

El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció este sábado que Estados Unidos e Irán están “más cerca que nunca” de alcanzar un acuerdo de paz, cuya finalización y firma electrónica está prevista para las próximas 24 horas.
“Estamos más cerca que nunca de un acuerdo de paz. Con la probable finalización prevista para las próximas 24 horas, Pakistán se prepara para la firma electrónica del acuerdo de paz inmediatamente después, seguida de conversaciones técnicas la próxima semana”, afirmó Sharif en X.
Asimismo, el mandatario paquistaní agradeció “el compromiso continuo de Estados Unidos y de la República Islámica de Irán durante el proceso de negociación”, al tiempo que expresó el reconocimiento a los aliados de la región por su respaldo, mostrando su confianza en que este pacto constituirá una paz duradera.
Este inminente avance llega después de que el propio Sharif confirmara esta misma madrugada que ya se había alcanzado un “texto definitivo y consensuado” entre Washington y Teherán.

La vía telemática confirmada por Pakistán coincide con lo adelantado este mismo sábado por el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí.
Según su versión, el acuerdo cuenta con dos partes y la primera hace referencia a la liberación de activos iraníes bloqueados en el extranjero, al levantamiento del bloqueo tanto estadounidense como iraní de Ormuz y el fin de las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano.
Mientras Araqchí reivindicó en la televisión estatal que “Irán es el ganador de la guerra”, la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, quién también confirmó que el acuerdo estaba cerca, confía en cumplir sus “objetivos principales”, reabrir el paso de Ormuz y sentar las bases para desmantelar el programa atómico iraní.
A pesar de la aparente inminencia de la firma, en las últimas horas, la armada iraní informó de un ataque a un buque que trataba de cruzar el estrecho de Ormuz “sin permiso”, mientras que Estados Unidos denunció el lanzamiento de drones por parte de Teherán en este estratégico paso por el que transitaba el 20 % del petróleo mundial antes del conflicto.















