El Tesoro retira pesos del sistema con las licitaciones de deuda. Las tasas en pesos se ven amenazadas, aunque el BCRA inyecta pesos de las compras de dólares, compensando la postura restrictiva del Tesoro.
Qué esperan los analistas para la tasa y cuáles son los bonos que comienzan a ser protagonistas.
Rollover de 183% y sacando pesos
En la última licitación de deuda en pesos, el Tesoro alcanzó un roll over del 183% por lo que, con la liquidación de la misma, el equipo económico termino retirando pesos de la economía.
En concreto, el Tesoro colocó deuda por $5,44 billones ante vencimientos por $2,97 billones, y así absorbió unos $2,47 billones.
Con dichos pesos yendo a las arcas del Tesoro, sus depósitos en pesos en el BCRA subieron unos $8,30 billones.
Por lo tanto, ante menos pesos en el sistema, el riesgo radica en que la tasa de interés se tense y suba.
Esto representa un riesgo para los bonos ya que si sube la tasa, el precio de los mismos generalmente tiende a caer, siendo una amenaza para la deuda en moneda local.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI), remarcaron que de cara a las próximas jornadas será clave seguir de cerca esta semana es la evolución de las curvas luego de que el Tesoro absorbiera $2,46 billones de liquidez tras alcanzar un rollover de 1,83x en la última subasta.
“La operación del tesoro en la última licitación dejó un menor colchón de liquidez en el sistema, lo que podría trasladarse a las tasas de corto plazo. Antes de la liquidación estimábamos que los bancos mantenían $3,66 billones colocados en repos a un día con el BCRA, un monto suficiente para absorber la salida de pesos asociada a la licitación. Tras la liquidación del viernes, ese stock se redujo a $2,2 billones”, dijeron.
Durante la última semana, las tasas nominales mostraron una baja, mientras que los rendimientos reales se mantuvieron relativamente estables en el tramo más corto de la curva.
Las LECAP y los BONCAP con vencimientos cercanos volvieron a ofrecer tasas efectivas mensuales inferiores al 1,8%, aunque los rendimientos aumentan a medida que se extienden los plazos.
En particular, los BONCAP con vencimiento en 2027 registraron subas de tasas.
Al mismo tiempo, continuó la volatilidad en los rendimientos de corto plazo, tanto en los títulos públicos como en las cauciones y operaciones de REPO. Tras la liquidación de la última licitación, el volumen negociado cayó con fuerza.
Sin embargo, todavía no está claro qué explicó el fuerte aumento de las operaciones del 14 de julio, ya que tampoco se observaron movimientos en las cuentas del Ministerio de Economía que indiquen compras de bonos.
Otro dato relevante fue la tasa de REPO, que volvió a subir hasta ubicarse cerca del 20,5% anual.
En esa línea, desde PPI agregaron que, si bien el sistema aún conserva cierto margen de liquidez, se observa un leve rebote en las tasas cortas el viernes.
“La tasa de caución promedio ponderada de A3 pasó de 20,7% a 21,1% TNA. En este contexto, será relevante seguir de cerca la evolución de las tasas de corto plazo y el nivel de liquidez disponible en el sistema durante las próximas ruedas. De momento, para las estrategias en pesos, no modificamos nuestra idea de mantenernos cortos en la curva CER”, comentaron desde PPI.

Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, tampoco ve presiones alcistas en las tasas de interés.
“En relación al financiamiento neto obtenido tras la última licitación, se trata de una señal restrictiva ya que equivale a 1,5x la emisión vinculada a las compras de divisas del BCRA desde que liquidó la última licitación, las cuales aceleraron con mucha fuerza esta semana. De todas formas, no esperamos que la absorción tenga gran impacto sobre las tasas overnight ya que equivale al 58% de lo que tomó el jueves el BCRA en la rueda REPO (estimamos $4,27 billones)”, detalló Yarde Buller.
Desde One 618 estiman que, tras la licitación de deuda, el retiro de pesos deberá verse compensado por operaciones de bonos del BCRA y subas de tasas de interés.
“En la última licitación, el rollover fue de 183%, retirando $2,4 billones del sistema. Si se repite el patrón, el impacto sobre la liquidez debería verse compensado posteriormente con operaciones de mercado abierto del BCRA. Nuestro escenario base prevé una suba moderada de tasas durante el tercer trimestre, aunque este giro sugiere que el gobierno ya no está dispuesto a convalidar una elevada volatilidad de las tasas de interés, por lo que vemos poco probables subas abruptas”, dijeron.
Más dólares y más pesos
Del otro lado, el hecho de que el BCRA emita pesos para comprar dólares es lo que permite mantener cierta calma en las tasas en moneda local.
El BCRA aceleró el ritmo de compras de divisas, superando los u$s 1100 millones en lo que va del mes y llevando al promedio diario a más de u$s 280 millones.
Por lo tanto, para comprar dichas divisas el Central debe emitir pesos, inyectando liquidez que luego es absorbida por el tesoro en las licitaciones.
En base a ello, las tasas de interés podrían mantenerse estables a pesar del rollover de más de 180% en la ultima licitación.
Por su parte, los analistas de Max Capital no esperan un gran impacto sobre las tasas de interés debido a que el sistema mantiene un nivel alto de liquidez, combinado con las emisiones de pesos para las compras de divisas.
“Si bien el Gobierno alcanzó un rollover superior al 100%, lo que en una primera lectura podría interpretarse como un factor contractivo para la liquidez, estimamos que el sistema aún conserva un colchón suficiente para evitar sobresaltos en las tasas. Además, las compras diarias de dólares del BCRA en el MULC seguirán aportando pesos al mercado, reduciendo gradualmente la probabilidad de observar momentos de volatilidad”, detallaron.

Buscando bonos más largos
Otro tema central detrás de las colocaciones de la última licitación es que el equipo económico siguió aplicando la estrategia de colocar a plazos más largos en los bonos en pesos.
El 44% del monto adjudicado se concentró en el instrumento más corto del menú, la LECAP de noviembre, mientras que el 56% restante se destinó a instrumentos de mayor duration.
De esta manera, el plazo promedio de colocación se ubicó en 358 días, reflejando que Finanzas continúa profundizando su estrategia de extender la duration del stock de deuda en pesos.
Así, el Tesoro logró alargar la vida promedio de su deuda, reduciendo la presión de refinanciamiento en el corto plazo y consolidando un perfil de vencimientos más gradual.
De hecho, actualmente cerca del 40% del total de la deuda en pesos vence en una fecha posterior a las elecciones presidenciales de 2027.

Rodrigo Benítez, economista jefe de Grupo ST, coincide en que el Tesoro viene trabajando ya desde el año pasado en extender la duration de la deuda en pesos.
Según explicó Benítez, el primer objetivo fue dejar liberado el trimestre central del proceso electoral.
“Ya desde principios de este año se notó un esfuerzo por colocar pesos con vencimiento desde diciembre de 2027 en adelante”, indicó.
En esa línea, Benítez explicó que las opciones elegidas fueron cambiando y que si bien los CER fueron la primera opción, ello representaba un riesgo para los bancos y por ello surgió los bonos duales CER-TAMAR.
“Hay ya hay $20 billones colocados en bonos duales CER-TAMAR. A esos $20 billones de Duales, hay que considerar los $80 billones de deuda CER que ya vence después de las elecciones. En las otras dos cláusulas de ajuste (Tasa fija y Dollar Linked) el volumen de colocaciones largas es irrelevante, de hecho, es cero para tasa fija y $2,3 billones para dollar linked”, indicó.
Inversiones en pesos
Las tasas de bonos en pesos se muestran ajustadas.
Las Lecap de la curva operan con tasas nominales anuales (TNA) de entre 22% y 25%, con una pendiente levemente ascendente a medida que se extiende el plazo.
Los vencimientos más cortos, entre julio y agosto de 2026, rinden alrededor de 22% anual, mientras que las letras que vencen entre septiembre y noviembre de 2026 ofrecen tasas de entre 23,2% y 23,9%.
En el tramo más largo de la curva, las Lecap con vencimientos entre abril y junio de 2027 elevan sus rendimientos hasta un rango de 24,4% a 25,1% TNA. La pendiente positiva de la curva refleja que el mercado continúa exigiendo un mayor retorno para inmovilizar pesos durante un período más prolongado, aunque el incremento de tasas es gradual y no muestra una prima excesiva por plazo.
Por su parte, los bonos ajustados por CER muestran una curva de rendimientos reales creciente.
En el tramo más corto, los títulos con vencimiento entre julio y octubre de 2026 operan con tasas reales de entre -5,7% y 1,4%, mientras que los instrumentos que vencen hacia fines de ese año ya ofrecen retornos cercanos al 2% y 2,5% sobre la inflación.
A partir de 2027, las tasas reales se ubican mayormente entre 3,5% y 6,8%, reflejando un mayor premio por extender la duración.
En los plazos más largos, la curva continúa empinándose. Los Boncer con vencimientos entre 2028 y 2031 rinden aproximadamente entre 7,7% y 8,3% real anual, mientras que los bonos CER de muy largo plazo, como el Discount (DICP), el PARP y el CUAP, ofrecen tasas reales cercanas al 8% anual, evidenciando que el mercado sigue exigiendo retornos elevados para mantener exposición a deuda indexada por inflación de larga duración.

