Cuáles son los Cedear favoritos de Wall Street para enfrentar una recesión

Por la mayor inflación, la Fed inició una política monetaria contractiva y el mercado comienza a especular con una recesión. Recomiendan Cedear defensivos y de baja volatilidad.

En el mundo toma cada vez más protagonismo el término estanflación. Hay señales en el mercado que indican que la economía global se encamina en esa dirección, lo que lleva a los inversores a mirar qué acciones y sectores pueden tener una performance relativa mejor para cuidar sus portafolios.

El escenario de aceleración inflacionaria comenzó a hacer mucho ruido en este 2022. La disparada de la inflación en Estados Unidos, que se ubicó en 7,9% anual en febrero y fue la mayor en 40 años, puso contra las cuerdas a la Reserva Federal (Fed) en cuanto a su política monetaria.

La Reserva Federal, en su última reunión, subió la tasa de interés por primera vez desde 2018 justamente, como reacción a una inflación elevada. El hecho de que la Fed suba la tasa implica que, a partir de la política monetaria, busca enfriar la economía.

Un enfriamiento económico implica riesgos de desaceleración económica y es justamente lo que el mercado comienza a pricear.

La elevada inflación actual, combinada con los efectos no deseados del enfriamiento económico producto de la política monetaria contractiva, podría llevar a la economía de Estados Unidos a un contexto recesivo e inflacionario a la vez, o lo que se conoce también como estanflación.

Desde Criteria advierten que la tendencia al ajuste monetario que emprende la Reserva Federal repercutirá negativamente en las expectativas de crecimiento, las cuales han sido revisadas a la baja a 2,8% para este 2022 desde 4% en diciembre.

Según explicaron desde la compañía, en el mercado de bonos, las señales de los precios convalidan un escenario similar.

"Se registra un achatamiento en la curva de bonos soberanos de Estados Unidos, donde los bonos del Tesoro a 2, 5 y 10 años ya presentan un rendimiento relativamente similar. Si se profundizara la tendencia hasta el punto de producirse una inversión en la curva, podría interpretarse como una mayor probabilidad de recesión en el corto plazo, dada la señal anticipatoria que esta inversión en la forma de la curva ha generado en el pasado", dijeron.

Es decir, el mercado ya se viene preparando para ese escenario y se percibe a partir de la forma que va tomando la curva soberana estadounidense. La curva se ha aplanado (e incluso invertido) como respuesta a una expectativa recesiva en el corto y mediano plazo.

El diferencial entre la tasa larga y la corta (es decir, la de 10 y la de 2 años), se tornó negativa, lo cual suele ser un anticipo de riesgos recesivos en los próximos tres a nueve meses, tal como indica la historia.

Sobre este punto, Nery Persichini, head de estrategia de GMA Capital, advierte que la muestra más clara de esta expectativa es la caída en la pendiente de la curva de rendimientos de los treasuries norteamericanos.

"Una curva de rendimientos con pendiente negativa es una señal de que el mercado espera que las tasas a corto plazo disminuyan en el futuro, generalmente como resultado de un desempeño económico pobre. Esta inversión de la curva ha servido como un indicador de recesión relativamente confiable en la era moderna", recordó.

Por su parte, Gustavo Domínguez, CIO de Adcap Grupo Financiero, afirmó que si bien es cierto que con suba de tasas y aplanamiento de la curva se incrementa la posibilidad de desaceleración económica, aun no percibe un riesgo de recesión alto en 2022. Aunque tal vez sí lo ve hacia la segunda mitad de 2023.

"Los motivos por los cuales la curva está aplanada son diferentes al pasado, cuando ha habido solamente fuerzas del mercado interviniendo. En este caso, tiene que ver con la Reserva Federal comprando tantos títulos del gobierno a largo plazo que achatan la curva y en consecuencia, la mantienen en términos negativos versus la inflación. Esto es algo con lo que la Fed ayuda al Tesoro del gobierno para licuar la enorme magnitud del déficit fiscal", sostuvo.

En que invertir cuando hay estanflación

El escenario luce adverso para las inversiones, sobre todo en un contexto en donde la inflación se dispara y los activos caen. Es decir, al inversor le resulta difícil ganarle a la inflación en un contexto de activos que apuntan a la baja, tal como ocurrió en lo que va del año, así como también con rendimientos que siguen estando bajos y que no le ganan a la inflación.

Por lo tanto, los inversores suelen ser cada vez más selectivos a la hora de posicionarse en acciones dada la volatilidad en los mismos y dado el contexto de mayores riesgos estanflacionarios actuales.

