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En un año en el que el oro volvió a consolidarse como uno de los principales activos de resguardo de valor del mundo, Prosegur eligió a la Argentina para lanzar una plataforma que permite comprar ese metal tokenizado y respaldado al 100% por lingotes físicos, con la expectativa de captar a un ahorrista acostumbrado a buscar cobertura frente a la inflación y la volatilidad financiera.

El lanzamiento se produce después de que el oro alcanzara máximos históricos superiores a los u$s 5.000 por onza durante este año. Aunque luego corrigió parte de esa suba y hoy opera cerca de los u$s 4.000, los analistas coinciden en que el metal sigue siendo uno de los activos favoritos para preservar valor, impulsado por las compras de bancos centrales, la incertidumbre geopolítica y la necesidad de diversificar las carteras.

Con ese telón de fondo, Prosegur Crypto presentó Prosegur Digital Gold, una plataforma que permite invertir desde el equivalente a un gramo de oro mediante tokens registrados en blockchain. Cada token está respaldado por oro físico de máxima pureza almacenado en bóvedas de la empresa en Madrid, por lo que el inversor obtiene exposición directa al precio internacional del metal sin tener que comprar, trasladar o custodiar un lingote.

“El oro ha sido siempre una reserva de valor, pero en los últimos años tuvo una explosión en su precio por la incertidumbre geopolítica, la volatilidad del dólar y porque muchos inversores empezaron a buscar alternativas a los activos tradicionales“, explicó José Ángel Fernández Freire, director corporativo de Innovación de Prosegur Cash y CEO de Prosegur Crypto, durante la presentación del producto.

La apuesta por Argentina

La compañía asegura que el mercado argentino tiene características que lo convierten en uno de los más atractivos para este tipo de inversiones. La historia inflacionaria, la búsqueda permanente de activos de cobertura y el alto nivel de adopción de soluciones financieras digitales alimentan las expectativas de la empresa.

"Esperamos tener una acogida B2C mucho más fuerte que en España. Sabemos que Argentina es donde mejor va a funcionar“, afirmó Fernández Freire. Además, adelantó que ya mantienen conversaciones con bancos, ALyCs, fintech y billeteras digitales para distribuir el producto a través de esas plataformas y ampliar su alcance entre los inversores minoristas.

La plataforma estará disponible inicialmente a través del sitio web de la compañía, desde donde los usuarios podrán comprar, seguir la evolución del precio del oro y vender sus posiciones utilizando una tarjeta de débito. El monto mínimo de inversión será el equivalente al valor de un gramo de oro.

Cómo funciona el oro tokenizado

El sistema desarrollado por Prosegur convierte cada lingote físico en miles de representaciones digitales. La empresa compra el oro, lo almacena en sus bóvedas y emite los tokens mediante tecnología blockchain. Cada uno representa un gramo de oro físico certificado, cuya trazabilidad puede seguirse digitalmente.

Según explicó la compañía, la tokenización permite eliminar una de las principales barreras para invertir en oro físico: el costo de comprar pequeñas cantidades. Mientras un lingote de un gramo puede tener un sobreprecio de entre 45% y 50% respecto del valor proporcional de un lingote de un kilo por los costos de refinado, el sistema digital permite fraccionar un mismo lingote sin incurrir en esos gastos adicionales.

Otro de los diferenciales es la liquidez. Prosegur aseguró que se compromete contractualmente a recomprar los tokens en un plazo de hasta 24 horas al precio de mercado, una característica que, según la empresa, busca ofrecer mayor previsibilidad frente a la venta de oro físico tradicional.

Qué ventajas promete frente al lingote y los ETF

Durante la presentación, la empresa sostuvo que el producto busca combinar la seguridad del oro físico con la facilidad operativa de un activo digital. A diferencia de la compra de lingotes, el usuario no debe ocuparse del transporte ni de la custodia, mientras que, frente a otros instrumentos financieros vinculados al oro, como los ETF, Prosegur destacó que integra en una misma compañía la compra del metal, su almacenamiento, la emisión de los tokens y la custodia de esos activos digitales.

La compañía también señaló que el oro permanece almacenado en España, donde el oro de inversión está exento de determinados impuestos, y que los costos de custodia quedan incluidos dentro de la comisión cobrada por la plataforma. El esquema contempla una comisión del 4% al momento de la compra y del 6% cuando el inversor vende sus tenencias.

El respaldo regulatorio

Al tratarse de un producto inédito en el mercado argentino, Prosegur explicó que trabajó durante varios meses junto a la Comisión Nacional de Valores (CNV) para desarrollar el marco regulatorio necesario.

Prosegur Crypto opera como Proveedor de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) y el producto se ofrece mediante un fideicomiso especialmente autorizado para esta estructura.

“Hemos trabajado codo a codo con la CNV porque es la primera vez que se ofrece un producto como este en Argentina”, destacó Fernández Freire.

La firma adelantó, además, que ya analiza extender el modelo a otros metales como plata, platino y paladio, aunque aclaró que primero busca resolver las cuestiones fiscales que hoy diferencian al oro de inversión del resto de esos activos.