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El Gobierno terminó de delinear en las últimas semanas una buena parte del organigrama que quedó abierto tras la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete, y la reconversión de ministerios. Con la mayoría de los casilleros ya completos, todavía restan definiciones puntuales que podrían derivar en nuevos movimientos dentro del equipo de Gobierno, y que no son ajenos a la puja de poder.
El primer cambio formal fue la eliminación del Ministerio del Interior, dispuesta mediante el decreto 571/2026. La norma trasladó todas las competencias de esa cartera a la Jefatura de Gabinete, que pasó a estar encabezada por Diego Santilli y absorbió, entre otras áreas, la coordinación con las provincias, el turismo, la ciencia y tecnología, el deporte y la administración de empresas públicas.
A su vez, de allí se abrieron otras dos carteras: la vicejefatura de Interior, a cargo de Gustavo Coria, y la vicejefatura ejecutiva, de la mano de Ignacio Devitt. Por un lado, un hombre de extrema confianza de Santilli, y del otro, los ojos de Karina Milei.
En paralelo, se formalizó la designación de Adrián Ravier como titular de la Secretaría de Vocería Presidencial, mientras que se lo nombró a Fabián Fernández como secretario de Comunicación y Medios, dependiente de la Presidencia.

Recién esta semana, mediante el decreto 653/2026, el Gobierno aprobó la estructura organizativa definitiva de la Vocería, que quedó conformada por la Subsecretaría de Discurso, Monitoreo y Comunicación Digital, y derogó de manera formal las estructuras previas que existían dentro de la Jefatura de Gabinete, ya que Adorni en su momento había absorbido el área de Comunicación.
Dentro de la Secretaría de Comunicación y Medios, el Gobierno oficializó esta semana además la designación de Fernando Subirats como subsecretario de Comunicación y Medios Públicos, lugar que supo ocupar Javier Lanari antes de ser promovido como secretario en las épocas de Adorni.
La subsecretaría había quedado vacía desde entonces, puesto que nadie quería asumir en medio del escándalo por presunto enriquecimiento, según le habían confiado fuentes a El Cronista. Lanari, por caso, fue designado durante esta semana como uno de los directores del Banco Nación.

Ahora, quien se desempeña actualmente como director de Radio Nacional, asumirá formalmente el cargo de subsecretario de Comunicación a partir del 1 de agosto y tendrá a su cargo la administración de los medios estatales, la reducción de gasto y el avance de los proyectos de participación privada en áreas hoy dependientes de Radio y Televisión Argentina y de Contenidos Artísticos e Informativos S.A.U., la empresa que administra las señales Encuentro, Pakapaka, DeporTV y Cine.ar.
En el Gobierno remarcaron que Subirats no tendrá participación en la estrategia discursiva ni en la comunicación política de la administración, un rol que seguirá concentrado en Fabián Fernández y Adrián Ravier.
El Gobierno además creó esta semana la Subsecretaría de Proyectos Estratégicos, dentro de la vicejefatura de Gabinete y designó al frente a Guillermo Nicanor Toranzos Torino. La nueva área deberá intervenir en el estudio y seguimiento de los temas estratégicos del Gobierno, participar en la definición de lineamientos para la toma de decisiones sobre programas prioritarios, y asesorar Devitt en la relación con organismos internacionales.
La polémica por Deportes: quién puede quedar a cargo del área tras la salida de Adorni
Uno de los principales beneficiados por la reorganización fue Daniel Scioli, que logró sortear los recambios que sí afectaron a otros funcionarios cercanos, como Guillermo Francos y Lisandro Catalán. El exgobernador bonaerense no solo se mantuvo al frente de la Secretaría de Turismo y Ambiente, que ahora depende de la Vicejefatura de Gabinete que conduce Ignacio Devitt, sino que además recuperó en los últimos días el manejo de la secretaría de Deportes.
Por otro lado, Parques Nacionales quedó bajo la órbita de Gustavo Coria, según precisaron fuentes oficiales.

Esa recuperación de poder de Scioli podría derivar en la salida de Diógenes de Urquiza, quien había llegado al Gobierno por recomendación del expresidente Mauricio Macri y venía a cargo de esa área. Su designación frente a Deportes había surgido con la llegada de Santilli al Ministerio del Interior, meses atrás, ya que en la repartija de áreas se había definido que Scioli se mantenga bajo la órbita de Adorni. En ese toma y daca, Santilli recuperó el Renaper, aunque Migraciones quedó en el Ministerio de Seguridad.
Hoy De Urquiza se mantiene en una disyuntiva. “Me están volviendo loco”, resumieron por estas horas fuentes allegadas al sector deportivo en diálogo con El Cronista, sobre la indecisión sobre el área. “No hay ningún cambio notificado formalmente por el momento. Seguramente haya cambios en todas las áreas”, sintetizaron al cierre de esta nota. “Daniel le pidió que se quede en el cargo de subsecretario y Diógenes pidió evaluarlo”, sintetizaron fuentes del sector ante este medio.
A esa incertidumbre se suma la preocupación por el vínculo con Mario Moccia, titular del Comité Olímpico Argentino y del ENARD, que despidió recientemente a su segundo, un colaborador cercano a De Urquiza, en el marco de una reestructuración interna.
Si el funcionario finalmente deja el cargo, El Cronista confirmó que Scioli no designará un reemplazo y pasará a conducir Deportes de manera directa, tal como ya ocurre en el área de Turismo. En cambio, en la subsecretaría de Ambiente, vacante desde la renuncia de Fernando Brom en junio, sí tienen previsto sumar un nuevo delegado, el cual deberá ser nombrado por Santilli.
¿Más cambios en el Gabinete? Otra salida inminente en el gobierno de Milei
El otro nombre en danza dentro del organigrama es el de Darío Genua, secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, un área sensible y transversal que hasta ahora conducía un hombre de confianza del asesor presidencial Santiago Caputo.
Antes de sumarse a la gestión nacional se había desempeñado en el Municipio de Pilar junto a Federico Achával, y llegó al radar de Caputo por recomendación del consultor Rodrigo Lugones, en el momento en que se reacomodaba buena parte del Gabinete tras la salida de Nicolás Posse de la Jefatura.

De esta manera, Genua sobrevivió los vaivenes de Francos, Adorni, y ahora en a la era Santilli, el sector de Karina Milei ve una oportunidad para tomar el control del área que maneja fondos y organismos sensibles. El antecedente, hasta ahora, es que Santilli logró copar bajo su órbita directa al Enacom, mientras que Arsat y el Correo Argentino quedaron bajo el control del vicejefe de Gabinete del Interior, Gustavo Coria, hombre de máxima confianza del jefe de Gabinete.
Lo que le queda a la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología es el manejo del diseño de las políticas públicas vinculadas con la innovación, el desarrollo científico y tecnológico y la regulación de áreas emergentes, como la inteligencia artificial. También tiene el Conicet -organismo descentralizado- y el Banco de Datos Genéticos -organismo desconcentrado-.
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