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La creciente morosidad de familias y empresas es un problema con el cual el sistema financiero argentino viene lidiando desde fines del año pasado, y que, a pesar de las medidas de los bancos y fintech, no decae en intensidad.
Pero si sirviera de consuelo, la cuestión no es exclusiva de la Argentina sino que los bancos y financistas del conjunto de la región latinoamericana están afectados por la irregularidad del crédito empujada por cierto deterioro de las variables macroeconómicas. No en todos los países las mismas.
Así lo estableció la calificadora de riesgo Moody’s, que en un informe planteó la situación, con foco en nuestro país. “Los problemas relacionados con la calidad de los activos están aumentando en los bancos latinoamericanos, ya que el deterioro de las condiciones macroeconómicas, la inflación persistente y la evolución de la dinámica crediticia están erosionando la capacidad de pago de los prestatarios luego de tres años de fuerte crecimiento del crédito, según un informe de Moody’s.
Situación argentina
“En la Argentina, los préstamos morosos al consumo están aumentando marcadamente tras una expansión del crédito luego de años de restricciones”, señala Moody’s.
“Los recientes incumplimientos de grandes empresas en Brasil y el aumento de los niveles de préstamos dudosos en las carteras minoristas y de pymes en Brasil y la Argentina también se encuentran entre los factores detrás de la contracción del crédito”, plantea la calificadora de riesgos.
Para Moody’s, el “rápido crecimiento del crédito al consumo no garantizado ha hecho que la carga de la deuda supere la capacidad de pago”.
“La Argentina ha registrado el mayor deterioro, dado que los préstamos morosos de los hogares han alcanzado su nivel más alto en más de dos décadas a medida que las tasas de interés reales se volvieron positivas y la renta disponible se debilitó”, reseñó la firma para explicar el proceso que, de acuerdo con los bancos impactó fundamentalmente en la última parte del año pasado.
Impacto en las pymes
“En la Argentina, los préstamos dudosos de las pymes aumentaron considerablemente al reanudarse el crecimiento del crédito en un contexto de tasas de interés elevadas y volátiles y un menor deterioro de la deuda a causa de la inflación”, plantea la agencia.
“Los préstamos morosos corporativos alcanzaron el 33% en mayo de 2026, aunque tasas de interés más bajas podrían ayudar a estabilizar la calidad de los activos”, anticipó Moody’s. El dato de junio mostró un empeoramiento al 3,5%, de acuerdo con el Informe sobre bancos que difundió el viernes pasado el Banco Central.
Hermanos latinoamericanos
El resto de la región no escapa a las generales de la ley. “En Brasil -explica Moody’s-, los hogares y las empresas enfrentan períodos prolongados de altas tasas de interés nacionales e internacionales y una mayor selectividad por parte de los bancos, lo que ejerce presión sobre las condiciones de refinanciamiento a medida que los consumidores lidian con niveles persistentemente altos de endeudamiento y altas tasas”.
También los bancos colombianos están saliendo de un difícil ciclo crediticio, pero un cambio en el ciclo monetario podría retrasar la recuperación, anticipa.
Los efectos fintech: lecciones en México y Brasil
En México, explica Moody’s, las nuevas empresas de tecnología financiera (fintech) y los bancos digitales están transformando el panorama competitivo y fomentando un mayor otorgamiento de créditos minoristas, lo que probablemente cambiará los patrones históricos de riesgos de activos.
En Brasil, el aumento del endeudamiento de los consumidores refleja el crecimiento de nuevos productos crediticios y un mayor apetito por el riesgo por parte de los bancos digitales, mientras que los riesgos inflacionarios y fiscales amenazan la futura calidad de los activos.
México se destaca por su nivel de endeudamiento relativamente bajo, aunque su menor crecimiento económico y la rápida expansión del crédito al consumo plantean focos de riesgo a medida que aumentan los castigos de cartera. En Colombia, el nuevo endurecimiento de las condiciones monetarias dificulta la sostenibilidad de la recuperación observada desde 2025.
Carteras corporativas
Las empresas brasileñas han recurrido cada vez más a los crecientes mercados locales de capitales para compensar los elevados costos de financiamiento, lo que redujo las exposiciones de las carteras de los bancos a un único deudor y mitigó el impacto de los deterioros crediticios.
Sin embargo, las empresas más pequeñas, que dependen en mayor medida del financiamiento bancario y de las garantías gubernamentales, son más vulnerables al endurecimiento de las condiciones financieras, lo que aumenta la presión sobre los balances de los bancos.
El sector agrícola de Brasil, que ya se encuentra bajo presión, enfrenta mayores costos de los fertilizantes, tasas de interés muy altas y una mayor probabilidad de que se produzca un ciclo meteorológico de El Niño de gran intensidad.
La normalización de las carteras mayoristas en Colombia también ha sido más lenta, mientras que México ha mantenido ratios de préstamos morosos corporativos muy sólidos y estables, y las empresas más grandes se han beneficiado de ingresos diversificados y del acceso a los mercados de capitales.
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