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No es la primera vez que la educación superior argentina se destaca a nivel internacional. Universidades como la UBA aparecen de forma recurrente entre las mejores de América Latina y mantienen presencia en los principales rankings académicos del mundo.

Sin embargo, el último informe de QS Best Student Cities 2027 amplió ese reconocimiento más allá de las instituciones y ubicó a Buenos Aires como la mejor ciudad latinoamericana para la vida universitaria.

El relevamiento, que compara más de un centenar de ciudades del mundo, analiza aspectos que van mucho más allá de la calidad educativa. Evalúa la reputación de las universidades, las oportunidades laborales para los graduados, el costo de vida, la diversidad de la comunidad estudiantil y la opinión de los propios alumnos sobre su experiencia.

En ese escenario, la capital argentina alcanzó el puesto 35 a nivel global, con una diferencia de 20 lugares respecto de Santiago de Chile.

Buenos Aires es la mejor ciudad de América Latina para la vida estudiantil

Con 80,6 puntos, Buenos Aires se convirtió nuevamente en la ciudad latinoamericana mejor posicionada del ranking QS Best Student Cities 2027.

La diferencia con su perseguidor fue amplia. Santiago de Chile, considerada otro de los grandes polos universitarios de la región, quedó en el puesto 55, veinte posiciones por detrás de la capital argentina, con 73,3 puntos.

El resultado refleja una combinación de factores. Buenos Aires cuenta con una de las mayores concentraciones de universidades de prestigio de América Latina, ofrece costos relativamente accesibles para estudiantes internacionales y mantiene una sólida reputación entre los empleadores, que valoran la formación de sus graduados.

Por qué Buenos Aires atrae a estudiantes de todo el mundo

Uno de los factores que impulsó el liderazgo de Buenos Aires fue la solidez de su ecosistema universitario. La ciudad concentra algunas de las instituciones de educación superior más prestigiosas de América Latina, entre ellas la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Universidad Católica Argentina (UCA), la Universidad Austral, la Universidad de Palermo, la UADE, la Universidad de Belgrano, la Universidad de San Andrés, la Universidad Torcuato Di Tella y el ITBA, todas incluidas en el ranking mundial de QS.

La UBA es uno de los principales pilares de ese reconocimiento. La universidad ocupa el primer puesto entre las instituciones de América Latina y se ubica en el lugar 84 del ranking mundial de QS, lo que refuerza el posicionamiento de Buenos Aires como uno de los principales centros universitarios de la región.

Pero la calidad educativa no fue el único factor que impulsó a Buenos Aires. El informe destaca que la ciudad obtuvo una de sus mejores calificaciones en el indicador de actividad empresarial, que mide cómo valoran los empleadores a los graduados universitarios. Allí alcanzó el puesto 37 a nivel mundial, una señal de que las empresas continúan considerando muy competitivos a los profesionales formados en la ciudad.

Una ciudad accesible para estudiar

Otro de los puntos fuertes de Buenos Aires es su asequibilidad, una variable que suele pesar especialmente entre los estudiantes internacionales.

Según QS, una persona puede afrontar un costo de vida relativamente bajo en comparación con otros grandes destinos universitarios. De acuerdo con estimaciones de Numbeo, los gastos mensuales rondan los u$s 455, mientras que alquilar un departamento de un ambiente en una zona céntrica demanda alrededor de u$s 308 por mes.

A eso se suma que las matrículas universitarias se ubican cerca de los u$s 3.600 anuales, valores considerablemente inferiores a los de muchos otros centros académicos internacionales.

Mucho más que una ciudad universitaria

El informe también pone el foco en la experiencia de vivir en Buenos Aires. La ciudad cuenta con 50 barrios, alrededor de 700 galerías de arte, 100 cines, 60 teatros y 10 estadios de fútbol, una oferta cultural que la posiciona entre las capitales más dinámicas de la región.

Barrios históricos como San Telmo, con su tradicional feria de antigüedades en Plaza Dorrego, o La Boca, con el colorido de Caminito y su vínculo con el tango, forman parte de los atractivos que QS considera al evaluar la experiencia estudiantil.

La diversidad también juega un papel relevante. Aproximadamente el 15% de los 237.600 estudiantes que cursan en la ciudad provienen del exterior, una proporción que contribuye a generar un ambiente universitario multicultural y a enriquecer el intercambio académico.

Por qué Santiago quedó detrás

Aunque Santiago de Chile volvió a posicionarse como la segunda mejor ciudad latinoamericana para estudiar, el informe identifica diferencias importantes respecto de Buenos Aires.

La capital chilena sobresale por su seguridad, la calidad de su infraestructura y las oportunidades laborales para los graduados. Además, su ubicación al pie de la Cordillera de los Andes y la cercanía con otros destinos sudamericanos la convierten en una ciudad especialmente atractiva para estudiantes extranjeros.

También obtuvo una alta puntuación en el indicador de actividad empresarial, impulsada por el prestigio de universidades como la Pontificia Universidad Católica de Chile y por un mercado laboral dinámico, especialmente en sectores como servicios, minería, agricultura y recursos naturales.

Sin embargo, QS señala que Buenos Aires logró una mejor combinación entre prestigio universitario, diversidad estudiantil, experiencia académica y costo de vida, factores que le permitieron sacar una ventaja de 20 posiciones en el ranking regional.

La mejor ciudad del mundo para estudiar

Si el liderazgo latinoamericano quedó en manos de Buenos Aires, el primer puesto mundial fue para Seúl, que obtuvo el puntaje máximo y desplazó al resto de las grandes capitales universitarias.

QS destaca que la capital de Corea del Sur reúne una combinación difícil de igualar: universidades de excelencia, una intensa vida cultural, elevados niveles de seguridad y un mercado laboral muy atractivo para los graduados.

La ciudad también sobresale por su oferta fuera del aula. Sus 115 museos, los mercados tradicionales, los templos budistas, los parques urbanos y una vida nocturna que prácticamente no se detiene forman parte de los atributos que explican su liderazgo.

A ello se suma una comunidad estudiantil internacional que valora especialmente la diversidad cultural, la facilidad para desplazarse y la sensación de seguridad que ofrece una de las metrópolis más grandes de Asia.