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La última licitación del Tesoro mostró un interés por los títulos que ajustan su rendimiento de forma automática según distintas variables económicas, mientras que las apuestas por la tasa fija quedaron relegadas a un segundo plano.
En la operación, el Tesoro logró renovar el 107% de los vencimientos, pero la tasa fija se llevó apenas el 18% del monto adjudicado. El resto se distribuyó entre alternativas que ofrecen cobertura frente a cambios en la inflación, las tasas de interés o el tipo de cambio.
“La lectura es que el que tiene pesos se queda en pesos, pero no quiere anticipar dónde van a estar la inflación, la tasa o el dólar en febrero, así que elige un bono que haga ese trabajo por él”, explicó a El Cronista Nahuel Bernués, asesor financiero y fundador de Quaestus Advisory.
La decisión también se reflejó en la estrategia del propio Tesoro, que prefirió colocar menos a tasa fija corta y priorizó instrumentos con vencimientos más largos.
Por qué la tasa fija perdió atractivo
En la última licitación, la participación de los instrumentos de tasa fija cayó al 18% del total adjudicado, frente al 48% registrado en la operación del 11 de septiembre. Para Bernués, la diferencia muestra un cambio en las preferencias de quienes buscan invertir sus pesos sin asumir el riesgo de equivocarse en sus pronósticos.

En lugar de apostar a una tasa determinada, los inversores eligieron instrumentos cuyo rendimiento se modifica según la evolución de otras variables, como la inflación, la tasa o el dólar. De esta manera, pueden reducir la exposición a un escenario específico.
Además, el propio Tesoro reforzó esa señal. De acuerdo con Bernués, aceptó el 55% de las ofertas presentadas para la Lecap a tasa fija y el 92% de las propuestas para el bono dual con vencimiento en 2028. “Prefirió colocar menos a tasa fija corta y estirar plazos”, resumió.
Una licitación bastante pareja para el Tesoro. Los pesos se quedaron principalmente en pesos y hubo poco apetito por la tasa fija, en la única Lecap que había en el menú. Esta mañana mencionaba que había que estar atento al rollover más que a la tasa, se esperaba todo bastante en línea. Dio 107%, así que se llevaron un poco más de pesos, pero nada wow. Lo que casi no hubo fue apuesta a la tasa fija, que se llevó apenas el 18% de todo lo que colocó el Tesoro. El resto fue a instrumentos que se ajustan solos (los repasamos en el hilo del lunes). El tramo más grande fue un dual a 2028, y el dólar-linked a enero, con el monto en dólares más alto de las últimas cuatro licitaciones, se llevó más que la tasa fija. Mi lectura es que el que tiene pesos confía en quedarse en pesos; lo que no quiere es adivinar dónde van a estar la tasa o el dólar en febrero. Prefiere que el bono haga ese trabajo por él. Ahora, el Tesoro también eligió. Del dual a 2028 tomó el 92% de lo que le ofrecieron, y de la LECAP a febrero, el 55%. Pudiendo colocar más tasa fija corta, prefirió estirar plazo y atar lo que paga a la inflación o a la tasa. Si tenés pesos invertidos, ¿qué te dice todo esto? Que la tasa fija que ves en pantalla no tiene al Tesoro empujándola para arriba, porque hoy prefirió colocar menos antes que pagar más. También, que esta vez el menú se inclinó hacia los bonos que se ajustan, porque es lo que pidieron los que tienen pesos y lo que eligió el que los toma. https://t.co/0yp7LgcxeT
— Nau Bernues, CFA (@NauBernues) October 28, 2026
Las expectativas del mercado también ayudan a explicar este comportamiento. Según la encuesta de septiembre del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, los analistas proyectan una inflación del 1,7% para octubre, 1,6% para noviembre y una tasa de inflación acumulada de 21,1% para los próximos doce meses.
Bernués señaló que los precios de los bonos descuentan una inflación superior a la prevista en el REM, mientras que la letra atada al dólar captó el 22% de lo adjudicado.
Qué instrumentos están reemplazando a la tasa fija
Para quienes tienen pesos disponibles, Bernués destaca cuatro grandes alternativas a la tasa fija:
Instrumentos CER
Los bonos CER, los fondos comunes de inversión que invierten en estos activos y los plazos fijos UVA acompañan la evolución de los precios y ofrecen una tasa real positiva por encima de la inflación.
Este tipo de instrumentos suele ser conveniente cuando la inflación termina ubicándose por encima de lo esperado por el mercado.

