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Después de un primer semestre marcado por la recuperación de los bonos soberanos argentinos, la City empieza a mirar otro segmento del mercado.
Con buena parte de la mejora de la deuda pública ya incorporada en los precios y spreads cada vez más ajustados, los analistas creen que la próxima oportunidad pasa por las Obligaciones Negociables (ON) de las grandes empresas.
La estrategia no responde únicamente a una búsqueda de mayores rendimientos. También refleja un cambio de enfoque.
En lugar de apostar a una nueva compresión del riesgo país, los inversores buscan compañías con ingresos dolarizados, balances sólidos y capacidad de seguir reduciendo deuda mientras pagan cupones cercanos al 7% anual en dólares.
La coincidencia no es menor. Mientras Allaria, en la City, publicó una cartera recomendada de créditos corporativos argentinos, Bank of America (BofA) llegó prácticamente a la misma conclusión desde una perspectiva global: en esta etapa del ciclo el negocio ya no está en comprar riesgo indiscriminadamente, sino en seleccionar emisores de calidad que permitan capturar el carry.

El foco ya no está en el precio, sino en el rendimiento
En su estrategia para la segunda mitad del año, Bank of America sostiene que los spreads de los bonos corporativos de mercados emergentes se encuentran cerca de mínimos históricos y ofrecen poco margen para seguir comprimiéndose.
Por ese motivo, considera que el principal motor de retorno dejó de ser la suba del precio de los bonos y pasó a ser el rendimiento corriente que generan sus cupones. En otras palabras, el carry vuelve a ocupar el centro de la estrategia de inversión.
El banco estadounidense proyecta un retorno total del 9% para los bonos corporativos high yield de mercados emergentes durante 2026, más del doble del 4,3% esperado para los créditos investment grade.
América Latina aparece como la región favorita, con un rendimiento estimado de 10,6%, gracias a sus mayores tasas y a la expectativa de una nueva compresión selectiva de spreads.
Allaria elige cuatro nombres
Esa visión global encuentra un correlato directo en el mercado argentino.
En su último informe de renta fija corporativa, Allaria recomienda concentrar las inversiones en cuatro emisores:
- Vista Energy,
- Pampa Energía,
- Tecpetrol
- YPF, todos pertenecientes al sector energético y con una elevada generación de ingresos en dólares.
La principal recomendación bajo legislación de Nueva York es la ON VSCVO de Vista Energy, con vencimiento en junio de 2033 y un rendimiento cercano al 6,4% anual.
La sociedad de Bolsa destaca que el 64% de los ingresos de Vista proviene de exportaciones y que toda su producción se vende a precios de exportación.
Además, proyecta un crecimiento del 32% en la producción durante los próximos tres años y un aumento del EBITDA cercano al 90%, mientras el apalancamiento caería desde 1,7 veces EBITDA hasta apenas una vez.
La segunda apuesta es MGCOO, la ON de Pampa Energía con vencimiento en diciembre de 2034, cuyo rendimiento ronda el 7,1% anual.
Allaria fundamenta esa recomendación en la expansión del desarrollo de shale oil en Rincón de Aranda, donde la producción pasaría de 25.000 a 45.000 barriles diarios durante el primer semestre de 2027.
El informe también resalta un apalancamiento moderado de 1,5 veces EBITDA y proyecta un crecimiento operativo superior al 80% en los próximos tres años.
La tercera elección es TTCDO, de Tecpetrol, que ofrece un rendimiento del 6,7% anual. En este caso, Allaria destaca la estabilidad del negocio: el 59% de las ventas proviene del gas, el 41% del petróleo y cerca del 80% de la producción se destina al mercado interno.
La cuarta recomendación corresponde a YM34O, de YPF, con vencimiento en enero de 2034 y un rendimiento cercano al 6,9%. Según el informe, la compañía mantiene una base de ingresos diversificada entre combustibles líquidos, gas natural y exportaciones de crudo.

Wall Street coincide, aunque con un enfoque más selectivo
Bank of America llega prácticamente a las mismas conclusiones, aunque desde una mirada regional.
El banco considera que la Argentina continúa siendo el mercado corporativo con mayor carry de América Latina, pero advierte que ya no conviene comprar cualquier crédito argentino.
La recomendación es priorizar empresas con flujos en moneda dura, reducción visible del endeudamiento y catalizadores operativos concretos, dejando en un segundo plano la apuesta general por el riesgo país.
Dentro de esa estrategia aparecen prácticamente los mismos nombres que recomienda Allaria.
YPF sigue siendo la principal expresión de la historia de crecimiento de Vaca Muerta gracias al fortalecimiento del negocio upstream y la expansión esperada de la producción. Pampa Energía y Transportadora de Gas del Sur también integran la lista de favoritos por la combinación entre generación de caja, crecimiento y disciplina financiera.
A ellas se suma MSU Energy, que ofrece elevados rendimientos acompañados por una mejora gradual del apalancamiento.
Qué tienen en común las favoritas
Más allá de los nombres, ambos informes destacan un mismo patrón.
Se trata de empresas con balances robustos, bajo nivel de endeudamiento, ingresos mayoritariamente dolarizados y fuerte exposición al desarrollo energético argentino.
Los ratios de cobertura elaborados por Allaria muestran que Vista, Pampa e YPF presentan niveles de deuda financiera neta cercanos a una vez EBITDA proyectado para 2026, además de una elevada capacidad para afrontar el pago de intereses. TGS e YPF Luz también aparecen entre las compañías con mejores indicadores financieros del universo corporativo argentino.
Para Bank of America, justamente esa combinación de desapalancamiento, generación de flujo de caja y crecimiento operativo es la que permitirá que estos bonos sigan ofreciendo buenos retornos aun cuando los spreads de crédito ya no tengan demasiado recorrido para seguir bajando
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