“El programa anunciado por el gobierno es positivo”. Con esa frase, Adeba, la Asociación de Bancos Argentinos, sintetizó la reacción inicial del sistema financiero tras la medida anunciada por el ministro de Economía, Luis Caputo, de otorgar fondeo mediante el Fondo General de Sustentabilidad de Anses para financiar créditos hipotecarios.

Sin embargo, por lo bajo los bancos expresan cautela hasta conocer la letra chica de la reglamentación y aclaran que, si bien contribuye al fondeo para los préstamos hipotecarios, no elimina el descalce de plazos.

El programa contempla un monto total de $ 2 billones mediante depósitos a plazo fijo en Entidades Financieras, en pesos ajustables por UVA.

Consistirá en licitaciones del FGS de plazos fijos de entre 1 y 5 años. En el primer caso, la tasa partirá desde UVA + 2,5%, mientras que en los de 5 años tendrá una tasa base de UVA + 4,5%.

Esos plazos fijos a más largo plazo que los tradicionales fondearán créditos hipotecarios para primera vivienda, cuyas tasas tendrán un tope de UVA+7,5%.

Las licitaciones se realizarán por un monto de hasta $ 200.000 millones cada una, con un límite máximo ofertado por cada entidad financiera de hasta el 20% del monto total por licitación y un plazo de aplicación de los fondos de 90 días corridos contados desde la fecha de constitución del depósito.

Desde Adeba remarcaron que la medida “asegura rendimientos reales positivos para el FGS durante todo el período de la inversión”. “Por otro lado. canaliza recursos de largo plazo hacia el crédito hipotecario para la vivienda”, agregaron.

“Da previsibilidad y ayuda”, estimaron desde otra entidad de la City.

Consultados sobre el impacto que tendrá en la oferta de nuevos hipotecarios, desde un banco privado explicaron que dependerá de la participación de las entidades en las licitaciones, de la demanda solvente de crédito y del ritmo al que esos recursos se transformen efectivamente en nuevas hipotecas.

“No elimina por completo el descalce de plazos, porque una hipoteca sigue teniendo una duración considerablemente mayor que ese fondeo previsto, pero lo reduce significativamente y, sobre todo, crea una fuente previsible de fondeo real de mediano plazo. Es entonces un paso favorable dentro de un proceso más amplio de profundización financiera”, explicaron a El Cronista.

Los créditos hipotecarios que se otorguen a través de este fondeo deberán tener un plazo mínimo de 15 años y no podrán superar las 150.000 UVA. Hoy alcanzan los $ 313.809.000, que al tipo de cambio oficial son u$s 204.000.

En el mercado estiman que la medida impulsará 18.000 nuevos créditos hipotecarios. “Mi estimación inicial era que este año iban a haber 30.000 créditos. Si se agregan casi 20.000, es un montón. No alcanza, pero es un primer paso”, calculó Federico González Rouco, economista de Empiria.