Desde el fondo global de inversiones Schroders afirmaron que la estanflación tiende a favorecer a las empresas defensivas cuyos productos y servicios son esenciales para la vida cotidiana de las personas. Esto significa que los precios de sus acciones tienden a resistir mejor cuando la economía se ralentiza.

"Tanto si la inflación es alta como si no, la gente sigue necesitando comprar alimentos, pagar sus facturas de electricidad y el alquiler. Sin embargo, es posible que prefieran aplazar la compra de artículos ´cíclicos´, como un coche nuevo o un celular, hasta que los precios sean más bajos", afirmaron.

Los sectores defensivos en Wall Street tienen una beta de mercado inferior a 1 (lo que significa que se comportan mejor cuando el índice cae), mientras que los sectores cíclicos tienen una beta de mercado superior a 1, (se comportan peor cuando el índice cae).

Según el estudio de los analistas de Schroders los sectores más rentables han sido normalmente los defensivos, como los servicios públicos (+16%), los productos básicos de consumo (14,2%) y los bienes inmuebles (11,8%).

Por el contrario, los sectores cíclicos, como el de las tecnologías de la información (-6,7%), el industrial (-3,3%) y el financiero (-0,5%) han sido algunos de los que han obtenido peores resultados.

Sin embargo, a diferencia de sus homólogos cíclicos, los valores energéticos (+8,4%) han tendido a obtener mejores resultados en entornos de estanflación.

"Esto tiene sentido ya que los ingresos de los valores energéticos están naturalmente ligados a los precios de la energía, un componente clave de los índices de inflación. Por definición, deberían obtener buenos resultados cuando la inflación aumenta", comentaron.

Diego Martínez Burzaco, head de estrategia de Inviu, agregó que si la curva de tasas de Estados Unidos tiene razón como en veces anteriores y que anticipa una recesión económica, habría que ir a sectores defensivos y de bajo beta respecto del ciclo económico.

"Gana tracción todo lo que es consumo básico como Coca-Cola, Pepsi, WalMart, P&G, McDonald's, etcétera. Eventualmente podemos ver otro sector defensivo como el de salud con J&J como un nombre atractivo. Además, contemplando el escenario de subas de tasas, se podrá aprovechar con el sector financiero, aunque este sector puede sufrir si es que la recesión es severa", comentó.

En lo que va del año, los sectores operan en forma dispar. El sector de energía y de minería (asociados al petróleo y al oro que subieron durante el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania), muestran una performance sobresaliente, con avances de entre 41% y 19%. 

En cambio, el sector de crecimiento, como el ETF de ARK Innovation (ARKK), consumo discrecional y tecnología son los que más caen, con una baja de 25% a 7%. El sector de consumo salud, materiales e industriales también operan con pérdidas de entre 6% y 1%.

Paulino Seoane head of investments ideas agregó que en períodos de inestabilidad global, tiene una preferencia por carteras más defensivas con foco en acciones de valor.

"Si los inversores quieren sostener una cartera más defensiva y con menos beta, es mejor elegir un sector de resguardo, empresas maduras y que paguen dividendos. En Balanz recomendamos invertir en los packs de Value y Dividen Yield, dentro de estos packs se encuentran Cedears como Berkshire Hathaway, Altria, Walgreens, Gilead Sciences, AstraZeneca, Broadcom, Rio Tinto, Intel, Exxon, Coca Cola y Procter & Gamble", dijo.

Además, Seoane afirmó que, para los perfiles que quieren hacer un hedge contra la inflación, desde Balanz recomiendan el pack de Commodities que contiene los cedears de Freeport, Vale, John Deere y Bunge Limited.

Finalmente, y a la hora de pensar en inversiones, Gustavo Domínguez, CIO de Adcap Grupo Financiero,  agrega que en esta desaceleración económica vale la pena apostar por los Cedear del sector financiero, porque en un contexto de incremento de las tasas de interés, los bancos en general mejoran su rentabilidad. En ese caso, destaca los Cedear de Wells Fargo, Citi y JP Morgan.

Además, otro sector en el que Domínguez encuentra valor es el de los bienes de consumo básico.

"Los consumidores van a empezar a dejar de consumir bienes de lujo o bienes discrecionales, pero Coca-Cola, McDonald's, WalMart o Cosco son compañías de una marca global, con una presencia muy importante, y el consumidor va a dejar de comprar muchas cosas antes de dejar de comprar una hamburguesa en McDonald´s, una Coca-Cola o ir a hacer el shopping del día a WalMart o a Costco", comentó el CIO de Adcap Grupo Financiero.

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