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El mercado de deuda corporativa argentino atraviesa uno de sus momentos de mayor dinamismo de los últimos años, pero el crecimiento tiene un claro protagonista: el sector energético.
Petroleras, distribuidoras, generadoras y empresas vinculadas a Vaca Muerta concentraron más de la mitad de todas las Obligaciones Negociables (ON) emitidas durante el primer semestre de 2026, consolidándose como el principal destino del financiamiento privado.
Así surge del informe semestral elaborado por RICSA, que muestra que entre enero y junio las empresas colocaron ON por u$s 9.632 millones, un crecimiento del 8% respecto del mismo período de 2025, mediante 169 series emitidas.
Sin embargo, detrás de ese crecimiento aparece una fuerte concentración: el 55,1% del volumen colocado correspondió al sector energético, equivalente a u$s 5.307 millones.

Energía domina el mercado
La magnitud del liderazgo energético queda todavía más clara cuando se analiza la cantidad de emisiones.
Mientras el mercado total registró 169 series, el sector energético explicó apenas 24 colocaciones, es decir, alrededor del 14% del total, pero concentró más de la mitad del dinero captado. Esto refleja operaciones de mayor tamaño y empresas con una elevada capacidad para acceder al mercado de capitales.
Según el relevamiento, el mercado primario ganó velocidad durante el segundo trimestre. Luego de colocar u$s 3956 millones entre enero y marzo, el volumen escaló hasta u$s 5676 millones entre abril y junio, un salto del 43%.
Dentro del sector energético la aceleración fue todavía más marcada. El financiamiento pasó de u$s 1848 millones en el primer trimestre a u$s 3459 millones en el segundo, lo que representa un crecimiento del 87% en apenas tres meses.

Los grandes jugadores concentran las emisiones
RICSA identifica una elevada concentración entre las compañías que lideraron las colocaciones.
YPF encabezó el ranking con emisiones por u$s 833 millones, seguida por Pampa Energía con u$s 700 millones, Edenor con u$s 640 millones, Pluspetrol con u$s 617 millones y Vista Energy con u$s 500 millones.
En conjunto, estos cinco emisores explicaron el 62% del volumen colocado por el sector energético, mientras que los diez principales concentraron el 90,8% de todas las emisiones del segmento.
Más aún, solo YPF, Pampa Energía y Edenor representaron el 41% del financiamiento obtenido en todo el mercado de ON durante el semestre, una señal del peso que tienen las compañías energéticas dentro del mercado de capitales argentino.
Para inversores: financiamiento en dólares y plazos largos
Otra característica distintiva del semestre fue la fuerte dolarización de las emisiones.
El informe señala que el 99,4% del financiamiento del sector energético se realizó en dólares, un comportamiento consistente con empresas cuyos ingresos provienen de exportaciones o de actividades vinculadas al negocio hidrocarburífero.
Además, las compañías lograron extender significativamente los vencimientos de su deuda.
Vista Energy emitió obligaciones negociables con un plazo promedio de 146,1 meses, mientras que Pampa Energía alcanzó 139,8 meses, ambos superiores a los once años.

El mercado ya diferencia el riesgo entre empresas
Uno de los puntos más relevantes del estudio es el cambio que comenzó a mostrar el mercado en la forma de valorar el riesgo crediticio.
Las tasas obtenidas por las compañías oscilaron entre 5% y 12% anual en dólares, generando un spread cercano a 640 puntos básicos entre los emisores considerados de mayor calidad crediticia y aquellos con mayor percepción de riesgo.
Pampa Energía consiguió financiarse al 5% anual, mientras que CGC tuvo que pagar hasta 12% para acceder al mercado. Entre ambos extremos se ubicó la mayor parte de las emisiones, con tasas de referencia de entre 8% y 10% anual.
Para RICSA, esta dispersión refleja una “discriminación crediticia cada vez más activa”, donde los inversores ya no evalúan únicamente el sector al que pertenece una empresa, sino también la fortaleza específica de cada balance y su capacidad de repago.

La tasa ya no depende del plazo
Otra conclusión que destaca el informe es que el costo del financiamiento dejó de estar determinado principalmente por la duración de la deuda.
Mientras Vista Energy y Pampa Energía lograron colocar bonos a más de diez años pagando alrededor del 8% anual, compañías como Crown Point y CGC convalidaron tasas de entre 11% y 12% para emisiones con vencimientos de apenas dos o tres años.
En otras palabras, el mercado comienza a construir una verdadera curva de crédito corporativa, donde el perfil financiero de cada empresa pesa más que la duración del bono.
Un mercado cada vez más sofisticado
El relevamiento de RICSA muestra que el mercado argentino de deuda privada no solo continúa expandiéndose, sino que también gana profundidad.
La mayor presencia del sector energético, la creciente diferenciación entre emisores y la posibilidad de conseguir financiamiento de largo plazo indican una evolución hacia un mercado más sofisticado, en el que los inversores asignan el capital con mayor precisión según el riesgo de cada compañía.
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