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La actividad económica viene atravesando en lo que va del 2026 una volatilidad que los analistas describen como una dinámica de “serrucho”, con meses de mejora alternados por retrocesos.
Así lo refleja los números del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE): enero comenzó con una leve suba del 0,2%, seguido de fuerte caída del 2,5% en febrero y un rebote del 2,8% en marzo. En abril el índice retrocedió 1,5%, mientras que mayo volvió a bajar medio punto.
En paralelo, la primera mitad del año mostró un escenario dispar entre los distintos sectores, un fenómeno de “dos velocidades” que reflejó varias diferencias entre los rubros productivos. Mientras actividades vinculadas con energía, minería y agro registraron mayor volumen y expansión, otros segmentos más asociados al consumo quedaron estancados.
Sin embargo, el escenario de la economía en junio parece más auspicioso y un revelamiento privado comenzó a detectar señales favorables que pueden traducirse en una recuperación gradual de los sectores más rezagados, como industria y comercio.
Así lo reflejó el último Índice General de Actividad (IGA) elaborado por Orlando J. Ferreres & Asociados, que estimó para junio una expansión mensual del 1,9% en su medición desestacionalizada, el nivel más alto de actividad en lo que va de 2026.
Asimismo, hubo una suba mensual desestacionalizada de 0,4% y representa el segundo mes consecutivo con cifras positivas para este indicador. Así, el dato dejó al primer semestre una leve variación positiva de 0,1%.

Actividad económica: cómo fueron los números de junio, sector por sector
El documento destacó al sector Minas y canteras, con un salto de 9,8% anual, como el de mayor dinamismo del mes, seguido por Agricultura y ganadería (7,4%), Construcción (3,5%) e Intermediación financiera (3,2%).
Según el informe, el impulso en minería sigue explicado casi en su totalidad por Vaca Muerta, que “mes a mes marca récords productivos en la extracción de petróleo y gas”. Acumula así una suba del 7,1% en el primer semestre.
Por su parte, el sector agropecuario alcanzó un alza del 7,5% en los primeros seis meses del año. La producción agrícola volvió a ser el principal impulsor, con un incremento de 9%, mientras que la ganadería continuó en terreno negativo (-1,9%), aunque con una mejora gradual respecto de los meses previos.
En tanto, la industria manufacturera tuvo un comportamiento mixto: cayó 0,3% mensual en la serie desestacionalizada, revirtiendo parte de la mejora de mayo, pero acumuló un avance de 1,4% en la comparación anual. Sectores como refinerías y metales básicos impulsaron el índice, mientras que plásticos, maquinaria y textiles se posicionaron como los rubros de menor desempeño. En lo que va del año, el sector todavía arrastra una contracción de 2,2%.
El sector de electricidad, gas y agua avanzó 2,1% interanual en junio y acumula una expansión de 3,6% en el primer semestre, traccionado principalmente por la distribución de gas. En el segmento eléctrico, CAMMESA informó que la generación de junio fue 1,1% inferior a la de igual mes del año anterior.
Qué se viene para los próximos meses
En este contexto, la consultora estimó para el segundo trimestre del año “un avance de la actividad de 1,1%” en comparación con el primer trimestre.
“En términos anuales ya estamos afianzados en cifras positivas, con todos los sectores registrando crecimiento anual, con la sola excepción de Administración pública y defensa”, señalaron los analistas.
De cara a los próximos meses, el informe anticipó que se mantendrá “una suave tendencia positiva de la actividad”, con los sectores más dinámicos liderando el impulso y los rezagados —industria y comercio— mostrando “poco a poco mejores números, en la medida en que el consumo interno refleje una recuperación sostenida”.
