Dado que el Tesoro alarga duration en las colocaciones, la clave pasa también por determinar si conviene posicionarse en títulos largos en las carteas de inversión en pesos.
En cuanto a las inversiones en pesos, los analistas de Research Marva indicaron que, en línea con el alargamiento de plazos que viene impulsando el Tesoro, ello también abre espacio para extender duration de manera selectiva en las carteras en pesos.
“Dentro de los bonos con vencimientos posteriores a las elecciones, priorizamos aquellos que ofrecen una prima atractiva y permiten capturar una eventual compresión de tasas”, dijeron.
En esa línea, remarcaron que, si el programa económico continúa consolidando el proceso de desinflación, tanto las tasas nominales como las reales deberían tender a comprimir, favoreciendo especialmente a los tramos medio y largo de la curva, viendo mayor potencial en los CER.
“Dentro de la curva CER vemos mayor atractivo en el TZXS8 por su relación riesgo-retorno, con un rendimiento de 7,9% real y una duration de 2,2 años. En contraste, el tramo corto ya luce más exigente: hasta junio de 2027, los rendimientos se ubican por debajo de 4% real, lo que deja un margen más acotado para una compresión adicional. de Fernando Menéndez, nuestro analista de renta fija soberana”, detallaron.
¿Atractivo en los duales?
Uno de los bonos más buscados en el mercado de deuda en pesos son los bonos duales CER-TAMAR y los cuales han sido el instrumento clave que les permitió extender duration en las colocaciones en pesos.
Al posicionarse en esta clase de bonos, el inversor debe asumir riesgo de durtaion ya que el plazo de vencimiento es largo.
En conjunto, la curva de bonos duales se extiende desde junio de 2028 hasta junio de 2030, ofreciendo vencimientos semestrales aproximadamente cada seis meses. Estos instrumentos permiten al inversor obtener el mejor rendimiento entre las dos variables de ajuste establecidas en el bono, lo que les brinda una cobertura adicional frente a distintos escenarios macroeconómicos.
Los bonos duales ajustados por CER presentan rendimientos reales algo más moderados, aunque también con una pendiente ascendente.
Los títulos con vencimientos entre 2028 y 2030 operan con tasas reales de entre 4,5% y 5,9% anual, ofreciendo una alternativa intermedia para los inversores que buscan cobertura frente a la inflación, pero con un rendimiento inferior al de los Boncer tradicionales de plazos equivalentes.

Agustín Helou, trader de Portfolio Investments, se inclina también por los bonos duales CER-TAMAR
“Si bien creemos que no es el momento ideal para armar una cartera en pesos, preferimos CER-TAMAR por sobre tasa fija. No porque no creamos que la inflación va a desacelerar, sino porque las implícitas nos parecen un poco bajas. En cuanto al plazo, ello dependerá del tipo de inversor y lo que esté dispuesto a asumir. No vemos un desarbitraje o una oportunidad muy diferencial en base al tramo que se elija”, indicó.
Finalmente, y con respecto a las inversiones, Benítez entiende que los bonos Duales son muy atractivos, pero son para aquellos inversores que tienen un horizonte de inversión largo y que puedan capturar así niveles de tasa real de interés más altas que las actuales.
“Como siempre sucede en inversiones, las recomendaciones no son iguales para todos los inversores, dependen mucho de las necesidades de cada cliente”, afirmó.
