Bonos TAMAR
Los bonos TAMAR ajustan por la tasa que pagan los bancos privados por depósitos mayoristas a 30 días y suman un margen adicional.
En la última licitación, ese plus rondó los tres puntos porcentuales sobre la referencia.
Esta característica puede resultar atractiva si las tasas suben o se mantienen elevadas durante el período de inversión. En cambio, si comienzan a bajar, el rendimiento del instrumento también puede disminuir.
Bonos duales CER/TAMAR
Los bonos duales ofrecen una alternativa para quienes buscan cubrirse frente a más de un escenario. Según explicó Bernués, estos títulos pagan al vencimiento el rendimiento que resulte mayor entre el ajuste por inflación y la TAMAR más un margen de tres puntos porcentuales.
Según el asesor, permiten cubrirse frente a una aceleración de los precios o ante una eventual suba de tasas. La contracara es que tienen un horizonte de inversión mucho más largo, ya que el principal bono de este tipo vence en diciembre de 2028.
Dólar linked
Los bonos dólar linked se suscriben y pagan en pesos, pero siguen la evolución del tipo de cambio oficial mayorista.
Funcionan como una cobertura cambiaria para quienes creen que podría producirse una aceleración de la devaluación sin necesidad de dolarizar directamente la cartera.
Qué variables mirar antes de elegir dónde invertir
La primera variable a analizar es la inflación de equilibrio, también conocida como breakeven. Se trata de la inflación a partir de la cual un instrumento CER iguala o supera el rendimiento de una alternativa a tasa fija para un mismo plazo.

A modo de ejemplo, explica que si una Lecap rinde 2% mensual y un bono CER del mismo plazo paga inflación más 0,2%, el punto de equilibrio se ubica cerca de una inflación de 1,8% mensual.
“Si la inflación de ese plazo sale por encima, gana el CER; si sale por debajo, gana la tasa fija”, señaló Bernués.
El mismo análisis puede aplicarse al comparar una inversión tradicional con un bono dólar linked, reemplazando la inflación por las expectativas de devaluación.
La segunda variable es el horizonte de inversión. Cuanto más largo es el vencimiento de un bono, mayores son las oscilaciones de su precio antes del pago final. Por eso, quienes podrían necesitar el dinero antes del vencimiento deben prestar especial atención al riesgo de precio.
En cuanto a los distintos escenarios, el especialista considera que:
- Los instrumentos CER ganan cuando la inflación sorprende al alza.
- Los bonos TAMAR ganan si las tasas se mantienen elevadas o aumentan.
- Los dólar linked ganan atractivo cuando el dólar sube más de lo que hoy está previsto.
- Los duales ofrecen cobertura frente a inflación y tasas, aunque requieren asumir plazos considerablemente más largos y aceptar las oscilaciones de su valor en el camino.
Qué puede pasar con las tasas en pesos en los próximos meses
Para Bernués, por ahora no hay señales de una presión fuerte para que las tasas en pesos suban. “El Tesoro mostró que prefiere colocar menos antes que convalidar más tasa”, afirmó.

Además, recordó que el REM proyecta que la tasa TAMAR se mantendrá cerca del 23,5% anual hasta diciembre y que descendería gradualmente hasta alrededor de 22,3% hacia marzo.
De todos modos, advirtió sobre algunos matices. La Lecap de corto plazo pasó de rendir 2,04% mensual a 2,10% mensual entre las dos últimas licitaciones, mientras que el mercado exige rendimientos reales considerablemente más elevados para los bonos con vencimientos hacia fines de 2027.
Actualmente, la referencia para los ahorristas sigue siendo un plazo fijo a 30 días que ofrece aproximadamente 22,6% anual, un retorno que apenas supera las expectativas de inflación mensual para los próximos meses.
Para definir una estrategia de inversión, Bernués recomienda seguir de cerca cinco variables: la inflación de octubre, las proyecciones del REM, los resultados de cada licitación del Tesoro, la ubicación del dólar dentro de la banda y el riesgo país.

Por Rosario Sabato
Redactora de Audiencias Members
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