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En un contexto en el que muchos inversores buscan alternativas para dolarizar sus ahorros y generar una renta fija, las Obligaciones Negociables aparecen como una de las mejores opciones. Se trata de deuda emitida por empresas que permite al inversor prestarles dinero a cambio del pago de intereses y de la devolución del capital en una fecha determinada.
La oferta actual es amplia y permite elegir entre compañías, plazos y niveles de riesgo diferentes. Sin embargo, después de la fuerte compresión de rendimientos que atravesó el mercado, encontrar una ON atractiva ya no consiste simplemente en elegir la que ofrece el cupón más alto.
En diálogo con El Cronista, Nicolás Parreira, asesor financiero y Director financiero de Grupo Sigma, explicó por qué las ONs continúan siendo una alternativa interesante, qué empresas recomienda mirar según el perfil de cada inversor y cuáles son los números que hay que analizar antes de tomar una decisión.
¿Es un buen momento para invertir en ONs?
Para Parreira, sí continúa siendo un buen momento para analizar Obligaciones Negociables, especialmente para quienes buscan tener una parte de su cartera dolarizada y obtener una renta previsible sin asumir directamente riesgo soberano.

El especialista destacó que actualmente existe una amplia variedad de ONs, con diferentes perfiles de riesgo y vencimientos. Dentro del segmento de mayor calidad aparecen emisiones de YPF, Pan American Energy, Pampa Energía, Tecpetrol, Pluspetrol, Vista y Telecom, entre otras compañías con buenas calificaciones crediticias.
En cuanto a los rendimientos, Parreira señaló que las Tasas Internas de Retorno (TIR) se ubican, en muchos casos, entre aproximadamente 4% y 7% anual en dólares, aunque el resultado depende tanto del emisor como del vencimiento de cada emisión.
De todos modos, advirtió que el mercado ya registró una fuerte baja en los rendimientos, por lo que hoy es clave ser más selectivo. “La oportunidad sigue existiendo, pero ahora exige más selección”, sostuvo.
Qué ONs mirar hoy según el perfil del inversor
Parreira recomienda invertir en Obligaciones Negociables “a inversores conservadores y moderados que quieran generar flujo en dólares y que comprendan que están asumiendo riesgo corporativo”, señaló.
Para los perfiles conservadores, Parreira prioriza empresas grandes y con buenas calificaciones crediticias. Entre las compañías que recomienda mirar aparecen YPF, Pampa Energía, Pan American Energy y Tecpetrol, además de algunos emisores corporativos con calificación AAA a nivel local.

En el caso de los perfiles moderados, el especialista considera que se puede asumir una mayor duración y buscar rendimientos algo más altos. En ese segmento suma a Vista Energy, Pluspetrol y Telecom, cuyas emisiones pueden mostrar TIR de entre 5,5% y 7%, según el plazo y la emisión elegida.
Para inversores más agresivos también existen ONs con rendimientos del 8%, 9% o incluso superiores. Sin embargo, Parreira remarca que esa tasa adicional no aparece sin motivo. “Ahí hay que entender que ese rendimiento adicional no es gratis: el mercado está incorporando un riesgo crediticio mayor”, explicó.
Dentro de este segmento menciona emisiones de CGC, MSU Energy y MSU Green, que presentan TIR elevadas pero también calificaciones inferiores frente a los emisores de mayor calidad.
Los cuatro números que hay que mirar antes de comprar una ON
Antes de invertir en Obligaciones Negociables, Parreira recomienda analizar cuatro datos fundamentales que deberían formar parte del análisis:
1. La TIR
La primera variable es la Tasa Interna de Retorno, que permite conocer cuál es el rendimiento que ofrece actualmente la ON si se compra al precio de mercado y se mantiene hasta el vencimiento.
Además, es una herramienta útil para comparar diferentes emisiones y alternativas de inversión.

2. La paridad o precio
La paridad indica cuánto está pagando el inversor respecto del valor nominal del bono.
Según explicó el especialista, muchas ONs cotizan actualmente por encima de 100 dólares cada 100 dólares de valor nominal, lo que reduce la rentabilidad efectiva. “No hay que confundir cupón con rentabilidad”, remarcó.
3. El riesgo crediticio
El tercer punto es la calificación crediticia y la capacidad financiera de la empresa.
No alcanza con saber cuánto paga una ON, sino que también hay que analizar si la compañía tiene capacidad para devolver el capital y afrontar los intereses.
Para ello, Parreira recomienda mirar la generación de caja, el nivel de deuda, los vencimientos y la capacidad de pago de intereses.
“Una TIR alta por sí sola no es una ventaja: muchas veces es justamente la señal de que el mercado está percibiendo un riesgo mayor”, explicó.
4. La duración
El cuarto dato es la duration, que permite medir qué tan sensible es el precio de la ON frente a los movimientos de las tasas de interés.
“Una ON que vence en 2029 no tiene el mismo riesgo de precio que una que vence en 2037. Cuanto mayor es la duration, mayor sensibilidad tiene frente a movimientos de tasas y del mercado”, indicó.
Cuáles son los principales riesgos de invertir en ONs
Aunque se trata de instrumentos de renta fija, las Obligaciones Negociables no están exentas de riesgos. El principal es que la empresa tenga dificultades para pagar los intereses o devolver el capital. Por eso, el análisis de la compañía y su calificación crediticia son aspectos centrales.

A esto se suma el riesgo de tasa. Si las tasas internacionales suben, especialmente en Estados Unidos, una ON de duration larga puede perder valor en el mercado secundario incluso si la empresa continúa siendo solvente. Este punto cobra relevancia porque el mercado sigue muy atento a la política monetaria de la Reserva Federal.
Otro factor a considerar es la liquidez. Algunas ONs tienen poca negociación en el mercado secundario. En consecuencia, si el inversor necesita vender antes del vencimiento, puede encontrarse con pocos compradores y verse obligado a aceptar un precio desfavorable.
También el especialista advirtió sobre el riesgo de concentración. Tener varias ONs no garantiza una verdadera diversificación si todas pertenecen al mismo sector económico.
“Además, aunque sean obligaciones corporativas, siguen estando expuestas al contexto argentino, regulaciones, tipo de cambio y condiciones financieras locales”, concluyó Parreira.
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