

El mundo guarda misterios sorprendentes, y uno de ellos podría resolverse muy pronto gracias a un nuevo estudio que arrojó luz sobre la posible existencia de una inmensa reserva de agua dulce bajo el Gran Lago Salado, ubicado en el estado de Utah, Estados Unidos.
La investigación, realizada por geofísicos de la Universidad de Utah y publicada en la revista científica Scientific Reports, podría tener un impacto significativo, ya que el Gran Lago Salado es el lago de agua salada más grande del hemisferio occidental.
En los últimos años, el Gran Lago Salado perdió tanta agua que alcanzó niveles históricamente bajos. A medida que el nivel descendía, los científicos descubrieron unas elevaciones de tierra cubiertos de plantas que sobresalían del fondo del lago y que medían decenas de metros de ancho.
Ahora, los investigadores creen que estas islas podrían ser una señal de que hay agua dulce bajo tierra que asciende hasta la superficie.
Cómo fue el descubrimiento en el Gran Lago Salado
Para investigar qué había debajo de los montículos cubiertos de juncos, un equipo de geofísicos de la Universidad de Utah realizó un estudio aéreo en febrero de 2025. Para ello, utilizaron un helicóptero equipado con instrumentos electromagnéticos que permitieron analizar el subsuelo de la bahía de Farmington.
Los investigadores sobrevolaron 10 líneas de exploración que cubrieron parte de la bahía y el norte de la isla Antelope. A partir de los datos obtenidos, pudieron distinguir las zonas con agua salada de aquellas que contenían agua dulce.
El análisis permitió identificar agua dulce debajo de la capa salada superficial y estimar que los sedimentos que la contienen podrían extenderse hasta una profundidad de entre 3 y 4 kilómetros. Sin embargo, todavía es necesario investigar más para determinar el tamaño total de esta posible reserva.

“Pudimos responder a la pregunta de qué tan profundo es este posible embalse y cuál es su extensión espacial bajo el margen oriental del lago. Si se conoce la profundidad, la anchura y el espacio poroso, se puede calcular el volumen potencial de agua dulce”, dijo Michael Zhdanov, autor principal del artículo y profesor de geología y geofísica en la Universidad de Utah.
Es importante mencionar que los resultados del nuevo estudio son preliminares. Solo abarcan una pequeña sección del lago, y se necesita más investigación para confirmar el tamaño y la extensión totales de cualquier embalse situado bajo el resto del lago.
“Por eso necesitamos cartografiar todo el Gran Lago Salado. Así sabremos dónde está la superficie y dónde está el fondo”, dijo Zhdanov.
Qué encontraron los científicos sobre el agua subterránea
Uno de los hallazgos más llamativos fue que el agua dulce parece extenderse hacia el interior del lago, en lugar de permanecer únicamente en sus márgenes, como esperaban los investigadores.
Según Bill Johnson, hidrólogo y coautor del estudio, este comportamiento es inesperado porque el agua salada es más densa que el agua dulce. Por eso, los científicos suponían que la salmuera ocuparía gran parte del subsuelo bajo el lago.
Los datos también mostraron que uno de los montículos de juncos se encuentra sobre una zona donde el agua dulce podría filtrarse a través de una grieta en una capa que normalmente impide el paso del agua.
No obstante, los investigadores todavía no saben hasta dónde se extiende el depósito. Una de las posibilidades que buscan estudiar es si el agua dulce podría encontrarse debajo de una parte mucho mayor del Gran Lago Salado.

La reserva de agua dulce bajo el Gran Lago Salado podría reducir la contaminación
El posible depósito subterráneo podría tener una aplicación importante para reducir la contaminación por polvo en Utah.
En los últimos años, el descenso del nivel del Gran Lago Salado dejó expuestos unos 2.000 kilómetros cuadrados de su lecho. Estas superficies secas se convirtieron en una fuente de polvo que puede llegar a las zonas urbanas y contener metales tóxicos.
Por este motivo, los científicos quieren investigar si sería posible utilizar el agua subterránea para humedecer las zonas más afectadas y evitar que el polvo se levante y se desplace hacia las ciudades.
Sin embargo, antes de aprovechar este recurso, será necesario determinar cómo funciona el sistema de agua subterránea y qué consecuencias podría tener su extracción. Los investigadores buscan establecer si es posible reducir la contaminación sin alterar el equilibrio natural de la reserva.
Qué falta investigar sobre la reserva subterránea
El estudio representa un primer paso para conocer qué hay debajo del Gran Lago Salado, pero el área analizada abarca solo una pequeña parte del lago.
Por eso, el equipo de la Universidad de Utah busca ampliar las investigaciones para estudiar una superficie mucho mayor y determinar con más precisión la profundidad, la extensión y el volumen potencial del agua dulce.















