crecimiento de YPF está empezando a traducirse en una mejora concreta de rentabilidad”, explicó Nicolás Parreira, asesor financiero y director financiero de Grupo Sigma.

Detrás de estos resultados se destacó especialmente el avance de Vaca Muerta. La producción de shale oil alcanzó los 212.700 barriles diarios, un 47% más que en el mismo período del año anterior, y ya representa el 80% de toda la producción de petróleo de la compañía.
A la expansión de la producción se sumó una mejora en la eficiencia operativa. Según el análisis de Criteria, el costo de extracción (lifting cost) cayó un 31% interanual, hasta ubicarse en u$s 8,4 por barril equivalente, mientras que en los desarrollos de shale se mantuvo cerca de u$s 4 por barril, menos de la mitad del promedio general.
“YPF combina tres factores: crecimiento del shale, mayor eficiencia operativa y una capacidad de refinación que está trabajando en niveles muy elevados llegando a más del 100% de su capacidad”, resumió Parreira.
Otro de los indicadores que siguió de cerca el mercado fue la capacidad de generación de caja de la empresa. Durante el trimestre, YPF registró un flujo de caja libre de u$s 824 millones. Sin embargo, el resultado estuvo impactado por el pago de u$s 188 millones destinado a la adquisición de activos de Equinor en Vaca Muerta. Excluyendo ese efecto extraordinario, la generación de caja habría rondado los u$s 1.000 millones.

La mejora también se reflejó en la situación financiera de la compañía. La deuda neta se redujo un 9% frente al trimestre anterior, hasta los u$s 7.654 millones, mientras que el ratio de apalancamiento neto cayó a 1,1 veces EBITDA. Además, YPF cerró el período con casi u$s 2.500 millones de liquidez.
“Estamos viendo que el EBITDA crece incluso más rápido que la producción”, destacó Parreira.
Los sólidos resultados llevaron además a la compañía a mejorar sus perspectivas para el resto del año. YPF elevó su proyección de EBITDA ajustado para 2026 a alrededor de u$s 8.000 millones y aumentó su plan de inversiones, que ahora se ubica en un rango de entre u$s 5.800 millones y u$s 6.200 millones. Asimismo, estima finalizar el año con un flujo de caja libre cercano a los u$s 2.000 millones.
La acción que puede subir hasta un 17%, según los analistas
Con los resultados del segundo trimestre, Criteria decidió mantener su recomendación de compra sobre YPF y elevó el precio objetivo de u$s 54 a u$s 62 por ADR.
Según el análisis de Alan Feldman, Research Strategist de Criteria, la nueva valuación implica un potencial de apreciación cercano al 17% respecto de los niveles actuales. La revisión se apoya en cinco factores: la disciplina de costos, el crecimiento de la producción no convencional, la incorporación de nuevos proyectos, un plan de inversiones más ambicioso y el fortalecimiento del balance.

Parreira también acompaña esta visión. “Hay fundamentos que justifican una visión positiva, teniendo una producción récord de shale, habiendo mejorado los márgenes, generando una caja positiva, y además una reducción del apalancamiento y una perspectiva de crecimiento importante vinculada a Vaca Muerta”, sostuvo.
Además, el asesor financiero destacó destacó que HSBC elevó su recomendación sobre YPF a comprar y llevó su objetivo de u$s 52 a u$s 60. El banco también puso el foco en los márgenes de refino como uno de los argumentos detrás de su visión favorable.
Los grandes proyectos que ilusionan al mercado
Más allá de los resultados actuales, gran parte del optimismo de los analistas está vinculado a los proyectos que podrían transformar a YPF en una compañía cada vez más exportadora.
Uno de los más importantes es el oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS). La obra tenía más del 77% de avance al cierre de junio y se espera que comience a operar a principios de 2027. Su puesta en funcionamiento será clave para aumentar la capacidad de evacuación de petróleo de Vaca Muerta y ampliar las exportaciones.
También avanza Argentina LNG, proyecto de gas natural licuado que cuenta con socios como Eni y XRG. La decisión final de inversión busca ser aprobada durante el cuarto trimestre de este año.

A estos proyectos se suma el gasoducto San Matías, que contempla una inversión estimada de u$s 1.300 millones, y el proyecto Loma La Lata Oil, presentado al RIGI en mayo, con una inversión de u$s 25.000 millones en 15 años. La iniciativa apunta a alcanzar una producción de 240.000 barriles diarios hacia 2032, destinados íntegramente a la exportación a través de VMOS.
Para Criteria, la acumulación de proyectos es una de las razones centrales detrás de la mejora en la valuación de la compañía, ya que confirma que el potencial de Vaca Muerta comienza a traducirse en desarrollos concretos y financiables.
Los riesgos que todavía enfrenta YPF
La expectativa positiva no significa que la acción esté libre de riesgos. Después de la fuerte suba acumulada, el mercado es más exigente con los resultados que deberá mostrar la compañía para justificar su valuación.
Para Parreira, existen cuatro factores principales que los inversores deberían seguir. El primero es el precio internacional del petróleo, ya que un descenso fuerte del crudo afectaría los ingresos y la generación de caja. “Estos precios no pueden mantenerse para siempre”, advirtió el especialista.
A esto se suman las importantes inversiones que demandarán los proyectos de expansión, los desafíos de ejecución de iniciativas como Argentina LNG y el riesgo argentino, tanto regulatorio como macroeconómico y político.
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