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El acuerdo por la carne alivia el bolsillo pero impacta poco en la inflación

Los casi 20 puntos porcentuales que bajó la inflación durante el año pasado no convierten al Gobierno ni a su equipo económico necesariamente en exitosos. Aunque bajar 20 puntos los precios en un año de pandemia y emitiendo todo el dinero posible para poder palear la crisis debería ser motivo más que suficiente para sacar cartel de respeto.

El dilema es que un país con inflación de 35% no puede hablar de normalidad económica. Por eso, el Gobierno se cuida y no festeja a pesar de tener los números que indican que en enero la inflación estará por debajo de lo que estiman varias consultoras y analistas. Una inflación que ronde el 3% en el primer mes del año igual sigue siendo muy alta.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, dice que la inflación es multicausal. En definitiva, el ministro sabe que bajar los precios a un dígito no es una tarea sencilla.

Para que la inflación tenga un menor impacto en el bolsillo, ayer el Gobierno anunció un acuerdo con los frigoríficos y los supermercados. El mismo consiste en tener precios entre 10% y 30% menores para determinados cortes. Así lo oficializaron en Casa Rosada el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas junto a su par de Agricultura, Luis Basterra. Antes el presidente, Alberto Fernández, recibió al sector empresarial.

De la conferencia de prensa también participaron la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, y el presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), Mario Ravettino.

Los cortes, dijo Kulfas, estarán disponibles a partir de la semana que viene. Estiman que, con la medida, el 30% de los puntos de ventas del país están cubiertos.

La medida no baja la inflación. El objetivo es aliviar los bolsillos flacos de los argentinos, golpeados obviamente por una crisis de arrastre a la que se sumó el coronavirus. Pero la carne no se vende solo en supermercados. De hecho, es un sector muy atomizado con miles de carnicerías por todo el país. En definitiva por más acuerdo y buena intención, en primera instancia no llega a todos.

Sí es cierto que de los últimos intentos, parece ser el más abarcativo. Porque ni el impulsado por el ex secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, ni el impulsado por Mauricio Macri, llegaban al 30% de los puntos de venta. El acuerdo de la carne llega a más puntos que otros anteriores, pero no deja de ser un paliativo para un momento de crisis. Por eso, tampoco hay que descartar que el Gobierno busque otros acuerdos con la industria de la alimentación.

La inflación, el verdadero problema, es multicausal, como dice Guzmán y si bien se logró bajar en 2020, está lejos de ser un problema fácil de resolver.


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