El petróleo superó los u$s 90 por barril por primera vez en más de un mes este lunes, luego de que la escalada de los ataques entre Estados Unidos e Irán sacudiera a los mercados energéticos globales. Más tarde, sin embargo, el precio retrocedió después de que Teherán sugiriera que las negociaciones para poner fin al conflicto seguían en marcha.
El Brent, referencia internacional del crudo, llegó a subir más de un 3% en las primeras operaciones hasta alcanzar los u$s 91,42 por barril en Londres, el nivel más alto desde el 11 de junio. El avance se produjo tras una nueva ola de ataques estadounidenses, después de que al menos tres militares de EE.UU. murieran.
Posteriormente, el Brent cayó hasta los u$s 88,31 por barril, aunque todavía registraba un alza diaria del 0,2%, después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán informara que había recibido propuestas de mediadores sobre el conflicto.
Aun así, los precios del petróleo acumulan una suba cercana al 20% en julio y se encaminan a registrar su mayor avance mensual desde marzo, una señal de que el recrudecimiento de los enfrentamientos entre Washington y Teherán vuelve a dominar los mercados energéticos.
Los movimientos del mercado se producen mientras se intensifican los ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán. El viernes, dos soldados estadounidenses murieron en ataques iraníes contra Jordania y posteriormente fueron hallados los restos de un posible tercer militar. Otro soldado estadounidense falleció mientras intentaba destruir un dron iraní en el norte de Irak.
Estados Unidos lanzó una novena noche consecutiva de ataques contra Irán, en medio del deterioro del alto el fuego acordado el 8 de abril por la disputa sobre el control del estrecho de Ormuz. El Comando Central de EE.UU. informó que atacó instalaciones militares, sistemas de vigilancia costera y redes de comunicaciones con el objetivo de reducir la capacidad de Teherán para atacar embarcaciones comerciales que transitan por el estrecho.
El mes pasado, Estados Unidos e Irán firmaron un memorando de entendimiento para extender por 60 días el alto el fuego de abril y reabrir el estrecho, por donde antes de la guerra transitaba aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo. Sin embargo, ese acuerdo interino colapsó después de que Irán atacara buques a los que acusó de utilizar rutas “no autorizadas” a través de la vía marítima.
Estados Unidos respondió con nuevos ataques contra Irán, mientras que las fuerzas iraníes lanzaron oleadas de misiles y drones contra bases estadounidenses en toda la región. Ambos países también han atacado infraestructuras, en una escalada de represalias recíprocas.

El Ministerio de Salud de Irán informó el domingo que, desde finales de junio, al menos 50 personas murieron y más de 500 resultaron heridas por los ataques estadounidenses.
Los mediadores trabajan en una solución para destrabar el conflicto por el estrecho de Ormuz entre Irán y Omán, cuyas aguas también forman parte de ese paso estratégico. Sin embargo, un diplomático al tanto de las conversaciones afirmó que todavía no logran avances significativos.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, dijo el domingo que Washington sigue dispuesto a negociar con Irán, aunque advirtió que “tiene que ser una negociación real”.
“Vamos a seguir respondiendo. Si se abre la puerta a la diplomacia, si quienes quieren hacer algo productivo por Irán prevalecen y toman el control del sistema o de las negociaciones, será un avance muy positivo”, afirmó Rubio. “Lamentablemente, esa no es la situación esta noche”.
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró que dos petroleros fueron “alcanzados y obligados a detenerse” el domingo por la noche mientras intentaban atravesar la ruta meridional del estrecho, que calificó de “insegura”.
“Esta es nuestra tierra”, afirmó el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), que sostuvo además que no existe ninguna justificación “legal” para la intervención del ejército estadounidense “desde miles de kilómetros de distancia”. También advirtió que ni petróleo ni gas ni fertilizantes podrán atravesar la vía marítima mientras continúen las acciones hostiles de Estados Unidos en la región.
“Los iraníes parecen estar endureciendo su posición respecto al control del estrecho de Ormuz”, dijo Mansoor Mohi-uddin, estratega macroeconómico jefe de Bank of Singapore. “En el muy corto plazo, el riesgo es que el precio del petróleo tenga que subir aún más”.
En otro comunicado, la Guardia Revolucionaria afirmó que atacó aviones de transporte C-17 y aeronaves de reconocimiento P-8 del ejército estadounidense en el aeropuerto jordano de Aqaba, con información de inteligencia proporcionada por ciudadanos jordanos. También aseguró haber atacado activos militares estadounidenses en la base aérea Ali Al Salem, en Kuwait, incluido un hangar utilizado para drones MQ-9 Reaper.

Los ataques han reducido el tránsito por el estrecho de Ormuz, que había comenzado a recuperarse a finales de junio gracias al acuerdo de alto el fuego y que ahora se ha reducido a un volumen mínimo.
Uno de los petroleros alcanzados el domingo por la noche pertenece a la naviera griega Dynacom, propiedad del empresario George Prokopiou. Según datos de seguimiento marítimo, el Kavomaleas navegaba hacia el golfo cerca de la costa de Omán cuando fue impactado.
Dynacom confirmó que el Kavomaleas fue alcanzado por dos proyectiles “de origen desconocido” mientras navegaba frente a la costa de Omán. La compañía informó que se declaró un incendio en la sala de máquinas, aunque toda la tripulación se encontraba a salvo.
En las últimas semanas, los productos refinados han subido incluso más que el Brent, y la diferencia entre el precio del crudo y el diésel refinado en el noroeste de Europa alcanzó un máximo histórico.
“Observamos una escasez real en el horizonte”, señalaron analistas de Morgan Stanley en una nota, en la que añadieron que esperan que las reservas europeas de diésel caigan a mínimos de varios años hacia finales de este año.
¡Queremos conocerte!
Registrate sin cargo en El Cronista para una experiencia a tu medida.

















