Volatilidad

Wall Street resiliente: ¿Cómo reaccionó cada vez que el S&P500 cayó más de un 10%?

Las pérdidas en las acciones suelen ser habituales. La historia muestra que el mercado tiende a caer pero luego retoma la tendencia alcista.

El mercado inició 2022 con un nivel de volatilidad más elevada respecto de lo que se había registrado en 2021. Las acciones mostraron este año una baja de más del 10% tanto en el caso del Dow Jones como en el S&P500 mientras que el Nasdaq entró en bear market al caer más de 20% desde su techo.

La historia muestra que las pérdidas que se ven hoy son habituales en la historia de Wall Street. De hecho, suele representar una oportunidad de compra de mediano y largo plazo.

El conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, los cambios en la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) y el contexto de mayor inflación, sumado con valuaciones elevadas, provocaron un contexto de mayor volatilidad en Wall Street y pérdidas en sus tres índices de referencia.

Debido a la fuerte baja de las acciones a nivel global, el mercado mundial perdió u$s 17 trillones en capitalización de mercado.

Hasta antes del rebote del miércoles, luego de la que la Fed anuncie la suba de tasas, las acciones acumulaban pérdidas sustanciales, con el S&P cayendo más del 12,4% y el Nasdaq hundiéndose más del 20% desde su techo.

De esta manera, Wall Street tuvo este año su cuarto peor comienzo de año en su historia.

Sin embargo, la merma del 12% va en línea con la baja promedio anual que suele mostrar el mercado en cada año.

Con el rebote reciente, el Nasdaq cae un 14,5% en lo que va del año, el S&P500 retrocede 8,6% y el Dow Jones pierde 6,3%.

De todos modos, la baja actual del mercado suele ser un movimiento habitual en las acciones. Y según muestra la historia, dichas caídas tienden a ser una oportunidad de compra de mediano y largo plazo.

Los analistas del fondo de inversión global Lord Abbet advierten que las caídas en el mercado son normales.

"El mercado de acciones generalmente tiene un retroceso significativo en cada año calendario. De hecho, la caída media ha sido del 14%. Pese a dichas bajas, el mercado ha generado rentabilidades positivas en 35 de estos 42 años naturales, o el 83,3% del tiempo, con una rentabilidad media por año natural del 13,6%", afirmaron.

Es importante señalar que los inversores solo experimentaron estos rendimientos si permanecieron completamente invertidos y no vendieron durante períodos de incertidumbre como el que estamos viviendo ahora.

A su vez, desde Lord Abbett agregan que desde el piso histórico de la crisis subprime en 2008, el mercado tuvo tres fuertes correcciones y en las cuales fue una oportunidad de compra de mediano y largo plazo.

"Las tres mayores caídas que han tenido lugar desde la crisis financiera mundial de 2008, cada retroceso fue seguido por una recuperación muy fuerte. En cada caso, la recuperación en los 12 meses posteriores a la caída del mercado duplicó con creces el tamaño de la baja, pero solo aquellos que permanecieron invertidos en el mercado lograron esas recuperaciones", dijeron.

Paulino Seoane, head of investment ideas de Balanz, afirmó que este tipo de procesos correctivos pueden ser una oportunidad aunque dependerá del perfil del inversor y el tiempo que tenga disponible para su inversión.

"Todas estas caídas históricamente han probado ser oportunidad de compra, pero el inversor tendrá que soportar la volatilidad ya que si compra aun estando muy barato puede seguir cayendo el precio de la acción y lo que tiene que evaluar es si está dispuesto a soportar esa caída. Para un inversor que está dispuesto a invertir en un mediano o largo plazo, creemos que es una gran oportunidad de compra, estamos viendo empresas que están volviendo al valor de su IPO, al valor que tenían hace uno o dos años", dijo Seoane.

Días de importantes caídas

Si bien se puede analizar los ciclos bajistas en las acciones, el análisis también se puede hacer tomando los peores días para las acciones en la historia de Wall Street.

David Brett, analista de inversiones de Schroders, cree que los días de fuertes caídas en el mercado americano suelen ser una oportunidad de compra, teniendo un año y 5 años como plazo objetivo de la inversión.

Según los registros de David Brett, los días de mayores caídas desde 1989 a la fecha fueron en septiembre y octubre de 2008, en medio de la crisis financiera.

Si se hubiese invertido en esas fechas en el S&P500, al año siguiente el inversor hubiese ganado hasta 40%, mientras que mirándolo a cinco años vista, la inversión dejó un retorno de entre 70% y 164%.

"La caída más grave fue una caída del 9% el 15 de octubre de 2008. A esto le siguió un rendimiento de cinco años del 109%, o un equivalente anual del 15,9%. La crisis de 2008 comenzó con el colapso de Bear Stearns y empeoró con la quiebra de Lehman Brothers. Estos momentos de crisis suelen atraer a inversores contrarios, como el famoso inversor Warren Buffett, que invirtió u$s 5000 millones en Goldman Sachs en septiembre de 2008", recordó David Brett, analista de inversiones de Schroders.

Pablo Haro, Gerente de Finanzas Personales y Distribución de Grupo SBS, advierte que la volatilidad en el mercado es algo recurrente y que estos momentos no suelen ser un buen momento para vender acciones.

"En promedio el mercado entra en bear market cada dos años y tiene correcciones de hasta el 10% una vez por año. Es decir que transitar estos eventos es inevitable para aquellos inversores que buscan capturar la performance del mercado de largo plazo. Vender en los momentos de corrección (crisis 2008, covid 2020, etcétera) no es una buena decisión", sostuvo.

Eventos bajistas

Visto en términos históricos, el mercado ha lidiado con noticias devastadoras en forma permanente.

Sin embargo, y dado que los precios han accedido a máximos históricos en forma permanente, dichas noticias y sus respectivas caídas fueron una oportunidad de compra constante.

Desde 1980 a la fecha, el mercado lidió con la crisis de suba de tasas de la Fed a niveles de 20% para combatir con la inflación en EE.UU., pasando por el crash de 1987 y la guerra del golfo.

 A finales del 2000, Wall Street enfrentó el estallido de la burbuja puntocom, para luego soportar el ataque terrorista del 11 de septiembre y la posterior recesión.

En 2008 estalló la burbuja subprime, la crisis de deuda americana en 2011, la guerra en Crimea en 2014, las tensiones geopolíticas con China durante la gestión del ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Finalmente, y más cerca en el tiempo, Wall Street lidió con la crisis de coronavirus en 2020 y la actual volatilidad por la suba de tasas de la Fed, la guerra de Rusia y Ucrania y el rally de materias primas.

En todos los casos, el mercado siempre se repuso y fue una oportunidad de compra para que luego las acciones regresen a máximos históricos nuevamente.

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