La aceleración en las compras de divisas por parte del Banco Central comienza a consolidarse como una de las principales características del actual esquema macroeconómico.

En un contexto de desaceleración de la inflación y con una mayor estabilidad cambiaria, la autoridad monetaria ya acumula adquisiciones por más de USD 11.500 millones en lo que va de 2026.

El mecanismo consiste en emitir pesos para comprar dólares en el mercado oficial, mientras que posteriormente el Tesoro retira parte de esa liquidez mediante sus licitaciones de deuda, que hasta ahora mantienen un nivel de refinanciamiento superior al 100%.

Hacia adelante, el foco del mercado estará puesto en la capacidad del Tesoro para seguir absorbiendo esos pesos sin generar tensiones monetarias.

Para ello será clave que la demanda por instrumentos en moneda local continúe firme, evitando que el excedente de liquidez permanezca en circulación.

En ese escenario, la evolución de la actividad económica cobrará mayor relevancia: una desaceleración podría afectar la recaudación tributaria, poner presión sobre el equilibrio fiscal y moderar la demanda de dinero, tres factores que serán determinantes para evaluar la sostenibilidad del actual esquema de acumulación de reservas.

Conversamos sobre la actualidad macro y oportunidades de inversión con Isabel Botta, Product Manager de Balanz y con Joaquin Álvarez, CEO de Fincoach.