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Para los bancos, el spread entre la tasa pasiva y activa de los hipotecarios UVA es de 500 puntos, ya que pagan 2,5% más inflación y pueden colocar ese dinero al 7,5% más UVA. Esos 500 puntos son el equivalente al riesgo soberano argentino a 10 años.

“A medida que el riesgo país baje, probablemente la tasa que pide el FGS baje y eso arrastre a la de los bancos. Probablemente Banco Nación, Ciudad y algunos provinciales estén al frente de todo esto”, estima el analista Mauro Mazza.

Cupo

El cupo de $ 2 billones equivale a unos u$s 1300 millones. A un promedio de préstamo de u$s 80.000, serían 16.300 créditos hipotecarios que podrían otorgarse. Es equivalente a casi diez meses del promedio de préstamos que dan los bancos hoy.

“La primer licitación de $ 200.000 millones de la semana que viene destinaría fondos para unas 1600 compraventas, que seguramente de darse serían algo adicional o que sumarían a lo que mueve el mercado hoy. Cada nueva operación posible es una buena noticia para el sector”, advierte German Gómez Picasso, titular de Reporte Inmobiliario.

Tasas

Respecto de la tasa, el tope de UVA más 7,5% funciona como un límite máximo para los créditos que se otorguen con estos fondos.

“Eso no significa que todos los bancos necesariamente presten al 7,5%; dependerá de la competencia, del costo del fondeo obtenido en la licitación y del perfil de riesgo de los clientes. Lo que sí genera es una referencia para el mercado e impide que el fondeo subsidiado termine trasladándose a tasas considerablemente más altas”, afirma German Gómez Picasso, titular de Reporte Inmobiliario.

Fondos del FGS

La gran cuestión es de dónde surgen los fondos, ya que el FGS ya tiene invertidos sus activos. En particular, el FGS tiene un 78% de sus fondos invertidos en títulos públicos.

El esquema se fondearía con el flujo de fondos de dividendos y otros títulos, más la reinversión de los depósitos a plazo fijo que el FGS tiene actualmente.

“Dado que los fondos del esquema tendrán asignación específica, podría haber un impacto en las tasas pasivas de los bancos, así como de un menor rollover en las licitaciones del Tesoro, pero creemos que ambos fenómenos tendrán un impacto marginal”, prevén desde el equipo de Research de Puente.