Donald Trump afirmó que el acuerdo nuclear civil que Estados Unidos firmó esta semana con Arabia Saudita solo se llevará a cabo si Riad normaliza las relaciones diplomáticas con Israel.

La declaración de Trump se produjo menos de un día después de que su administración anunciara el pacto sin mencionar a Israel, promocionándolo como la base para “una asociación de varias décadas y miles de millones de dólares”.

“El acuerdo nuclear civil (¡no habrá enriquecimiento de material!) entre el Departamento de Energía de Estados Unidos y Arabia Saudita, que concierne únicamente a usos no militares como los que ya tienen Irán y EAU (y otros), será aprobado, pero está totalmente sujeto a que Arabia Saudita se sume a los muy respetados y exitosos Acuerdos de Abraham”, publicó Trump en su plataforma Truth Social a primera hora del jueves.

Los Acuerdos de Abraham, una medida emblemática del primer mandato de Trump, buscan normalizar los lazos entre Israel y las naciones musulmanas.

El Departamento de Energía de EE.UU. dijo ayer que Washington y Riad habían firmado “un acuerdo de cooperación nuclear pacífica” que brindaría “un gran acceso a las empresas estadounidenses” y ayudaría a concretar el “renacimiento nuclear” impulsado por Trump para el país.

Según los términos del acuerdo, EE.UU. ayudaría a su aliado del Golfo a desarrollar energía nuclear para uso eléctrico civil, incluso mediante la posibilidad de colaborar en el enriquecimiento de uranio en suelo saudita, según personas al tanto de la negociación.

El anuncio desató un rechazo inmediato por parte de legisladores demócratas y conservadores alineados con Israel en EE.UU., quienes advirtieron que dicho pacto, que Washington intentó previamente vincular a un paquete de acercamiento entre sauditas e israelíes, perdía una valiosa “capacidad de presión”.

Argumentaron que el acuerdo también carecía de salvaguardias para garantizar que Arabia Saudita no utilice más adelante la tecnología para fabricar armas nucleares.

La intervención de Trump, 16 horas después del anuncio, podría acallar parte de esas críticas, pero genera inquietud en Arabia Saudita, que, junto con sus vecinos del Golfo, ha sido blanco de Teherán desde que EE.UU. e Israel atacaron a Irán en febrero.

Esta tarde, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que “el presidente es siempre el negociador definitivo”. Señaló que el acuerdo con Arabia Saudita no está cerrado y que está “supeditado a esta condición”, en referencia a la normalización entre Arabia Saudita e Israel.

Leavitt dijo no tener conocimiento de conversaciones entre Trump y el príncipe heredero saudita, Mohammed bin Salman, desde la publicación del presidente estadounidense en Truth Social.

Donald Trump condicionó el acuerdo nuclear con Arabia a un acercamiento diplomático con Israel, un día después de haber anunciado el pacto.
Donald Trump condicionó el acuerdo nuclear con Arabia a un acercamiento diplomático con Israel, un día después de haber anunciado el pacto.

Funcionarios estadounidenses afirmaron que EE.UU. y Arabia Saudita estuvieron cerca de firmar un acuerdo en 2023 que preveía un pacto de defensa bilateral y asistencia de EE.UU. para el desarrollo del programa nuclear civil del reino, en un paquete que incluía el establecimiento de lazos diplomáticos entre Riad e Israel.

Sin embargo, el intento se vio frustrado por la dura guerra de Israel en Gaza tras los ataques de Hamas el 7 de octubre de 2023. La campaña israelí en el territorio palestino endureció la postura del príncipe Mohammed sobre la normalización.

Desde entonces, el príncipe heredero ha insistido en que ese paso solo sería posible si Israel toma medidas irreversibles para permitir la creación de un Estado palestino, algo a lo que Israel se ha negado.

No hubo una respuesta inmediata de Arabia Saudita a las declaraciones de Trump. El canal de televisión estatal de noticias del reino destacó una publicación del presidente estadounidense sobre el castigo a los rebeldes hutíes de Yemen y a Irán, pero pareció ignorar su declaración sobre el acuerdo nuclear, publicada unos minutos antes.

La oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, celebró el anuncio y declaró: “Como dijo el presidente Trump, la adhesión de Arabia Saudita a los Acuerdos de Abraham sería un salto histórico para la paz en Medio Oriente”.