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El programa económico del Ejecutivo atraviesa una etapa de transición marcada por la tensión entre el ordenamiento fiscal y los costos recesivos. Las dudas del mercado se concentran en la salida de las restricciones cambiarias, la verdadera capacidad para acumular reservas y la postergada reactivación homogénea de la actividad.

En este escenario, el economista Luis Secco analizó el rumbo del gobierno libertario y apuntó directamente a la persistencia de las restricciones. “Era casi inimaginable pensar en un gobierno de Javier Milei que, para esta altura, mantuviera los controles que hay en el mercado cambiario”, advirtió.

“Yo estoy de acuerdo en que un peso fuerte es sinónimo de un país fuerte, con crecimiento, abierto al mundo, productivo, con leyes que hacen de los mercados lo más flexibles posible, pero esa Argentina todavía no existe”, sentenció durante una entrevista con Canal E.

Al momento de identificar el principal cuello de botella que impide el despegue, apuntó de lleno al clima de negocios. “Hay que solucionar el tema de la confianza, porque la idea de la inocencia fiscal es desahorrar para gastar”, apuntó.

Y agregó: “Me parece que hay algo mucho más primitivo que lo reglamentario y pasa por si alguien hoy en día está de acuerdo en desahorrar o endeudarse para consumir o invertir. Y es ahí donde está trabada la economía”, diagnosticó.

Esta parálisis, explicó, se agrava por un corrimiento constante en los plazos que manejan los agentes económicos para tomar decisiones.

“Lamentablemente vivimos todo 2024 y 2025 con la expectativa de que había que ver cuál era el resultado electoral de las elecciones de medio término, y ahora todos quieren esperar a ver cómo salen las elecciones de 2027, eso empezó a instalarse y se vuelve a correr el horizonte”, lamentó, asegurando que esto genera “una tensa espera donde se postergan temas importantes”.

Reservas, inflación y bimonetarismo

En paralelo, según Secco, las luces de alerta continúan sobre las metas acordadas con el FMI y la dinámica del Banco Central. Según detalló, si se toma la definición del organismo internacional, las reservas “hoy siguen siendo más bajas que las que había el año pasado”.

Y agregó: “El ritmo de compra es importante pero no te permite pensar que ya está sorteada la debilidad estructural del balance del BCRA”.

Respecto a la comunicación del Ministerio de Economía, pidió cautela y cuestionó que “el Gobierno está cayendo en algo que el mismo Milei criticaba mucho que es lo de hacer econometría con un solo dato”.

Además, al ser consultado sobre inflación, adelantó que, tras un buen promedio en mayo, junio luce más complicado por los aumentos regulados. En este sentido, vaticinó que no ve al índice de precios minoristas “cayendo sistemáticamente por debajo del 2%”.

Finalmente, desestimó la posibilidad de implementar el plan original de La Libertad Avanza para cambiar el régimen monetario. “Dejaron de lado la idea de la dolarización porque se dieron cuenta que, si hacen todo lo demás bien, el peso puede funcionar y puede subsistir. La dolarización era un atajo sin demasiado sentido”, concluyó.