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Los bancos empezaron la guerra de los plazos fijos, al subir sus tasas de depósitos, que lidera Reba, con 24% anual, seguido por Banco de Comercio y por el Crédito Regional, ambos con una tasa del 23,5%, seguidos por el Banco del Sol, Meridian y Bica, en los tres casos pagando 23%; en tanto, Mariva y CMF ofrecen ahora 22,5%.

Entre los diez bancos con mayor volumen de depósitos, lideran Macro y BBVA, que en ambos casos subieron sus tasas de plazo fijo al 19,5%, seguido por el Nación con 19%, Credicoop con 18,5%, ICBC con 18,1%, mientras que Patagonia y Santander se ubican en la otra punta, con 16%.

Mejor tasa

Lo paradógico es que hay varios casos que ofrecen una mejor tasa a los no clientes que a los clientes, de acuerdo al relevamiento que realiza el Banco Central.

El Banco Provincia subió la tasa al 19,5% para clientes y ofrece 21% para los no clientes que pasen sus depósitos. El Hipotecario pasó a pagar 18% a clientes y se estira al 22% para los no clientes. El Meridian paga 22,5% a clientes y sube a 23% para los no clientes.

Liquidez del sistema

Para Justina Gedikian, analista Sr. de Renta Fija de Cohen Aliados Financieros, la liquidez del sistema viene más ajustada en lo que va de agosto y eso se refleja en el stock de pesos que absorbe el BCRA, que cerró en $ 0,65 billones, contra un promedio de $ 2,5 billones en julio.

Esa contracción de liquidez se dio en simultáneo con un tipo de cambio presionado. La tasa terminó absorbiendo parte del impacto: la TAMAR llegó a 26,5% TNA versus 22% TNA a principios de julio.

La tasa es la primera herramienta de contención cambiaria, y funciona, pero tiene contrapartida: “Encarece el fondeo bancario y podría impactar sobre el crédito y la actividad económica que no termina de traccionar. El Gobierno prioriza el ancla cambiaria por sobre el costo en actividad, y en el corto plazo la ecuación le cierra”, precisa Gedikian.

Ancla cambiaria

Con la inflación desacelerando, la tasa real positiva juega a favor de la demanda de pesos y contiene la dolarización de carteras. El problema es la duración.

“Cuanto más tiempo se sostenga la tasa alta para compensar la falta de liquidez y la presión sobre el dólar, mayor el arrastre sobre el crédito y sobre una recuperación que todavía no arranca”, prevé la analista de Cohen.

Juan Manuel Truffa, director de la consultora Outlier, advierte que en estas ruedas se vio un poco más de salida de pesos de los fondos comunes de inversión concentradas en los money market.

“Esto aún puede representar movimientos transaccionales y no especulativos. Sin embargo, ya se vieron dos ruedas seguidas de rescates de los fondos de renta fija de corto plazo (ex t+1) que pueden representar flujos más especulativos”, precisa.

Tipo de cambio

A su juicio, “todavía no parecen ser muy relevantes y la compresión de tasas de estas ruedas pueden ser prueba de una vuelta de los mismos, pero estamos atentos al desarrollo en las próximas ruedas para determinar si puede representar más demanda para el tipo de cambio”.

“El miércoles vimos desarmes significativos de posiciones de FCIs en pesos, principalmente money markets, pero lo que vimos que se aceleró fueron los de renta fija de corto plazo. Estaremos atentos a ver el desarrollo de esos flujos y si se calman porque hasta el miércoles no habíamos visto nada significativo”, precisan en Outlier.

El miércoles fueron $ 308.000 millones que se fueron de money market y $ 230.000 millones de renta fija, mientras el jueves sumaron otros $258.000 de money market y $ 54.000 millon es de renta fija, lo que suma en total entre ambos días una salida de $ 850.000 millones, un equivalente a casi u$s 600 millones.